Parteaguas Diario

El precio del petróleo apenas se movió tras los ataques de Estados Unidos en Venezuela. Pero el verdadero impacto no está en la cotización de hoy, sino en el desorden que se sigue acumulando. En este episodio, Jonathan evita el juicio fácil y plantea una pregunta más incómoda y útil: ¿qué hacemos nosotros, los que dirigimos equipos, tomamos decisiones o hacemos negocios, frente a un mundo que ya no se rige por reglas estables? Desde la pérdida de influencia de organismos como la ONU y la OMC, hasta el efecto dominó del petróleo venezolano sobre China. En un escenario donde el poder se concentra cada vez más en individuos y no en instituciones, el cambio se acelera y la previsibilidad desaparece.
Además, es lunes de Fernando Santa Cruz y sus cinco noticias clave de inteligencia artificial: adquisiciones multimillonarias, energía como nuevo cuello de botella... Un episodio para quienes entienden que el caos no se evita, pero sí se navega mejor con estructura.

What is Parteaguas Diario?

Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.

Pues no se mueve mucho, al menos no se movía hasta anoche, el precio del petróleo como consecuencia de los ataques en Venezuela por parte de Estados Unidos. En fin, hay que pensar en nosotros que tenemos que hacer con tanto cambio geopolítico. Y de eso vengo a hablarles hoy. Pero también hoy es lunes de Fernando Santa Cruz y sus cinco noticias más importantes en materia de inteligencia artificial. Esto es Parte Aguas. Bienvenidas. Bienvenidos. Lunes 5 de enero de 2026. Yo soy Jonathan Ruiz y les pregunto y yo qué hago con lo de Venezuela? Como todos, tengo mi opinión, pero resulta improductivo en este momento para mí juzgar si lo que hizo Estados Unidos en Venezuela estuvo bien o estuvo mal. Prefiero enfocarme en analizar una posible reacción para las personas que tengo cerca y para quienes escuchan este podcast, cuya influencia en la Casa Blanca es francamente muy limitada. A ustedes prometo dejarles un mensaje útil en estos minutos. Para quien dirige un equipo o pretende hacerlo pronto, la clave es entender el nuevo escenario para hacer negocios. Es urgente entender qué debemos aprender. De niños, al menos yo y mis amigos, entendimos que existe la ONU para arreglar problemas entre países y la OMC para organizar a las naciones en materia comercial. En los hechos, ambos organismos ya no tienen influencia. y coquetean con la inutilidad. La OMC no pudo detener el renacimiento de impuestos entre países, los aranceles o tarifas establecidos primero por el presidente Donald Trump a los productos que vienen de otras naciones a su país, a Estados Unidos. La organización de Comercio está para impedir esas medidas, pero es evidente que no pudo contenerlas. Tampoco la Organización de las Naciones Unidas pudo hacer gran cosa para detener a Rusia en su intención de anexarse la región ucraniana de Crimea. Tampoco en la guerra que mantiene precisamente con Ucrania. Israel no respondió a los llamados internacionales de su ataque feroz contra Palestina y ahora Trump está despreocupado por lo que pueden decir de su gobierno en la ONU luego de su intervención en Venezuela. Mi percepción es que ya le quitaron varios tornillos al escenario que se sostenía al menos hasta 2023 -2024 y ahora ese escenario pues está de lado. El mundo, que ya cambiaba rápidamente, va a acelerarse más, al menos durante la próxima década, por una razón simple. Las naciones son crecientemente gobernadas por un individuo y no por grupos. Y cuando es un individuo el que toma decisiones, evidentemente las cosas pasan más rápido. El arresto de Nicolás Maduro, si podemos llamarlo así, provocará que el acceso de China al petróleo de Venezuela sea ahora limitado. luego de haber controlado más de la mitad de las exportaciones de petróleo de ese país. Eso va a encarecer marginalmente la energía en la nación asiática, que deberá conseguir petróleo en otros lados. Y ojo, porque China fabrica casi todo para todos. Algo similar ocurrió en 2022 con la comida a partir del ataque de Rusia a Ucrania, que dificultó el acceso a los granos y provocó el encarecimiento de la carne de los animales que se alimentan de estos. La gente solemos quejarnos de los precios sin poner atención a todas las razones detrás de sus salsas. Pero volvamos al punto. No hay manera de predecir el siguiente movimiento que va a cambiarnos las reglas. juego. Y todo eso ocurre en días en los que llegan al mundo los coches autónomos de Tesla, que pueden recorrer un país sin ayuda del conductor y también los robots con habilidades casi humanas hechos en China. Eso también cambia las reglas, no en el futuro, en el presente. La mejor estrategia que puedo aplicar es controlar lo que puedo controlar, valiéndome de las mejores herramientas a mi alcance. Obviamente, la inteligencia artificial a la que puedo explicarle todo puede ayudarme a preparar escenarios y tomar decisiones, pero hay algo más sofisticado que puedo hacer o, al menos, hacer mejor con esta inteligencia artificial. Extraigo una idea de un post publicado por Mauricio Moreno, cofundador y CEO de Dacodes. Lo publicó en LinkedIn. Su empresa es una empresa de tecnología que ayuda a otras compañías a adoptar servicios de inteligencia artificial. Y de ahí saco esta idea. Hay que obtener los datos correctos, limpios y estructurados. A ver, voy a repetir. Hay que obtener los datos correctos, limpios y estructurados. Entiendo que particularmente los latinos no somos los más estructurados, pero de verdad, hagamos esto. Revisen los que tengan. Eso aplica tanto para una persona que gana su sueldo y tiene deudas bancarias, como para una taquería que hace compras y ventas de comida por kilos, pero también para una productora de acero o para un banco. Definan qué datos tienen a la mano, ordénenlos y contrólenlos. ¿Quién los administra? ¿De qué manera? Ya con los datos acomodados, tomen decisiones, ahí sí, con ayuda de inteligencia artificial. Porque la Inteligencia Artificial va a ayudarnos a trabajar. Hará muchas cosas por nosotros a partir de este año. Pero todo parte de una base de control de datos que, además... muy bien esta tecnología. Porque si el exterior pierde orden a partir de decisiones que no vamos a controlar, el tener a la mano nuestros propios datos o los del negocio se convierte en un mecanismo de defensa para tomar decisiones valiosas y útiles rápidamente, incluso en medio de guerras. Trump actúa en favor de sus intereses y tal vez de los de Estados Unidos. Es hora de sofisticar el modo en el que actuamos en favor de los nuestros y de nuestra comunidad. ¡Feliz 2026! Y ahora sí, vamos con Fernando Santacruz y sus cinco noticias más importantes en materia de inteligencia artificial. Hola, soy Fernando Santacruz, líder de IA y automatización en Adibor Consulting, y esto es Parteaguas con Jonathan Ruiz. Les traigo desde Toronto cinco noticias de inteligencia artificial que marcan el inicio de 2026 con una señal brutal, pero muy clara. La IA dejó de ser software que promete para convertirse en infraestructura que factura. Ahorita les voy a platicar. Y mientras celebramos que agentes generan millones, descubrimos que nuestras defensas más caras pueden corromperse por el precio de una cena. Vayamos a la primera noticia. Primera noticia de validación económica. Meta compró Manus por más de 2 mil millones de dólares. Los agentes que trabajan valen oro. Meta cerró en solo 10 días la adquisición de Manus, que es una startup de Singapur con apenas 8 meses de vida. 8. El precio, más de 2 mil millones de dólares. La razón, Manus había alcanzado 100 millones de dólares en ingresos anuales facturados por agentes que ejecutan tareas completas de principio a fin. No chatbots que conversan, agentes que investigan mercados, planean viajes, generan reportes. Piénsenle, en ocho meses pasaron de idea a 100 millones en ventas. Mientras miles de empresas gastan fortunas en proyectos pilotos de IA que nunca salen del PowerPoint, un puñado de emprendedores construyó algo tan valioso que Meta pagó 20 veces más su ingreso anual para comprarla de inmediato. La pregunta para 2026 es directa. ¿Tu IA conversa o factura? Segunda noticia de concentración de poder. Google compró una planta eléctrica por 4 .750 millones de dólares. La energía es el nuevo monopolio. Les platico. Alphabet acordó comprar InserPower, que es un desarrollador de energía limpia, por 4 .750 millones de dólares en efectivo más asumir la deuda. No compraron chips, no compraron talento, compraron electricidad. Esto confirma lo que llevamos meses comentando en este podcast. El cuello de botella ya no son solo los algoritmos ni los GPUs, es la energía. Si no controlas gigavatios de capacidad eléctrica constante, no puedes competir en la frontera del aire. La ironía, pues, da un poco de risa. Las empresas tecnológicas más avanzadas del planeta están comprando activos del siglo XIX para construir tecnología del siglo XXI. y la realidad que no está tan padre. Cuando los gigantes compran la infraestructura básica, la democratización que hemos celebrado tanto, pues podríamos decir que se vuelve un poquito un teatro. Todos pueden usar modelos, sí, definitivamente, pero solo unos poquitos están controlando la electricidad que los hace operar. Tercera noticia de honestidad brutal. Satya Nadella admite que Copilot no funciona. La brecha entre promesa y realidad. Les platico. El CEO de Microsoft hizo algo rarísimo en Silicon Valley, admite fracaso públicamente. Nadella tomó el control directo del desarrollo de Copilot después de confesar internamente que las integraciones con el Outlook y el Gmail en su mayor parte no funcionan realmente y no son nada inteligentes. Esta es exactamente la paradoja que vemos constantemente ayudando empresas a implementar IA. Tenemos modelos que pueden razonar como humanos, pero no pueden gestionar una bandeja de entrada de manera confiable. Esa es la realidad hoy. Microsoft invirtió más de 60 mil millones en infraestructura, vende Copilot como una revolución de productividad, y su propio CEO admite que no funciona como promete. Aquí la lección práctica para todos. Antes de comprar licencias caras de IA corporativa para todo el equipo, pregúntense si alguien la está usando diariamente o si es solo un teatro. La honestidad en Adela nos recuerda que entre la capacidad teórica de los modelos y su utilidad real, todavía tiene un gap que solo se cierra con buena ingeniería. Cuarta noticia, un hito histórico, Tesla completa un viaje de costa a costa sin intervención humana, la IA sale de la pantalla. Ocho años después de prometerse, un Tesla con Full Sail Drive versión 14 .2. completa un viaje de más de 4 .300 kilómetros de costa a costa en Estados Unidos, con cero intervención humana, cero. Ni una sola vez el conductor tuvo que mover el volante. Esto no es solo un logro técnico impresionante, es una señal que la IA está madurando en el mundo físico. Mientras Copilot ducha con los correos electrónicos, Tesla resolvió navegar autónomamente las carreteras, ciudades, clima variable, tráfico real. ¿La diferencia? Un intenta automatizar tareas digitales ambiguas, el otro automatiza una tarea física verificable. El patrón que emerge, la IA triunfa donde pueden verificar resultados objetivamente y fracasa donde depende del contexto subjetivo humano. Quinta noticia que da miedo. Corrompen un modelo de 235 billones de parámetros por solo 40 dólares. La vulnerabilidad es asimilada. Les doy detalles. Investigadores demostraron un ataque que logró revertir totalmente la alineación de seguridad de un modelo de 235 billones de parámetros. El costo, $40, usando una API pública, Tinker. 40 dólares. Para construir un modelo se invirtieron cientos de millones de dólares. Para romper su seguridad se necesitó presupuesto de un estudiante universitario. Esa es una vulnerabilidad asimétrica. Un sistema de miles de millones puede comprometerse con una inversión de centavos. Mientras Google compra plantas eléctricas por billones y Meta paga cientos de millones por agentes, cualquiera o casi cualquiera con 40 dólares puede corromper las protecciones más sofisticadas. La seguridad de la IA no es un problema técnico por resolver, es una asimetría fundamental en los sistemas que se están construyendo. 5 noticias, una verdad de 2026. La era de conversar con la IA terminó, la era de trabajar con el IA comenzó, pero solo si funciona, solo si tiene energía para alimentarse y solo si se cierra el gap entre promesa y ejecución real. 2026 exige resultados, no presentaciones, Soy Fernando Santa Cruz y que este año sea el año que dejemos de hablar sobre el futuro y empecemos a construir con claridad. Para Parte Aguas. Esto fue Parte Aguas, gracias por escuchar. Si tienen comentarios, búsquenme en redes como Parte Aguas Club. Yo soy Jonathan Ruiz. Hasta mañana.