Diccionario sonoro que recoge los nombres, historias y lugares protagonistas de la emocionante aventura que representa la música contemporánea desde su creación a la actualidad. Más información: march.es/contemporanea
Jesús Rueda
Compositor (Madrid, 1961).
Tras dejar a un lado sus estudios de Arquitectura, estudia piano en el Conservatorio Superior de Música de la capital con Joaquín Soriano, y Armonía con Emilio López. Entre 1980 y 1984 realiza estudios de composición con Luis de Pablo –quien le inclina hacia la práctica de la música atonal– y con Francisco Guerrero.
Becado por el Festival de Granada entre 1985 y 1988, amplía sus estudios con Giacomo Manzoni, Armando Gentilucci y Luigi Nono. Trabaja con Horacio Vaggione en el gabinete de Música Electroacústica de Cuenca. Entre 1997 y 1998 compone para la Joven Orquesta Nacional de España.
Su producción rebasa el centenar de obras, entre las que hay obras orquestales, sinfonías, ópera, piezas para música de cámara y un importante catálogo para piano. Miembro fundador de Música Presente, es compositor Residente de la JONDE en 1997-98, representa a España en las Variaciones Europeas para la Federación de Jóvenes Orquestas de Europa en 2000 con su ‘Sinfonía I "Laberinto"’, y en dos ocasiones para la Tribuna Internacional de Compositores (UNESCO Rostrum): en 2003 con la ‘Sinfonía II “Acerca del Límite"’, y en 2005 con su ‘Cuarteto de cuerda Nº 3 “Islas"’. Es precisamente el que estamos escuchando.
En una entrevista con Sergio Cánovas Flores, Rueda reconoce su influencia de Bach, Mahler, Messiaen y Bartók. “¿Y más allá de la Segunda Guerra Mundial? Me lo pones difícil”, responde el compositor. Y cita a Lutosławski, “que aporta un lenguaje musical de su tiempo con una inteligencia puramente musical (…). Hay músicas que son importantes, que marcan el lenguaje que vendrá, por ejemplo –considera– la escuela francesa del espectralismo, que procede a su vez de Scelsi”. “Me interesan las escuelas repetitivas norteamericanas, que venían influidas por la música africana...”, añade, “En cuanto al minimal me interesan compositores como John Cage o Feldman, que tienden a los elementos más pequeñitos: acontecimientos sonoros como pequeñas islas en lagos infinitos de silencio. Pero los miro de lejos”.
Premio Nacional de Música por el Ministerio de Cultura en 2004, ha ganado varios premios de composición, entre otros el 1er Premio del Ayuntamiento de Madrid en 1989, el 1er Premio de la SGAE en 1990 y 1991, el Premio ICONS de Turín en 1991, el Forum Junger Komponisten de Colonia 1992, el IRCAM Reading Panel en 1995, el Premio Colegio de España de París en 1996. Además, sus obras han sido seleccionadas en la Gaudeamus Musicweek (Holanda) en 1990, el World Music Days (ISCM) en Zúrich en 1991, en Tribuna de la Fundación Juan March en 1987.
Ha recibido encargos del Ministerio de Cultura de España, la Ensemble InterContemporain de París, la Biennale di Venezia, la Orquesta Nacional de España, la Universidad Complutense, el Arzobispado de Milán, Ensemble L’Itineraire de París, JONDE, Nieuwe Muziek de Middelburg y de diversos grupos y solistas internacionales.
Durante el curso 1995-96 es pensionado por la Academia Española de Bellas Artes de Roma durante el año y, cuatro años más tarde, por la Casa de Velázquez.
Escuchamos como cierre la Sonata número 5 de Jesús Rueda, ‘The Butterfly Effect’. Siguiendo el proverbio, si el aleteo de la mariposa puede percibirse al otro lado del mundo, el compositor –aquí encarnado en el piano de Noelia Rodiles– logra la intención de mostrar el efecto que produce la música del pasado en la del presente.