Parteaguas Diario

En este episodio de Parteaguas, Jonathan Ruiz analiza “El plan de ClaudIA”, la nueva propuesta de Claudia Sheinbaum para convertir a México en un país de innovación con un Laboratorio Nacional de Inteligencia Artificial. A través de ejemplos como el uso de IA para detectar cáncer de mama, reflexiona sobre cómo la tecnología puede transformar la salud, los negocios y la prosperidad nacional.
Luego, desde Toronto, Fernando SantaCruz presenta las cinco noticias más reveladoras del mundo de la IA: desde la valuación récord de OpenAI y los riesgos de que nuestras conversaciones se conviertan en publicidad, hasta el auge de lo sintético, la supremacía silenciosa de la nube y el giro de Apple hacia la realidad aumentada.
Una mirada crítica y fascinante sobre cómo la inteligencia artificial redefine el poder, la privacidad y el futuro mismo.

What is Parteaguas Diario?

Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.

Lunes 6 de octubre, y empecemos otra vez con un dato: el 90% de los datos del mundo se ha recolectado en los últimos dos años.
Hoy es el día de Fernando Santacruz y su resumen de las noticias más importantes sobre inteligencia artificial.
Pero antes, vamos con mi parte de Aguas.
Bienvenidos, bienvenidos, vamos allá.

El plan de ClaudIA

Quienes saben de negocios entienden los márgenes de ganancia.
Lo que más importa es la diferencia entre lo que gasta un negocio y lo que cobra.
Esa es la clave, y por eso vale la pena poner atención a una promesa que hizo ayer la presidenta.

Los gobiernos de los presidentes anteriores se centraron en atraer fábricas —mejor aún si eran de autos— a México.
Pero, qué cosas: los mejores días de Ford quedaron al inicio del siglo, cuando su margen de ganancia rondaba los 15 dólares por cada 100 que cobraba por sus coches.
En esta década pelea apenas por un 5% de margen, es decir, 5 dólares por cada 100.
Un tercio de aquellos tiempos.

Otro emblema empresarial, Microsoft, también tuvo en el año 2000 un margen de ganancia del 53%.
En este 2025 es incluso mejor, y sus accionistas reciben utilidades (EBITDA) de 60 dólares por cada 100 facturados.

Ford, instalada en un negocio nacido hace un siglo, batalla en un territorio lleno de competidores asiáticos, en especial de China.
La oferta de autos es abundante y la competencia de precios es feroz.

En cambio, Microsoft se sube a cada ola de innovación que aparece, y en esta fue la primera en invertir en OpenAI, la creadora de ChatGPT.
Antes, la empresa fundada por Bill Gates escaló a la nube, donde se almacena todo lo que usamos en el teléfono y la computadora.
En ese terreno hay pocos competidores y cobran caro.
Su innovación no se detiene, y esa persistencia la hace una empresa rica.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, tiene —al menos en el papel— una propuesta que incluye esa palabra: innovación.
Ayer, frente a sus seguidores en el Zócalo de la Ciudad de México, dijo:

“Presentaremos en las próximas semanas un ambicioso proyecto que llamamos México, país de innovación, que incluye el desarrollo del Laboratorio Nacional de Inteligencia Artificial.”

Otra vez, la innovación como clave.

En lo que se ha visto del plan, ese laboratorio fue presentado en junio y ofrece una idea de la posible ruta.
La mayoría de las mujeres que mueren por cáncer en México fallecen por tumores mamarios.
Incluso los médicos más experimentados tienen límites humanos para hacer diagnósticos más certeros y anticipados.

Pero las máquinas pueden revisar más información y acceder a bases de datos enormes en segundos, a partir de imágenes de una mastografía, y hacer diagnósticos con una probabilidad de acierto cercana al 100%.

Esa tecnología ya se desarrolla en México, en el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica, que cuenta con un grupo de ciencias computacionales e ingeniería que ha desarrollado un modelo de IA precisamente para detectar y tratar el cáncer de mama.

Incluso las poblaciones alejadas podrían beneficiarse de esta herramienta sin necesidad de la presencia física de especialistas médicos.

Según las presentaciones públicas, el Laboratorio Nacional de Inteligencia Artificial incluirá una serie de proyectos adicionales, como el de detección de cáncer de mama.
También se orienta a atender el cáncer testicular, enfermedades neuronales, cardiovasculares y otras, para que, con base en datos, los modelos de IA generen nuevos tratamientos.

Todo esto llega en un buen momento, frente al envejecimiento de la población mexicana y occidental.

Los emprendedores involucrados pasan de conocer la IA a aplicarla con beneficios sociales y económicos potenciales.
Las personas que participan en estos proyectos se preparan para mantener procesos de innovación y, potencialmente, crear nuevos productos o tratamientos que deriven en negocios útiles y de altos márgenes.
Así se puede crear prosperidad.

Eso incluye al gobierno, pero también al sector privado, donde la aplicación de la inteligencia artificial avanza, sobre todo en el sector financiero, por ejemplo, para otorgar créditos.
Es positivo avanzar rápido en los negocios de altos márgenes tecnológicos.
Hay una diferencia sensible entre pagarle a extranjeros y cobrar esas utilidades desde aquí.

Me encanta.

Hola, soy Fernando Santacruz y esto es Parteaguas con Jonathan Ruiz.
Les traigo desde Toronto cinco noticias de inteligencia artificial que revelan cómo la IA dejó de fingir que el producto era la herramienta.
Esta semana admitimos colectivamente que el producto somos nosotros.

Primera noticia: medio trillón sin ganancias

La startup más valiosa del mundo no es rentable.
OpenAI alcanzó una valuación de 500 mil millones de dólares —medio trillón—, superando a SpaceX y convirtiéndose en la startup más valiosa de la historia.
Y técnicamente, no genera ganancias.
Los mayores inversionistas del planeta apuestan fortunas, y lo siguen haciendo, no por ChatGPT, sino por quien controla su nuevo ecosistema.
La pregunta es: ¿estamos ante el mayor auge tecnológico de la historia o la burbuja más cara jamás vista?

Segunda noticia: Meta monetiza tus confesiones

Tus chats privados ahora son publicidad dirigida.
¿Quién lo habría esperado?
A partir del 16 de diciembre, Meta usará cada conversación en Meta.ai para personalizar anuncios en Facebook e Instagram.
Sin opción de exclusión, excepto en Europa, Reino Unido y Corea del Sur.
Mil millones de usuarios afectados.

¿Preguntaste sobre física cuántica? Recibirás anuncios de cursos.
¿Compartiste inseguridades? Alimentarás al algoritmo.
A esto lo llaman conversation mining —yo diría minería del subconsciente.

La ironía es que esa misma segmentación permite que los pequeños negocios compitan con los gigantes.
El nuevo trato: herramientas gratis a cambio de tu privacidad digitalizada.

Tercera noticia: TikTok sintético

OpenAI lanza una red social donde todo es falso por diseño.
Sora2 no solo es el mejor generador de video por IA: es una app donde cada píxel es sintético.
Incluye cameos que te clonan digitalmente —voz, rostro, cuerpo— para que otros puedan crear videos con versiones falsas de ti.
Peleas entre Pikachu y Bob Esponja, presidentes cantando trap, influencers inexistentes con millones de vistas: todo es falso, todo etiquetado como tal.

Los jóvenes lo abrazan porque elimina las barreras técnicas para crear.
La pregunta es: cuando una generación prefiere lo sintético a lo auténtico, ¿es evolución cultural o el colapso de la autenticidad?
Por ahora, solo disponible en iOS y Estados Unidos.

Cuarta noticia: la nube gana en silencio

La mejora que nadie menciona: Claude 4.5 domina los benchmarks de programación con 77% de precisión.
Su herramienta Claude Code genera más de 500 millones de dólares anuales.
Empresas como Nordic confían en Claude para procesos críticos.
Agigroup ahorra más de 70 horas con retornos en tres meses.
Sin embargo, toda la atención se la lleva OpenAI.
La paradoja: construyen el mejor producto, pero pierden la guerra de percepción.
Mientras el mundo mira a OpenAI, las empresas inteligentes usan Claude para obtener ventajas reales.

Quinta noticia: Apple admite su error

Apple cancela la versión económica del Vision Pro para copiar a Meta.
¿Quién lo diría?
Apple detuvo el desarrollo de su visor económico sin anunciarlo.
Redirigió recursos a lentes inteligentes para competir con Meta Ray-Ban.
El Vision Pro de 3,499 dólares es una tecnología increíble, pero nadie la compra.
Meta vende lentes simples por 299 dólares y no tiene inventario suficiente.
La lección: el futuro no son los mundos virtuales inmersivos, sino los asistentes ambientales sutiles.
La realidad aumentada.

Cinco noticias, una verdad:
Esta semana validamos medio trillón de promesas, convertimos conversaciones en mercancía, normalizamos lo sintético, descubrimos que la mejoría es invisible y vimos al rey copiar al bufón.

El problema nunca fue la IA. Fuimos nosotros.

Soy Fernando Santacruz, seguimos documentando el futuro, donde la IA está.