Exclusivas de La Gaceta
Es una semana de definiciones en la causa en la que se investiga el crimen de Érika Antonella Álvarez y de complicaciones para Felipe “El Militar” Sosa. El lunes, la Justicia determinó que afrontará cargos por femicidio. Ese mismo día, se revocó el sobreseimiento en una causa de drogas (se informa por separado). Ayer, Carlos Garmendia, representante legal de la familia de la víctima, anunció que presentará un pedido en los tribunales federales para que se investigue la línea narco del caso.Según la teoría del fiscal Pedro Gallo, la joven fue asesinada el martes 7 de enero en el domicilio de Santo Domingo al 1.100. Sosa fue acusado del crimen. Luego fueron detenidos y procesados por encubrimiento Justina Gordillo -empleada judicial y pareja del “Militar” al momento del hecho-, Nicolás Navarro Flores -amigo del principal acusado- y Jorge “Chicho” Díaz -empleado de las empresas del imputado por femicidio-. Si bien es cierto que hasta aquí no han surgido indicios de que se trate de un crimen narco, el caso dejó al descubierto cuestiones vinculadas al tráfico y a la comercialización de estupefacientes.“Voy a poner en conocimiento al fiscal federal Agustín Chit sobre determinadas circunstancias que han ido surgiendo mientras se investigaba el caso”, adelantó Garmendia en una entrevista con LA GACETA. “Le voy a informar que Érika mantenía una relación con Carlos Ferreyra, que sería un narco”, anticipó.El hombre en cuestión también es conocido como “El Paraguayo” o “El Mayor” y, según surgió en la pesquisa, se radicó en la provincia cuando tenía pedido de captura, al estar acusado de dirigir una organización narco que transportaba marihuana desde su país por vía aérea. En junio de 2021 fue detenido en Alberdi para afrontar cargos en Chaco. Al parecer, después de haber sido liberado, regresó a Tucumán en 2023.LA VÍCTIMA. Érika Antonella Álvarez. “Hay evidencia de que él la quería mucho. Había una vinculación sentimental. Pero también es muy probable que este hombre la haya usado para organizar reuniones en las que se podrían haber tratado temas vinculados al narcotráfico. En esos encuentros habrían participado policías tucumanos que estaban involucrados en ese delito”, especificó Garmendia. “Contamos con una fotografía de un encuentro que se realizó en una vivienda de El Cadillal”, añadió el abogado.El primer datoEl abogado querellante también explicó que hay elementos que permiten sospechar que Sosa podría estar involucrado en la comercialización de estupefacientes, especialmente drogas sintéticas que se comercializaban en fiestas electrónicas.“Esta teoría no sólo se sustenta en el relato de las hermanas de Érika, sino también en las declaraciones de dos imputados en la causa”, destacó.Resolución judicial en el caso Érika: "El militar" Sosa deberá afrontar una causa por la marihuana que cultivabaGordillo fue la primera de las acusadas en apuntar contra “El Militar”. Especificó claramente que ella sabía que, al menos desde hacía dos años, su ex pareja se había dedicado a la venta de éxtasis en las fiestas electrónicas.El acusado, según confiaron varias fuentes, podría haber sido el proveedor de César Fernández Facio, procesado por dirigir una organización que vendía ese tipo de drogas en esos encuentros. También habría tenido un papel importante en el acuerdo que realizó el Gobierno con los organizadores para que se levantara la prohibición de fiestas electrónicas.En el convenio firmado, se estableció que la seguridad en el interior de esos encuentros sería responsabilidad de empresas privadas y no de la Policía. “No podemos descartar que él, como empresario del sector, podría haber utilizado a sus empleados para vender”, indicó uno de los investigadores.Más revelacionesSin embargo, fue Navarro Flores quien aportó más datos. El acusado de encubrimiento declaró que “El Militar”, el miércoles 7 de enero, le entregó una piedra de cocaína -los pesquisas estiman que podría haber pesado al menos 200 gramos- y una caja de herramientas cerrada con un candado.Relató que, al enterarse de la detención de Sosa, decidió abrir el objeto y que en su interior encontró troqueles de drogas sintéticas. También dijo que los arrojó al inodoro para evitar cualquier tipo de problemas.Caso Érika Álvarez: ¿“El Militar” Sosa actuó solo en el crimen?“Es correcto que se inicie una investigación paralela por drogas. Nuestro asistido contó todo lo que sabía”, aseguraron Candelaria Hernández y Patricio Char, defensores de Navarro Flores. “Estamos dispuestos a entregar a la Justicia la caja de herramientas en la que estaba oculta la droga. Puede servir para realizar pericias”, sostuvieron los profesionales.María Florencia Abdala y Camilo Atim, que asisten a Gordillo, decidieron no opinar sobre la cuestión, aunque señalaron que la empleada judicial ya había aportado lo que sabía de este tema.“Por lo que figura en el expediente, claramente no se puede hablar de cantidades para consumo personal”, sostuvo Juan Pablo Bello, defensor de “Chicho” Díaz, el otro procesado en la causa que se encuentra detenido en el penal de Benjamín Paz. “Insisto en que va a declarar en los próximos días, pero no podrá aportar mucho sobre la cuestión de drogas, ya que él no sabe nada”, añadió el profesional.Niegan el cese de preventiva para uno de los imputados en el caso ÉrikaMarcelo Cosiansi y Nicolás Rubén Flores, defensores de Sosa, no respondieron los llamados de LA GACETA para que dieran a conocer su postura sobre el pedido de investigación de la querella. Sí repitieron en varias oportunidades que su asistido no estaba vinculado al tráfico o a la comercialización de drogas y que sólo sufría severos problemas de adicción.Postura: Garmendia señaló que colaborarán para avanzar con el expediente“En la presentación también informaré cuáles son los indicios que existen en el expediente por el crimen de Érika para colaborar con la investigación”, sostuvo Carlos Garmendia, representante legal de la familia de la víctima. El profesional agregó: “También se puede conseguir más información en la nube del celular de Érika. Si bien es cierto que su celular nunca apareció, a través de una pericia pudimos conseguir parte de la información que ella guardaba”. En la audiencia que se realizó para agravar la acusación contra Felipe “El Militar” Sosa y Justina Gordillo, por primera vez en el proceso, el fiscal Pedro Gallo reveló datos vinculados a drogas. Ese avance coincide con su decisión de enviar una copia del expediente a su par José Sanjuán, que conduce la fiscalía especializada de Narcomenudeo del Centro Judicial Capital. Al mismo tiempo, fuentes judiciales confirmaron que este último representante del Ministerio Público habría tomado algunas medidas para anticiparse al pedido que le estaría por realizar su colega. Si esto ocurre, habrá que determinar si el expediente es analizado por la Justicia Federal o la justicia ordinaria.