CHANGELOG

En este Changelog exploramos qué pasa cuando la autonomía es solo aparente, cómo se erosiona el criterio de los demás cuando todo acaba pasando por nosotros y por qué delegar de verdad implica soltar también parte de la decisión.

A veces repartimos tareas, damos margen y decimos “confío en ti”, pero seguimos decidiendo desde la sombra.

Pero un equipo no crece cuando ejecuta mejor tus instrucciones.

Crece cuando puede tomar buenas decisiones sin necesitarte en cada paso.

Contenidos que conectamos en este episodio:

Hazlo como quieras, siempre que sea como quiero yo · Artículo semanal
https://club.inusual.com/c/articulos/hazlo-como-quieras-siempre-que-sea-como-quiero-yo

Decidir con las personas, no por ellas, con Arantxa de la Peña · Entrevista Inusuales
https://youtu.be/yZVyOARsyqw

De la supervisión a la autonomía: cómo delegar de verdad, con Albert Valero · Masterclass
https://club.inusual.com/c/eventos/de-la-supervision-a-la-autonomia-como-delegar-de-verdad

Esto es Changelog. Explorar. Cuestionar. Transformar.

#Liderazgo #Delegar #Autonomía #Confianza #Changelog #INUSUAL

¿Qué es CHANGELOG?

Bienvenido a CHANGELOG, el videocast de INUSUAL para quienes entienden que el cambio no es una opción, sino una constante. En cada episodio, exploramos cómo el cambio impulsa el desarrollo profesional y organizacional, ofreciendo reflexiones, aprendizajes reales y estrategias que te inspirarán a crecer como líder y transformar tu entorno.

A través de historias del proyecto INUSUAL, compartimos nuestra evolución desde los inicios hasta nuestra visión de futuro. Recordamos experiencias que nos han marcado, imaginamos lo que está por venir y desvelamos herramientas prácticas para afrontar los desafíos del cambio con confianza e innovación.

Este espacio está diseñado para quienes quieren convertir la incertidumbre en progreso, liderar con propósito y marcar una diferencia real en su vida y en sus organizaciones. Si te apasiona el crecimiento, este es tu lugar.

Speaker 1:

Cuando trabajas en equipos, hay una sensación que resulta especialmente desactivadora. Alguien te dice, confío en ti, te entrego un proyecto, una decisión, una responsabilidad, Pero poco después, muy poco después, empiezan las indicaciones. Yo lo haré así, pero confío en tu criterio. Enséñame antes de enviarlo, solo por estar seguros. Y si cambias esto, pero recuerda que decides tú.

Speaker 1:

Déjame echarle un vistazo, aunque sabemos que el especialista eres tú. A mí me sigue pasando, y cuando esto me pasa noto algo muy concreto, me entra el bajonazo. Esa energía con la que recibí el encargo, esa sensación de fluidez, empieza todo como a diluirse, y casi sin darme cuenta aparecen las inseguridades. Aunque sé perfectamente lo que hago, empiezo a dudar. Cambio cosas, justifico otras, y llega un momento en el que me resulta más sencillo hacer lo que creo que esperan de mí, antes que defender mi propio criterio.

Speaker 1:

Si alguna vez te has sentido así, probablemente ya sabes bastante sobre lo que significa delegar sin confiar. Pero hay algo muy curioso en todo este proceso. Es muy fácil reconocer muy bien esa sensación cuando somos nosotros quienes la vivimos, pero no estoy tan segura de que la reconozcamos igual de rápido cuando somos nosotros quienes la provocamos. En ese sentido, Arantxa de la Peña, directora de relación con el usuario del hospital de Santa Pao, arroja mucha luz en el podcast inusuales. Ella comenta que, como práctica habitual, se diseñaba todo el proceso de atención, y al final se preguntaba al paciente que qué le parecía, como para incorporarlo en la decisión final.

Speaker 1:

Ahora, explica, la intención es otra, incorporarlo desde el principio, pero de verdad, de manera muy activa, para que pueda formar parte de todo el proceso de diseño y de creación. Arantxa está hablando de usuarios y procesos sanitarios, pero esto podemos trasladarlo a cualquier contexto organizacional. Es decir, delegamos un proyecto, pero ¿realmente la decisión no está ya tomada? ¿El método está decidido? ¿El cómo y el cuándo no están ya pautados?

Speaker 1:

Muchas veces, hasta sabemos de antemano cómo debería de quedar. Y esto no es delegar. Como mucho, puede ser ejecución con margen de movimiento aparente. Delegar es algo más difícil que repartir tareas, es dejar en manos de otros criterio, responsabilidad y decisión, es decir, confianza. Y aquí Pere Rosales lo plantea esta semana de una manera especialmente gráfica en 101 errores de liderazgo.

Speaker 1:

Dice que delegar sin confiar es como plantar una semilla y desenterrarla cada mañana para comprobar si ha echado raíces. Tú realmente crees, y lo haces con la intención de estar cuidándola, la miras, la revisas, te aseguras de que todo vaya bien, pero cada vez que la sacas de la tierra estás interrumpiendo precisamente aquello que necesitas que ocurra, y es que eches raíces, y con las personas pasa algo parecido. Cada pequeña corrección puede mejorar un documento, cada revisión puede hacer que algo quede un poquito más como tú querías. Pero aunque todo parece muy pequeño, pequeños retoques insignificantes, también puede estar empeorando algo mucho más importante, la capacidad de la otra persona para decidir sin ti. Y ahí aparece una pregunta de la masterclass de Albert Valero, que me parece tan incómoda como necesaria traer aquí.

Speaker 1:

Albert habla de calidad, de tiempo, de control, de todas esas razones perfectamente razonables que utilizamos para justificar por qué seguimos revisando. Y plantea lo siguiente, a ver qué te aparece a ti. ¿Ese colaborador quien necesita tu supervisión o eres tú quien necesita supervisarle? Y aquí aprovecho y abrimos otro melón. Delegar no significa dar exactamente el mismo grado de autonomía a todo el mundo.

Speaker 1:

La confianza es situacional. No necesita el mismo espacio alguien que acaba de empezar que quien lleva años demostrando criterio. El trabajo de quien lidera no es borrar todas las líneas de la carretera, es ensancharlas progresivamente para que la otra persona pueda conducir sin caer por el barranco, pero también sin llevarnos a nosotros agarrados al volante. Y seguramente ahora mismo estarás pensando, vale, sí, pero ¿por dónde empiezo? ¿Cómo puedo entrenar todo esto para que no se me escape nada?

Speaker 1:

¿Cómo puedo bajarlo al terreno? Pegoña Arenas propone esta semana una herramienta muy concreta, el papel de soltar. Y hay una parte que me gusta especialmente. No consiste solo en tener claro qué puede hacer otra persona. Esta herramienta te obliga a escribir qué vas a dejar de hacer tú, qué decisión pasa realmente a sus manos, cuáles son los límites y, sobre todo, qué te comprometes a no revisar.

Speaker 1:

Porque decir confío en ti es más o menos fácil. Lo difícil llega cuando tienes el resultado delante, ves 3 o 4 cosas que tú habrías hecho diferente y decides no tocarlas. Begoña lo resume así, control del destino, libertad en el camino, acordar hacia dónde vamos y dejar que la otra persona encuentre su manera de llegar. Pero si quieres empezar hoy mismo a trabajar este error y solo tienes 5 minutos, yo empezaría por la lección desaprendida de esta semana, porque en ella, de manera rápida y muy sencilla, encontrarás la evidencia de que delegar es, al fin y al cabo, conseguir que tu equipo ya no necesite preguntarte cómo lo harías tú. Esto es chain lock, explorar, cuestionar, transformar.