Parteaguas Diario

En este episodio de Parteaguas, exploramos dos ideas que pueden cambiar la forma en que se construyen los negocios mexicanos. Primero, una oportunidad poco discutida: el Toronto Stock Exchange y el TSX Venture Exchange, donde empresas en crecimiento —incluidas latinoamericanas— podrían acceder a capital institucional con requisitos mucho más accesibles que Wall Street. ¿Por qué tan pocas compañías del país están mirando hacia Canadá justo cuando el mercado espera un nuevo ciclo de listados? Después, una lección de estrategia empresarial: las empresas no venden productos, venden soluciones. A partir del caso de Rotoplas, analizamos cómo una compañía que dominó el mercado de tinacos intenta reinventarse en plena crisis hídrica para administrar la relación de los clientes con el agua. ¿Estás vendiendo un producto o resolviendo un problema?

What is Parteaguas Diario?

Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.

Hay algo muy profundo que lo vamos a analizar en otra ocasión. Uno no necesita billetes para tener ese documento en la mano. No necesito el billete de 500 pesos. Necesito lo que quiero y puedo comprar con él. Tampoco compras pilas por tener pilas o bien un tinaco para tener un cubo enorme encima de tu casa. La cosa es entender para qué quieres las cosas, para qué las quiere tu gente. Y eso hoy nos lo explica Juan Carlos García Barcala. Por mi parte, tengo que hablarles de Canadá. Y me pregunto, precisamente, si no muchos de ustedes deberían de estar pensando en ese país. Soy Jonathan Ruiz. Esto es Parte Aguas. Bienvenidas. Bienvenidos.
A lo mejor son ustedes, pero conozco un montón de gente que está buscando dinero, capital, para escalar el negocio, para escalar la compañía. Y conozco a varios que han tocado puertas en incluso en bancos o en fondos de capital. Lo que no han hecho quizás es voltear hacia el norte, no al vecino del siempre, no a Estados Unidos, más al norte, a Canadá. El Toronto Stock Exchange, operado por TMX Group, es hoy una de las plazas más abiertas del mundo para empresas pequeñas y medianas que quieran acceder a capital institucional. No es Wall Street, no exige el tamaño ni el historial que exige Nueva York. Tiene dos niveles, el TSX para empresas maduras y el TSX Venture Exchange o TSXV, diseñado exactamente para compañías en etapa de crecimiento. Una empresa de tecnología o industrial puede listar en esta etapa. con tan solo 750 mil dólares canadienses en activos netos tangibles o medio millón en ingresos demostrados. La barra de entrada existe, pero no aplasta. John McKenzie, director ejecutivo de TMX Group, Declaró recientemente a Reuters que el pipeline de empresas que quieren listarse en Canadá ronda las 1 .600 compañías en distintas etapas. También dijo algo más importante, que los emisores internacionales y el sector minero están siendo el motor de ese interés. Canadá espera que este año 2026 sea el año del despegue. La pregunta es, ¿alguna empresa mexicana va a estar en esa lista? El argumento para México no es menor. El país tiene proyectos mineros activos, empresas de manufactura avanzada impulsadas por el nearshoring, startups de tecnología con operaciones reales y compañías agroindustriales con flujo de caja probado. Exactamente los perfiles que el TSX -V busca. Los 50 mejores emisores del TSX Venture 50 en 2024 lograron una apreciación promedio de 207 por ciento en su precio de acción. Ojo, no hay garantías, pero es señal de que el mercado premia a quien llega con historia sólida. Fernando Santa Cruz, a quienes ustedes conocen a través de este podcast, representa a Adibor. Tiene un plan. Él tiene un plan para los mexicanos. Quiere llevar mexicanos a Canadá. Tenemos el objetivo de llevar al menos a cinco empresas a cotizar en la Bolsa de Valores de Toronto. Y los sectores que estamos seleccionando para trabajar es Agtech, todo el tema de agricultura, PropTech, que tiene un apalancamiento en bienes físicos, y FinTech, business to business. ¿Cuáles son los retos? Para Fernando y para los que se quieran ir. El primero es cultural. El empresario mexicano no tiene tradición de cotizar en bolsas extranjeras salvo las grandes corporaciones. El segundo es regulatorio. Listar en Canadá implica cumplir con la normativa de la OSC, la Comisión de Valores de Ontario, y eso requiere asesores legales y financieros con experiencia en esa jurisdicción, lo que eleva el costo de entrada. El tercero, y quizás el más honesto, es que muchas empresas medianas mexicanas no quieren la transparencia que exige cotizar públicamente en ningún lado. Jackie Nixon, directora de Mercados de Capital Accionario en Royal Bank of Canada, ha dicho públicamente que su equipo trabaja ya con varias empresas privadas que esperan debutar en 2026. Ninguna, por lo que se sabe, es mexicana. Eso puede cambiar. Depende de que los empresarios de este país decidan que crecer con capital externo vale más que mantener el control total de algo que no es escala y que se queda pequeño. Piensen en el TSXV como el equivalente bursátil de lo que fue el Near Shoring para la manufactura. Una oportunidad que llegó antes de que México estuviera listo para recibirla. Algunos aprovecharon, muchos se quedaron viendo. ¿Por qué las empresas mexicanas no están en Toronto? Esa es la pregunta que alguien debería hacerse en serio. Y ahora sí, vamos con Juan Carlos García Barcala y su análisis de RotoPlus.

Nadie compra una pila porque quiere una pila. La compra porque necesita que algo funcione. ¡Y eso es diferente! entre lo que vendes y lo que resuelves es exactamente lo que separa a las empresas que duran de las que un día despiertan y se preguntan cómo es posible que lo que nos hizo grandes sea justo lo que hoy nos está frenando. Soy Juan Carlos García Barcala y esto es Estrategia en Tiempo Real para Parteaguas de Jonathan Ruiz. Hay una empresa en México que durante décadas vendió tinacos. Esos cilindros negros de plástico que están en el techo de casi cualquier casa o edificio del país. Rotoplaz, un nombre que cualquier mexicano reconoce aunque nunca haya pensado mucho en él. Su ventaja nunca fue el producto, fue entender por qué la gente lo necesitaba. En México el agua no llega siempre, no llega a tiempo, no llega limpia, no llega con presión constante. Y ellos pusieron un tinaco en cada techo para que eso dejara de ser un problema. Lo que resolvieron no fue la falta de un recipiente, fue la angustia de abrir una llave y que no salga nada. Hay un concepto en estrategia que dice que los clientes no compran productos, compran soluciones para resolver algo concreto en su vida. Rotoplaz lo entendió antes que nadie lo pusiera en un libro. El tinaco era el medio, la tranquilidad era el negocio. Durante años, ese modelo les funcionó de maravilla. Crecieron, se listaron en bolsa, se expandieron por América Latina. Pero los buenos productos tienen un destino inevitable. Cuando se vuelve un estándar, dejan de ser una ventaja y se convierten en una expectativa. El tinaco ya está en todos lados, y cuando algo deja de diferenciar, lo que viene después que alguien más lo vende más barato. Las ventajas competitivas no duran para siempre. Lo que hoy te diferencia, mañana es el piso mínimo que cualquier competidor puede igualar. Rica McGrath lo llama ventaja transitoria. La idea es simple pero incómoda. No existe la ventaja permanente. Solo existen empresas que saben construir la siguiente antes de que la actual se les acabe. Rotoplast llegó a ese momento. y no están llegando desde una posición cómoda. En 2024 sus ingresos cayeron casi a la mitad. El Standard & Poor's les bajó la calificación crediticia en marzo de 2025. La acción en bolsa ha tenido semanas de caídas de dos dígitos. No es una empresa que decidió reinventarse porque le sobraba tiempo. Es una empresa construyendo el siguiente capítulo mientras el actual se les termina más pronto de lo planeado. Lo que Rotoplaz está intentando es moverse hacia algo distinto. Ser la empresa que administra tu relación con el agua. Tratamiento, gestión, servicio recurrente. Antes, el negocio terminaba cuando el tinaco llegaba a tu techo. Hoy están apostando a que ese momento sea apenas el principio. Piénsalo como una farmacia de barrio que llevas años conociendo. Siempre fue el lugar donde comprabas lo que el doctor te recetó y ya. Hasta que un día, ese lugar empieza a conocerte. a recordar tus tratamientos, a llamarte cuando se te acaba el mismo. No cambió el local, no cambió el producto, cambió la relación y con eso cambió todo el negocio. Cambiar de vender productos a vender soluciones implica mover casi todo. Cómo estructuras el equipo, cómo cobras, cómo mides si te está yendo bien. Un cliente que compra un tinaco lo ves una vez, uno que contrata una solución integral de agua lo ves cada mes. Hacer esa transición con resultados bajo presión y una calificadora que ya te movió hacia abajo, eso no es estrategia de libro de texto. Eso es estrategia de verdad. Suma esto al contexto. México tiene una crisis hídrica que no va a resolverse sola. Las ciudades crecen, el agua escasea, la regulación aprieta. El negocio del agua ya no es de quien fabrique el mejor contenedor, es de quien entienda mejor el problema completo. Rotoplaz nunca fue una empresa de tinatos, fue una empresa que le garantizaba a la gente acceso al agua. Ahora están intentando construir la siguiente ventaja antes de que la actual desaparezca. La pregunta que el mercado ya está haciendo y que ellos tienen que responder con hechos, no con declaraciones, es si llegaron a tiempo. Pregúntate esto sobre tu negocio. ¿Estás vendiendo el producto o estás resolviendo el problema? Porque la respuesta a esa pregunta cambia todo lo demás. Soy Juan Carlos García Barcala. Para más análisis y conversación directa, sígueme en www . jcgb . mx. Esto es Estrategia en Tiempo Real para Parteaguas de Jonathan Ruiz.

Yo soy Jonathan Ruiz, este es mi Parteaguas. Gracias por escuchar Parteaguas esta semana. Parteaguas Diario estará aquí la próxima semana.