Exclusivas de La Gaceta
El Partido Justicialista (PJ) resolvió remover como apoderada a la abogada Ana Escobedo, quien trabaja hace años con el vicegobernador Miguel Acevedo, y designar en su lugar a Pedro Cruz, abogado del presidente subrogante de la Cámara, Sergio Mansilla. La determinación se habría tomado por requerimiento del gobernador Osvaldo Jaldo y desató todo tipo de lecturas y especulaciones políticas, principalmente sobre la relación entre el titular del Ejecutivo y el del Legislativo.La determinación salió a la luz en la mañana de este lunes lluvioso, pero se habría ejecutado en la semana que pasó y que tuvo al vicegobernador fuera de la provincia. De modo sorpresivo se llevó a cabo un cambio de dirigentes que -para muchos- reconfigura el tablero partidario. Hay lecturas que apuntan que la determinación debilita al presidente de la Cámara. A su vez, se entiende que se le está dando mucho más poder al legislador oriundo de Aguilares. Otros, en cambio, consideran que no es tanto lo que se modifica en el partido, porque Escobedo continuaría manejando lo electoral, pero sí reprocharon los modos en que se dieron los cambios y en tiempos de ausencia del vice.“Ha sido un movimiento fuerte”, interpretaron algunos de los actores que se mueven tras bambalinas. Otras voces, a su vez, desecharon que los sorpresivos cambios sean consecuencia de los encuentros que viene llevando a cabo el senador Juan Manzur con caciques del interior y ex funcionarios provinciales. Sin embargo, no trascendieron detalles de ningún tipo sobre el detonante y el tema se mantiene bajo un fuerte hermetismo.¿Qué consecuencias puede haber? Diferentes referentes aseguran que ninguna. Remarcan que en el peronismo no sobra nadie y que el vicegobernador viene dando sobradas muestras de que acompañará las decisiones que tome el mandatario. Estiman que, aunque no le hayan caído nada bien los modos, públicamente apelará por estrategias usadas en el póquer y no demostrará alegría ni fastidio.No es la primera vez Acevedo se topa con novedades significativas al regreso de una licencia. Uno de los anuncios más recordados de Jado en ausencia del vicegobernador fue cuando en 2024 el gobernador mencionó sus intenciones de supuestamente avanzar con una reforma política que podría alcanzar, incluso, cambios en la Constitución.Por otra parte, los memoriosos también apuntaron que son reiteradas las oportunidades en que el vicegobernador no pudo “lucirse” en sesiones o en eventos llevados a cabo en la Legislatura por la sorpresiva ausencia de Jaldo de la provincia. Recordaron, a modo de ejemplo, que Acevedo tuvo que estar a cargo del Poder Ejecutivo cuando se sancionó el Digesto Jurídico, un trabajo que demandó más de un año y medio, o cuando se aprobó la Ley de Salud Mental, trabajo con el que se involucró mucho. También repasaron que no pudo lucirse como anfitrión en abril, cuando sesionó en Tucumán el Parlamento del Norte Grande: estuvo sólo en la apertura y se tuvo que retirar por un viaje de Jaldo.Una serie de gestos de los que no se dice nada pero que generan cada vez más ruido interno.