Exclusivas de La Gaceta
Uno de los temas que más consultas genera actualmente en materia previsional es la posibilidad de acceder a una jubilación cuando la persona ya cumplió la edad jubilatoria, pero no reúne los 30 años de aportes exigidos por ley. Y la realidad es que, lamentablemente, recibimos a diario personas -de manera presencial, por redes sociales, por teléfono, por mail o a través de los medios de comunicación- que llegan a la consulta a los 60 o 65 años, convencidas de que aún existe una moratoria que les permitirá jubilarse. En muchos casos, debemos analizar la situación y comunicarles una noticia difícil: hoy ya no es posible acceder a la jubilación ordinaria una vez cumplida la edad si no tienen los 30 años de aportes y no se planificó con anticipación.Un cambio profundo en el sistemaLa Ley 27.705 introdujo un cambio muy significativo en la lógica previsional argentina. Durante muchos años, las personas podían jubilarse aun sin tener completos los años de aportes, adhiriéndose a una moratoria previsional. Es decir, primero accedían a la jubilación y luego se descontaba mensualmente del haber la deuda previsional por los períodos faltantes.Hoy el sistema funciona de manera diferente. La ley vigente prevé un Plan de Pago de Deuda Previsional para trabajadores en actividad, pensado justamente para aquellas personas que ya saben que no llegarán con los 30 años de aportes al cumplir la edad jubilatoria. La diferencia es sustancial: antes, primero se jubilaban y luego pagaban. Ahora, primero pagan… y luego se jubilan.La importancia de actuar a tiempoEl objetivo del plan es que el trabajador pueda completar anticipadamente los años faltantes mediante un sistema de facilidades de pago y, al llegar a los 60 o 65 años, acceder a: la jubilación ordinaria y a una cobertura médico asistencial de por vida. Pero para ello es imprescindible actuar antes de cumplir la edad jubilatoria. Y allí es donde aparece el verdadero problema: muchas personas consultan demasiado tarde.Un llamado a la prevenciónDesde nuestro rol profesional y social, sentimos la obligación de insistir en este tema. Nadie debería esperar a cumplir la edad jubilatoria para recién comenzar a revisar su situación previsional. Lo recomendable es realizar un análisis previsional anticipado: mujeres desde los 50 años, hombres desde los 55 años.Ese tiempo permite: verificar años aportados, detectar faltantes o irregularidades, analizar posibilidades de regularización y definir si corresponde adherirse al plan de deuda previsional antes de cumplir la edad. Cada caso es diferenteEs importante aclarar que no existe una solución única. Cada historia laboral tiene particularidades: trabajos registrados, períodos informales, actividad autónoma o monotributo, tareas en distintos regímenes, aportes en otras cajas previsionales.Por eso, cada caso requiere un análisis individual y especializado. Llegar a tiempo cambia el futuro. La jubilación no debería comenzar con incertidumbre o frustración. Al cumplir los 60 o 65 años, el objetivo debería ser llegar con previsión, información y planificación. Porque hoy más que nunca, en materia previsional, la diferencia entre jubilarse o no… muchas veces depende de haber consultado a tiempo.