CHANGELOG

En este episodio hablo de un error de liderazgo muy común y, a la vez, muy dañino: criticar en público.

No suele hacerse con mala intención. A veces es una frase rápida, una corrección “bienintencionada” o un comentario lanzado sin pensar. Pero el efecto es casi siempre el mismo: la persona se cierra, el equipo aprende que equivocarse tiene un coste y la confianza se resiente.

Cuando criticas delante de otros, no solo corriges un error. Expones a una persona. Y en ese momento deja de escuchar para empezar a protegerse. Ahí ya no hay aprendizaje.

Reflexiono sobre por qué caemos en este error —la prisa, la incomodidad, la falsa exigencia— y sobre lo que realmente se rompe cuando lo hacemos: la seguridad psicológica, la relación y la influencia real del liderazgo.

La clave no es dejar de exigir, sino entender que la dignidad no se negocia. El error se habla y se corrige, pero no se expone. En privado se cuida. En público se reconoce.

Un episodio honesto, cercano y práctico para revisar cómo corregimos, cómo hablamos y qué huella dejamos cuando lideramos a otras personas.

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Creadores e invitados

Anfitrión
Pere Rosales
Fundador y CEO de INUSUAL

¿Qué es CHANGELOG?

Bienvenido a CHANGELOG, el videocast de INUSUAL para quienes entienden que el cambio no es una opción, sino una constante. En cada episodio, exploramos cómo el cambio impulsa el desarrollo profesional y organizacional, ofreciendo reflexiones, aprendizajes reales y estrategias que te inspirarán a crecer como líder y transformar tu entorno.

A través de historias del proyecto INUSUAL, compartimos nuestra evolución desde los inicios hasta nuestra visión de futuro. Recordamos experiencias que nos han marcado, imaginamos lo que está por venir y desvelamos herramientas prácticas para afrontar los desafíos del cambio con confianza e innovación.

Este espacio está diseñado para quienes quieren convertir la incertidumbre en progreso, liderar con propósito y marcar una diferencia real en su vida y en sus organizaciones. Si te apasiona el crecimiento, este es tu lugar.

Pere Rosales:

Déjame empezar hoy por algo muy simple. A mí esto me ha pasado y probablemente a ti también, a cualquiera le puede haber pasado. Hay un momento muy concreto en el que dices algo delante del equipo y justo al terminar notas que el ambiente cambia. No sabes muy bien por qué, pero algo como que se enfría. Sigues hablando, el tema avanza, la reunión continúa, pero algo ya no está donde estaba.

Pere Rosales:

Muchas veces ese momento tiene que ver con una crítica en público. No hablo de una bronca ni de levantar la voz, a veces es solo una frase, un comentario con toda la buena intención, una corrección hecha rápido, sin pensar demasiado. Y ahí es donde empieza el problema. Porque cuando corriges a alguien delante de otros, pasan 2 cosas al mismo tiempo. La primera, la persona deja de escuchar lo que dices.

Pere Rosales:

La segunda, empieza a protegerse. Y cuando alguien se protege, entonces, ya no aprende. El resto del equipo, además, aprende otra cosa, no lo dicen, pero lo piensan. Vale, aquí equivocarse sale caro. Y a partir de ahí todo cambia un poco, menos preguntas, menos riesgos asumidos, menos iniciativa.

Pere Rosales:

Lo curioso es que casi nunca lo hacemos con mala intención, esa es la verdad. Yo mismo me he dicho muchas veces, es solo una cuestión de trabajo, así todos aprenden, hay que ser exigentes, hay que ser claros. Pero, si soy honesto, muchas veces no era exigencia, era prisa o incomodidad, era no querer tener una conversación difícil a solas, o era simplemente no verme parado a pensar. Con el tiempo he aprendido algo importante, que es que cuando criticas en público no fortaleces al equipo. En realidad, lo haces más pequeño, porque se resiente la confianza y sin confianza, pues no hay liderazgo que valga.

Pere Rosales:

Hay obediencia y, además, una obediencia muy frágil. Para mí, aquí hay una regla que intento no olvidar. La dignidad no se negocia, ni siquiera cuando alguien se equivoca. El error se habla, se corrige, se exige, pero no se expone. En privado, cuidas, en público, reconoces.

Pere Rosales:

Y antes de decir algo delante de otros, intento hacerme una pregunta muy sencilla. No siempre lo consigo, eso es la verdad, pero lo intento, por lo menos lo intento. ¿Esto que estoy a punto de decir le va a ayudar a crecer o me va a ayudar a mí a descargar tensión? Cuando la respuesta no es clara, prefiero callarme y hablar después en otro lugar, de otra forma. Criticar en público parece un detalle pequeño, pero deja mucha huella, porque los equipos no recuerdan lo que has dicho, pero sí cómo le has hecho sentir delante de los demás.

Pere Rosales:

Y al final liderar no va de quedar por encima para nada, va a hacer crecer sin exponer. Si mientras escuchabas esto, tú has pensado en alguna escena concreta, te ha razonado, no pasa nada, nos pasa a todos. La diferencia está en darse cuenta y hacerlo distinto la próxima vez. Nos vemos en la siguiente.