Parteaguas

What is Parteaguas?

Disrupción contada por mujeres y hombres súper aventureros que no temen dar giros en su vida para mejorar su entorno y hacer negocios que a veces salen bien. Tecnología de punta hablada simple y en español, desde México. Jonathan Ruiz, columnista y directivo de El Financiero y autor de Parteaguas, es el host.

¿Cómo comenzar una vez y otra y otra y otra y otra vez? Parece muy dicho. La cosa es comprobarlo. Como el caso de Gaby Romero, ella pues empezó como auxiliar de mercadotecnia y después se convirtió pues en la directora regional de Alcea, esta empresa que tiene marcas como Starbucks y otras muy, muy relevantes. ¿Cómo es que ella, cuando tiene a su primer hija, decide dejar de trabajar, se dedica a la casa, pero después de un tiempo regresa, ya no a la misma empresa, pero sí a funciones similares? Y no regresa como directora, tiene que hacerlo otra vez como auxiliar de mercadotecnia y otra vez llega a la postre termina poniendo un negocio, lo hace grande y luego otro negocio y lo está haciendo grande. ¿Cómo le hizo Gaby Romero? Yo soy Jonathan Ruiz y esto es Parte Aguas. Bienvenidas, bienvenidos. de Gabi, tú naciste acá en Mérida, ¿no? Es correcto. Bueno, nací en México, pero me vine desde muy chiquita. ¿No me digas? Sí, sí. ¿Eres la primera de dos hermanos? Sí, soy la primera. Mi hermano tiene 40 años y, este... ¿Y cómo es que naciste tú en México? Porque mi papá es poblano. Ah, ok. Entonces, estuvieron mis papás viviendo un tiempo en México y luego ya nos venimos para Mérida. Pero llevo viviendo en Mérida más de 40 años. O sea, fui cuando tenía creo que 3 años, ¿no? 3 años vivía allá. Oye, ¿y tu papá poblano, tu mamá? Yucateca. Ok, entonces claro, dicen que bebes agua de pozo o algo así dicen. Exactamente. Tú me lo puedes contar. Entonces vinimos para acá y la verdad muy contenta. Qué bien, qué bien. Entonces tú llegaste chiquitita. Sí, desde chiquita llegué acá y toda mi vida estudié en el Colegio Royers. Ok, y tú llegaste a una Mérida sensacional porque pues había poca gente, no, todo estaba arbolado, ni hablar del tráfico y llegaste directo al Rogers entonces. Sí, sí, sí. ¿Qué es el Rogers para los que no lo conocemos? O sea, ¿cómo describirías esa escuela? Un colegio mixto con, pues era, era diferente, ¿no? Con una educación con libertad, ¿no? Y este, tenía muy, muy buen ambiente y muy buen nivel educativo. ¿Qué implica la libertad en una primaria o en una secundaria? Pues es que bajo tu propia responsabilidad tienes que hacer todo, no? Y pues a mí me gustó muchísimo estudiar en el Rogers. Lo digo y lo enfatice el tema de la libertad porque recuerden que estamos con Gaby Romero y ella es emprendedora y si ustedes son emprendedores o quieren serlo saben el peso que tiene la libertad en sus cabezas. Hay personas que se sienten muy cómodas haciendo lo mismo todos los días y eso está bien. Hay artistas incluso que les gusta estar en su taller encerrados haciendo pintura todos los días. Pero hay otras personas que no, que se sienten atadas cuando están en el mismo lugar mucho tiempo y esas personas buscan libertad. Quizás era tu caso desde chiquita? Es correcto. Sí, desde chiquita siempre, de hecho me apodaban, bueno y me siguen apodando Gaviota, porque siempre estaba inquieta, buscando cosas nuevas que hacer en el deporte, en mi vida personal y hasta el día de hoy sigo siendo así, siempre estoy buscando novedades. Bueno, de hecho Gaby fue triatlonista, es correcto decir triatlonista? Sí, exactamente, también me eché varios maratones, también crucé Cancún a Isla Mujeres nadando, siempre tenía como metas personales y deportivas. Cruzar de Cancún a Isla Mujeres, ya hablaremos de eso, vamos a hablar de eso, pero se necesita un corazón especial, no solamente físicamente, sino mentalmente, pero bueno, lo veremos en un momento. Entonces tú de chiquita, pues me imagino que empezaste a hacer tus primeras relaciones sociales, con algunos personajes de tu localidad, ¿en qué colonia te movías, en qué zona de la ciudad te movías? En la zona norte, se usaba mucho en aquel entonces a San Juanistas, a la del Rol. San Juanistas? Sí, San Juanistas. Se usaba mucho, era un parque, es un parque de hecho, y allá se usaba que conocías a la gente. Qué bien. Ajá, y por ejemplo en Progreso se usaba el bardear, salías a tu bar y allá pasabas a la gente y te conocías. Eran otras épocas. Ahorita no puedes agarrar, pedir un ride, salir y, oye, échame un ride a tal lugar. No puedes, porque no conoces a la gente. En aquel entonces conocías a la gente. Ok, o sea, pasaba alguien y literalmente decías... Ah, me dices un ride aquí y para allá, ah sí, súbete, y conocías a las personas, así se usaba antes. Claro. Ok, ahorita ya hay tanta gente que ha venido de fuera, que bueno, porque nos da más, nos amplía mentalmente, ¿no?, lo que pasa aquí hay más oportunidad de negocios, etcétera, y hay gente muy linda que ha venido a vivir acá. Oye, y bueno, ¿qué hacían tus papás? ¿a qué se dedicaban? ¿cuál era el ambiente en tu casa? Mi mamá era ama de casa, yo fui la que salí emprendedora desde chiquita y mi hermano igual, y mi papá trabajaba en, en aquel entonces, en la cervecería Coltemoc. Ah, mira, la que ahora es Heineken. Exactamente. y de allá pues estuve en el colegio y empecé con una amiga a saber qué negocio poníamos, porque las dos teníamos hambre de business, y entonces decidimos, bueno, sólo habían dos tiendas de ropa aquí en Mérida, de hecho sólo habían dos plazas comerciales. ¿Cuáles eran? Plaza Fiesta y Gran Plaza. Ok. y gran plaza, entonces vamos a poner una tienda, vamos a poner la tienda en la casa y traemos la ropa de Estados Unidos, en ese entonces no había problemas ni de aranceles, ni de importaciones, ni de que tenías que pagar aduana, a libre comercio, podíamos traer las maletotas y las vendíamos, ¿Era ropa de hombre y de mujer o solo de mujer? Solo de mujeres, porque son las que gastan mucho en ropa, y tenían la necesidad las mujeres de salir, comprar, para pues, las mujeres a los 17, 18 años lo único que quieren es estrenar cada fin de semana, y entonces vimos esa oportunidad y veíamos que era lo que más se vendía, y eso es lo que atrayamos más, y le dábamos a pagos para que tuvieran la facilidad la gente de pagar. Bueno, si, hasta créditos. Estamos escuchando el origen de una emprendedora. Estamos platicando con Gaby Romero y les prometo que después de este corte vamos a entender cómo una persona que empieza con un negocio así chiquitito de pronto puede tener cientos de empleados. Soy Jonathan Ruiz, esto es Parte Aguas, regresamos. Son las 8 con 17 de este martes, yo soy Jonathan Ruiz, esto es Parte Aguas, aquí contamos historias de vidas interesantes para que ustedes se nutran de información de valor. Gaby Romero es mi invitada esta noche y me hizo un planteamiento sumamente interesante, porque al comenzar este programa estábamos hablando de lo que está ocurriendo en los Estados Unidos con el presidente Donald Trump. ¿Y qué me proponías, Gaby? Bueno, estaba haciendo un simple comentario, ¿no?, de que, a la vez, está mal lo que está haciendo, pero a la vez también nos conviene para no seguir dependiendo de Estados Unidos, pienso que como ser humano, como empresaria, como no podemos seguir dependiendo de terceras personas, a lo mejor el día de mañana algo así va a pasar, y Claudia o la presidenta y todo lo que está pasando a nivel local, tenemos que ver qué hacer para no para depender de nosotros mismos, eso lo hablo en el lado empresarial y en el lado ser humano también. Tenemos que ser independientes. Además hay oportunidades tremendas en este momento con la economía digital. Ahí no hay aranceles. Y solo necesitas una computadora. Lo que necesitas saber es qué puedes vender. Y ahí hay muchísimos servicios que se ofrecen desde Mérida. No vamos a abundar esta noche, pero yo conozco empresarios que están vendiendo servicios de software o que están vendiendo, inclusive a Europa, conozco una persona que está ofreciendo en este momento servicios de facturas electrónicas que en México somos expertos, pero en Europa no saben y en Medio Oriente tampoco y resulta que una persona que vive en Yucatán está haciendo negocio con eso, ¿no? Enseñándoles y proponiéndoles un negocio en ese sentido. En fin, negocios grandes, no estoy hablando de pequeñeces. Y bueno, es cuestión nada más de analizar cuál es tú el valor que puedes ofrecer y olvidarte de si te ponen aranceles, si no te ponen aranceles, si te quitas y te ponen. Creo que uno definitivamente puede hacer mucho en la materia. Y qué bueno que lo propones, Gaby. Hablábamos de que tú tuviste un primer negocio de prácticamente niña, de 18 años, de vender ropa a tus amigas, a crédito, a pagos, ¿no? Y eso, ¿cuánto tiempo lo tuviste? Lo tuve 3 años. 3 años. 3 años. ¿Y por qué terminó? Porque empezó la carrera, entramos a la carrera, empecé a meterme más a mi tema, y empecé en aquel entonces otro negocio de buceo. ¿En qué carrera estudiaste? Estudié relaciones públicas. ¿En dónde? Se le llama Ilyessi, ya no existe, estaba por el monumento a la bandera. ¿Te lo ubicas? menos pero no puedes darle ubicación bueno cerca cerca del teresiano pues claro el monumento claro no claro un lapso disculpame fue un lapso bueno entonces tú terminas con ese negocio pero empieza la carrera y pues se te quedó la... bueno, uno el interés de seguir haciendo algo de recursos, ¿no? de dinero, para hacer lo que quisieras, ¿no? y empiezas el negocio de buceo, o sea, ¿tú sabías bucear? Sí, me metí en la onda del buceo, me encantó. ¿En dónde buceabas? En Cozumel, a veces íbamos a Belice... Oh, o sea, ¿agua dulce? Sí, sí, nunca me metí a cenotes, eso me da miedo. Ah, bueno, entonces salada, agua salada. Sí, agua salada, sí, no, cenotes nunca me metí. Muy padre, era una experiencia, entonces empecé a ver, bueno, vamos a empezar a llevar tours a lacranes, ¿no? Ok. Y para que buceen y todo, fíjate que no funcionó, fue un negocio que no jaló, yo pensé que iba a tener un éxito y no, no jaló, ¿no? ¿A quién se lo ofrecías? a las empresas de buceo, o sea, para que les ofrecieran a la gente, en ese entonces no había redes, no había internet, todo estaba avanzando, no había nada de eso, que hoy sería muchísimo más fácil venderlo, pero a ese nicho de mercado que no tuvo tanto éxito. Y entonces después de allá decido ser empleada, me meto a una empresa que era en aquel entonces Domino's Pizza, y me meto como asistente en Mercado Tecnia, y estoy allá durante siete años, siete años de mi vida, ¿En qué tiempos fue eso? En los primeros dos, el tercer semestre de carrera, O sea, fue en los, digamos, dos mil y tantos, en los primeros dos miles, ¿no? Exactamente, entonces estudiaba y al mismo tiempo trabajaba, que es algo que le recomiendo a todos los universitarios, tienen que trabajar porque la experiencia te le da el trabajo, no la escuela. La escuela vas a aprender, pero hoy en día mucha gente no quiere trabajar, no salen de la carrera, ya quieren tomar puestos gerenciales o trabajar menos tiempo, entonces tienes que trabajar al mismo tiempo que estudiar. Sí, porque además aprendes de un sistema, o sea, uno cuando sale de la universidad no sabe cómo funciona una empresa, o sea, a lo mejor tú hiciste un negocio como tú lo hiciste, pero una empresa, una organización como Dominos, en este caso que era de los hermanos Torrado, ¿no?, de Alsea. Exactamente, sí. Pues es una organización grande y nacional, entonces tenías que saber cómo funcionaba, de dónde venía la masa, de dónde venía el tomate, de dónde venía el queso, cómo llegaba a las tiendas, cómo se promocionaba la tienda, cómo llegaban los trabajadores, no sé, cosas que tú sabes y yo no, pero los aprendiste ahí, ¿no? Exacto, cómo se maneja recursos humanos, cómo se hace la mercadotecnia, tenías que tropicalizar todo lo que venía de México a Mérida, porque no es lo mismo lo que le gusta, no sé, en Querétaro o en Monterrey, a lo que le gusta la gente de Mérida, lo que le gusta la gente de Progreso, la temporada de Progreso, la Isma Cuida, el Carnaval, todos esos puntos que eran importantes, importantes aquí, y pues lo fui aprendiendo conforme a la marcha, cuando termino mi carrera pues me quedé con la gerencia, la dirección del grupo Alsea, que veía a toda la región. O sea, entonces como asistente de marketing... Y me quedé con gerencia y luego con la dirección de Alsea. Dirección de Alsea regional. Regional, terminando mi carrera yo ya tenía ese puesto. Oye, pues era un excelente puesto. Sí, por eso se lo recomiendo a los muchachos que trabajen desde temprano, para que cuando terminen la carrera, pues ya tengan una dirección claro, claro, y bueno, entonces te convertiste en directora de una organización importante, de franquicias, que al sea, deben saber ustedes, que tiene una variedad de marcas importantes, no solo es Domino's, digo, al menos en la ciudad de México, está Chili's por ejemplo lo que pues aquí no se ve. Starbucks, Burguer King. Claro, son los dueños de Starbucks Nacional y en Europa y Latinoamérica, pues es enorme. Es un grupazo y además pues hacían sus convenciones, aprendías un montón en las convenciones, etc. Correcto, oye y entonces tú trabajaste 7 años ahí en Alcea y en qué momento y por qué decides salir? Porque me embarazco de mi primera hija y digo voy a ser ama de casa, y este probé un año y no me gustó, pues está padre, me encanta, adoro a mi hija, adoro todo, pero siempre siento que hay que combinarlo con tu lado profesional, ok, y decido regresar a trabajar, y me meto a trabajar a Grupo Nicxa, ok, o sea fuiste a tocar la puerta, de plano? Sí, fui de plano así. Cuéntame el momento, porque mucha gente, sabes, esto me ha pasado en otras conversaciones, la gente se imagina que es muy difícil y sí, puede serlo, pero todo pasa con el, todo empieza con el primer paso, o sea, tienes que ir a tocar una puerta. Pues te voy a decir cuál es mi lema, es el no ya lo tengo, hay que buscar el sí, ese siempre es mi lema para mi vida, de todo lo que yo hago. ¿Qué pasa si yo entro y pregunto? Yo llegué allá, pregunté quién era el director general, me dijo quien era el director general y en ese momento, o me pueden dar su teléfono, no me lo querían dar, lo conseguí por otro lado, nada de eso, y empecé a hablar, obviamente vendo el número desconocido y no te contesta, no te contestas, hasta que me contestaron, dije, oye, fíjate que estoy interesada en trabajar, trabajé muchos años en Grupo Alcea, estoy buscando trabajo, tuve un año sabático, pero ya me arrepentí y quiero probar, no? Me dice, yo te marco, y no te marcan. Pero hablaste con él en algún momento. Sí, sí. En ese momento era Nicolás Shakur. No, acababa de fallecer. En ese entonces era Álvaro, que quedó en su lugar, no? De acuerdo. Y no me marca, y pasaba una semana y no me marca. Ah, no, pues ya se olvidó de mí, pues no voy a volverla a marcar y oye, te acuerdas de mí? este, en sí, soy fulanita, oye por favor, estoy interesada en trabajar, sí yo te marco insististe, insististe insistí hasta que me contrataron o sea, ya en un momento dijo, a ver, ven acá, ya, está bien, vamos a ponernos de acuerdo exactamente y le contrataron, como, en qué posición? eh, otra vez asistente, empecé de cero otra vez. Adiós egos. Ah, sí, claro que sí. Yo lo mismo, que quería ir a un trabajo. Claro, pero qué importante eso, porque, digamos, quienes han o hemos alcanzado un puesto de dirección, imagínate empezar otra vez desde el principio. Es un camino largo y sinuoso y arduo, ¿no? Y tú decís, está bien, está bien, empiezo otra vez como asistente, asistente de? de mercado tecnia, era el medio opuesto cuando yo estaba en carrera, pero de plano otra vez, desde el principio, pues empecé desde el principio, dije no importa, no pasa nada, vamos a empezarle, y qué pasó después? pues empecé a subir, a subir, me dieron una marca, Nicxa maneja varias marcas, me dieron Bisca, me dieron Pisa Hot, en Pisa Hot quería levantar la marca, y así fui haciéndolo, no sé si te acuerdas que había una promoción que se llamaba la mandíbula dominante, yo la invité. ¿Cómo era eso? Cuéntame. Era un concurso de a ver quién comía más pizzas en el restaurante y iban varias personas. En el Pizza Hut en este caso. Sí, y entonces íbamos haciendo para que vaya promocionándose y otra vez la marca se vuelva a dar a conocer. ¿Y qué iban y comían muchas pizzas? Y si comían muchas, se las daban gratis? Se las daban durante un año gratis. Wow! Y quien fue el que más comió pizzas? Ay, no me acuerdo. Pero no más que la persona, ¿cuántas pizzas se comió? Ah, me acuerdo que fueron cuatro. Sí, me acuerdo, fueron cuatro. Pero se las comía, se las devoraba, se las devoraba. Ya. Y de allá, pues fui subiendo, subiendo el puesto, hasta que otra vez quedé como directora regional de Grupo Nicxa, en ese entonces conozco a Gaby, se judo que ella que acababa de entrar al mismo tiempo que yo, y la verdad hicimos muy buena mancuerna, muy muy buena, ya estuvo en este programa también, sí, sí, sí, y de ella aprendí un montonal, ok, ella te agarró, porque Gaby es una lectora de talento, o sea, te agarró y te atrapó. Se atrapó, y dijo, de aquí soy, y yo también de aquí soy, también, ambas, ambas, nada más nos vimos y nos conectamos. ¿En ese momento cuál fue tu responsabilidad ya con Gaby? No, no, no, es que ella, Álvaro es el que veía todo, entonces con Álvaro era con el que al que yo le reportaba y todo, y allá fui subiendo hasta que quedé como directora regional. De allá, muy buena experiencia, muy bonito todo. ¿Cuánto tiempo duraste ahí? Como cinco años. Cinco años, ok. ¿Y eso terminó en qué momento? Cuando nace mi segundo hijo. Y después de ese segundo hijo, vino otra aventura que vamos a platicar después de este corte. Yo soy Jonathan Robis, esto es Parteaguas. Aquí hay historias de vidas, aquí hay decisiones interesantes. Quédense y sigan escuchando. Tú ya habías trabajado en el grupo Nicxa y decidiste terminar otra vez después de cinco años más o menos de trabajo ahí con marcas importantes de pizza, de hamburguesas, porque está Burger King también y otras, y decides parar porque tuviste un segundo nene. Exactamente. Bueno, ¿eso te sacó de la dirección en ese momento? O sea, ¿ya no quisiste trabajar? No, y me fui en aquel entonces a trabajar con mi antiguo compañero de vida, no? Pusimos un negocio de vigilancia y limpieza. Vigilancia y limpieza. No tenía experiencia en él, lo dirige, lo lleve a la dirección como ocho años y terminó nuestra relación y actualmente pues empecé de ceros y puse un negocio. Oye, pero ocho años, a lo que voy es, en ese momento tú lo viste crecer de unos cuantos empleados a cientos de empleados. Exactamente. Como creció también Mérida, ¿no? Sí, y como iba creciendo todas las empresas te iban pidiendo vigilantes, ¿no? Porque hoy muchas empresas te los solicitan. ¿Qué complicado es eso, conseguir vigilantes? Es administrado. El personal actualmente es un problema conseguirlo. En cualquier negocio es muy difícil, por el negocio que manejo actualmente, bueno, empecé de ceros otra vez, terminando el negocio de vigilancia. ¿Cuántas veces llevamos ya que contabilizas que has empezado de cero? Llevamos unas cuatro, ¿no? Cuatro, cuatro, cuatro. Pero eso es ya, aquí ya me quedo, aquí ya me quedo. Pero antes de ir ahí, antes de ir a tu presente, que me interesa muchísimo, cuéntame, ¿cuándo te hiciste triatlonista, por favor? O sea, ¿cómo empezó eso? Está padrísima la experiencia, es otro mundo, ¿no? De estar tarde temprano. O sea, entre tener hijos, dirigir empresas, crear empresas, tenías tiempo para hacer triatlones. Pues era la juventud. La juventud tenías tiempo para todo. Te levantabas a las 5 de la mañana, vamos a correr, vamos a la bici, vamos a nadar, ya de regresada de mañana te ibas a trabajar, luego al chiquito, llevarlo al parque, todo. Bueno, es que entonces tu trajín del día ya era un triatlón. Exactamente, a la noche dormía 5 horas y usted levantaba de nuevo para ir a trabajar. Oye, pero a ver... Eso también sirve para las mujeres, que sí se puede combinar ser mamá y ser trabajadora. Pero escuchen ustedes, porque ser mamá, ser trabajadora y además cruzar de Cancún a Cozumel. No, Cancún es la mujeres, eso se hace cada año, lo haces todavía? no no no, yo no, ah claro claro, alguien lo hace, si de hecho se que hay competencias en la materia, pero lo hiciste tu cuantas veces? dos, dos veces, cual es la distancia? yo no tengo idea, 9 kilómetros, 9 kilómetros y además la corriente esta en tu favor o en tu contra? pues es dependiendo, es tu día de suerte, ah osea no es una corriente digamos que ya la tengan planeada, que en esos días va corriendo. No, no, ese día estuvo mal el tiempo y todo. Contratas, bueno, en aquel entonces, con un kayak que te iba a salir siguiendo, ¿no? Entonces, pues te vas allá, que te dan tus agüitas, te dan tus geles y ya sigues tu camino, ¿no? ¿Geles? ¿Para qué son los geles? Los geles te dan como más energía. Ah, o sea, es comida, pues. Es como que te lo tomas y ya sigues este nadando ok la verdad una tienes que tener mucha fuerza mental mucha fuerza mental porque es estar contigo durante muchísimo tiempo cuanto tiempo 4 horas nadando es una maratón sí sí sí oye y y que os agradece cuando llegas a la meta pero qué pasa antes o sea porque se te mete agua a la boca es agua salada que el cuerpo rechaza, a lo mejor te toca un agua mala, o sea, es decir, una medusa, quiero decir. ¿Cuál fue tu experiencia? ¿En algún momento dijiste, se me hace que no voy a terminar, se me hace que voy a subir al kayak o no? No, en natación no, sí me pasó en los maratones. En los maratones, al final, que son los últimos dos kilómetros, sí pensaba, ¿por qué hago esto? esto, si ni me pagan y lo estoy sufriendo y me ponía a llorar, ya sabes, de que me dolían las piernas al final de la corrida, no, allá sí lo pensaba, en la natación no, porque no es impacto. Sí, sí, claro, no estás pegándole las rodillas. Exactamente, es disfrutarlo. Sí, es una forma de decirlo. Nada más que es diferente porque por ejemplo correr, pues llevar tus audífonos, o conversando con la otra persona que está contigo corriendo, oye, en cambio de natación es contigo mismo. Claro, pero hay también un lío mental, porque los seres humanos estamos hechos para la tierra, aunque somos nadadores, incluso en algunos casos por instinto, pues ya nuestro cuerpo está familiarizado con la tierra, no con el mar, entonces me imagino que en algún momento puede entrar incluso un asunto de pánico, la profundidad, un animal, un tiburón, ¿cómo dominas eso en el momento de estar enfrentando el agua? Pues fíjate que ni lo pensé, ni lo pienso ahora. Mucha gente me hacía esa pregunta y no te da miedo que si el tiburón, no, ni lo piensas y sigo sin pensarlo. Qué importante, porque así es en los negocios también. O sea, yo creo que mucha gente se lo piensa mucho, ¿no? Lo voy a hacer, no lo voy a hacer. Tú lo haces. Sí, está bien. O sea, yo he visto a lo largo de mi trayectoria, he platicado con muchos emprendedores, y hay una característica en común. Una, bueno, hay más, pero esta la encuentro en todos. Primero lo hacen, y luego ven cómo lo hicieron. Es correcto. O sea, no se ponen a pensar, ¿cómo le voy a hacer? Eso ya veremos después. Lo voy a hacer, al principio medio mal, medio tropezando, medio a ver cómo, y así estás tú en este momento. Sí, es más, ni piensas, oye, ni conozco el negocio, pero me metí, ¿no? Sí, oye, cuéntame, ¿cómo fue el negocio? Bueno, ya, al final, el negocio que tienes hoy, ¿cómo empezó? Sí, actualmente tengo dos negocios, uno que se llama Verus Detect, que son pruebas de polígrafo. ¿Puedes decirlo más rápido? Digo, más lento. Verus de TED se llama la empresa que aplicamos pruebas de polígrafo, aplicamos en toda la república. Pruebas de polígrafo. A ver, para los que no somos hábiles con el idioma, explícame qué es una prueba de polígrafo. Una prueba de polígrafo es cuando quieres contratar para tu persona, una personal para tu empresa o tu casa, nosotros te decimos actividades, o sea, citamos a la persona en nuestro negocio, en nuestras oficinas y le aplicamos la prueba. La prueba dura dos horas por cada uno de los candidatos. Nosotros le damos una radiografía de esa persona, si tuvo actividades delictivas, drogas, robos, etcétera. La prueba de polígrafo actual para atrás, no puede medir el futuro. Y actualmente pues me contratan mucho las empresas local, nacional y también las casas. O sea, para saber si contratan o no a una persona, o sea, sea en una casa o en una empresa, para saber qué tanta confianza merece esa persona. Es correcto. O para robo también. Ah, o cuando alguien comete un robo y quieren saber quién lo hizo. Exactamente, también para eso nos solicitan. Ok, que eso es un poco más lo que vemos en las películas, ¿no? Exactamente. O sea, ¿quién fue el criminal? Me robaron, no sé, mi caja fuerte o me robaron el reloj y sospecho que fue fulano y sotana, me la mandan y yo ya te digo quién fue el responsable. Ok, oye, Gaby, uno no se levanta a cualquier día y dice, ah, voy a poner una prueba de poli voy a poner negocio de poligrafía, o sea, ¿cómo llegaste ahí? por la serie de Light to Me. Light to Me, ¿cómo se llamaba? en español tenía otro nombre se llama bueno en fin era un investigador privado un investigador un policía, ¿no? es correcto, sí, y cuando empezamos, bueno cuando empecé el negocio casi nadie lo aplicaba. Pero a ver cuéntame qué es Light to Me, o sea ¿por qué te llamó la atención? O sea, ¿por qué te llamó la atención, en especial a partir de esa serie? ¿Qué veías en esa serie? Porque había una persona que aplicaba la prueba. Ok, y tú dijiste, ah... A ese negocio no hay aquí. Oh, ahí viste la oportunidad. Ajá, exactamente, y al principio me costó trabajo conseguir a los clientes, pero actualmente, pues es una locura, ¿no? O sea, tienes todo agendado ya. Exactamente, y ya, y te digo que ya tenemos en toda la República. Ah, mira, estás en todo el país. En todo el país. O sea, que tengo una empresa en local, pero quiero contratar al chofer en México, o tengo una sucursal en Tabasco. Nosotros también te aplicamos la prueba allá. Y cómo funciona, ¿llevan un aparato o hay una oficina allá? Hay una oficina allá. Oye, pues eso es... En Monterrey, Tabasco, México, etc. Ya eres imparable, Gaby. Ah, pues no me estoy quieta, fue un éxito, bendito Dios, todo ha funcionado y dije, qué otra cosa, qué otro negocio puedo poner, porque ya necesito... Hace dos años empezó lo de poligrafía, y ahora ya dos años después dices, esto ya va bien, me estoy aburriendo con lo bien que me está yendo, y entonces, ¿qué puedo poner? No se me ocurría, me vienen miles de lluvias de ideas, decían no, no, no, y quería algo que tuviera poco personal, porque como ya tuve la experiencia de la vigilancia, que era un montón de gente, yo decía, quiero algo con poco personal, y decidí poner el negocio de fumigación. Ok, ok. Cuando empecé, como tú bien dices, empiezo a emprender, no conozco mucho el negocio y me meto a estudiar, empiezo a investigar, necesitas el permiso de la Secretaría de Salud, consigo mi permiso, tarda un año en el trámite, un año, un año, y lo empecé hace siete meses. Oye, ahí tengo una duda, Gabby, porque con poligrafía tú entraste a un negocio, como le dicen estos Blue Ocean, ¿no?, los océanos azules que están libres para que tú puedas nadar, pero en el negocio de fumigación, quizás me equivoco, pero me da la sensación de que es un negocio antiguo, en el que hay muchos participantes y una gran competencia. Está súper competitivo, súper, y es un negocio, pues la mayoría de hombres lo manejan, ¿no?, por el tipo de negocio. Sí. Este... Pero, pues, bendito Dios, como digo, me ha ido muy bien, porque el no siempre lo tengo y tengo que conseguir el sí en la venta oye y cuáles son tus clientes ahí o sea quien restaurantes casas este en oficinas centros comerciales etcétera la verdad me ha ido bien hoy y gaby cuando uno escucha historias así puede pensar en que todo te ha salido bien, pero ya hablamos de un primer negocio cuando eras más joven que no te funcionó, no me acuerdo cuál fue, lo dijiste... El Lebuceo. El Lebuceo, correcto. Ahí pues chocas y pues no salió. ¿Cuándo es el momento de decir no, o sea, este negocio no va a funcionar, me voy a otro? Pues hasta ahorita no me ha pasado. Salvo con el de buceo. Solo el de buceo y fue hace muchísimos años, hasta ahorita no me ha pasado y yo creo que así me voy a quedar o a más que dentro de un tiempo me aburra de la fumigación y ya le emprende a otro, no? Pero sí soy muy persistente, esa es una virtud y al mismo tiempo un defecto. Sí, ¿por qué defecto? Porque a veces la persistencia en el lado negativo no es bueno, no? cuando tienes un problema y lo quieres resolver, resolver, resolver, resolver y hay veces que no se va a dar y tienes que soltar ok, hay noches que no duermes cuando tengo algo, si, a veces me quedo en la cabeza, pienso y pienso y pienso y hay que soltar, no? esos temas cuando eres una persona demasiado persistente, quieres que salgan las cosas como tú dices y a tus tiempos. Pero si te levantas a las 3 de la mañana y te quedas con el ojo pelón? Sí, pero trato de empezar mi mente a positiva, a decir que todo se va a solucionar y todo tiene solución en la vida. Claro. Oye, mencionaste hace un momento algo, Gaby, de pasada y me gustaría que reflexionaras en torno a esto, porque estás ahora mismo entrando a un negocio en el que dices que hay muchos hombres, que es el de la fumigación. ¿Qué inconveniente te ha generado el no ser un hombre en este negocio? Pues, al principio, con los empleados, como que decían, estaba yo entrevistando y pensaban que a esta me la voy a llevar al baile, pero fácil, o no se involucra en el negocio, porque te ven que no vas a ir con ellos, ya sabes, porque no conoces el mercado, no conoces el negocio, no conoces el mercado, no conoces los productos, etc. y lo que yo hago me involucro mucho en la operación, porque si no, ¿cómo vas a saber? ¿cómo vas a vender algo? ¿cómo vas a saber comercializar? si no sabes del negocio, tienes que operarlo, o sea, tienes que pasar por todas las etapas para que luego funcione. O sea, tú conoces ya el negocio fumigante, o sea, tú te has metido a fumigar. Sí, me he metido a eso. O sea, a ver, tienes un negocio próspero en materia de poligrafía, y aún así te pones las botas, el, no sé qué sé yo, el equipamiento que requieres para fumigación, para cubrirte la nariz y la boca, y te metes con las manos de lleno a eso. Y lo aprendí, ya no, ya no. Pero lo hiciste. Sí, porque si no, ¿cómo voy a vender algo que yo no sé hacer? Claro. tienes que saberlo si, si, si y es muy importante también porque no puede ser un jefe o un director si no conoces lo que hay abajo claro oye, eh, eh, Gaby creo que tú valoras dos cosas de manera relevante uno es no ir sola, tú lo mencionaste en alguna ocasión sí eh, eh, mencionaste incluso un un proverbio chino ajá ¿te acuerdas de ese proverbio? ah, recuérdamelo. Vamos a ver si lo recuerdo bien, si no me corriges, por favor. Pero si quieres llegar rápido, ve tú solo. Así es. Si quieres llegar lejos, busca compañía. Es correcto. ¿Estoy bien? Sí, es correcto, compañía en todo. Por ejemplo, cuando no sabía del negocio de la poligrafía, me metí con todos los expertos. Oye, enséñame. Y todas las dudas que tenía me iban preguntando. Y lo mismo con lo de la fumigación, y iba, oye, este fulanita, ¿será que podemos ir a platicar para que me expliques cómo va esto? aunque sea mi competencia, pues la gente siempre es bienvenida, si te abre las puertas, ¿no? ¿Cómo le vas a hablar si va a ser tu competencia? Pues, ¿por qué no le voy a hablar? ¿Por qué no me lo va a compartir si yo lo puedo compartir? La información, entonces, sí es siempre, y eso también en la vida personal, en todo, siempre estar acompañada y rodeada de gente, pues, que te sume y que te aporte y positiva. Sí, sin duda. Fíjate que en los medios también sucede. Yo, como sabes, soy responsable de un medio de comunicación en distintas áreas, que es el financiero, y noto mucho esa intención de mis colegas de compartir experiencias ante una circunstancia complicada que tenemos todos los medios, porque ha llegado Facebook y ha llegado Google, y bueno, no les voy a contar esa historia pero nos ha cambiado y nos ha movido el camino ¿no? y esta mancuerna, esta comunicación que tenemos entre medios nos ha ayudado a solucionar problemas, en fin, por eso los saco a colación y otra cosa también Gaby es que bueno tú al final terminaste una relación y empezaste una vida en solitario que al final has llevado de manera exitosa ¿qué les dirías a mujeres que nos están escuchando en este momento cuando han decidido igual, terminar una relación que tiene su final y empezar una vida por su cuenta? ¿Cómo ha sido tu experiencia en ese sentido? Es una etapa dura, es una etapa difícil que piensas que no vas a poder o no vas a salir adelante sola y sí se puede. Todo es que te pongas a trabajar en tu persona, en ti mismo. ¿Cómo se trabaja en uno mismo? Pues en conocerte, en conocer tus debilidades, tus fortalezas, en ver qué hizo que no funcionara tu relación, qué hizo que no funcionara en tu vida personal. Pues cosas que uno trae de costumbre y tratar de hacer cambios, ¿no? Porque muchas veces mucha gente, no sé, se separa o algo y se hace la víctima, ¿no? Es que él es esto, es que el otro, es que ella esto, y no se ponen a trabajar, qué pasó en tu persona para que esto no sucediera? Hay mucha... no es una retroalimentación, es una introspección, tienes que trabajar en tu persona y de allá ver que sí puedes salir adelante. Actualmente hay un montón de mujeres que se quieren divorciar, se acercan a mí, ya parece que yo soy la madrina, y les doy los consejos que es una etapa difícil, que es dependiendo que ellas crean lo que quieran, no lo promuevo porque no lo promuevo para nada, pero que sí se puede, porque muchas personas piensan, no, es que tengo miedo, tengo mucho miedo, la palabra es miedo. ¿Miedo a qué? Miedo que no saben hacer nada, nunca han trabajado, miedo a emprender algo, miedo a qué va a pasar la gente, que va a decir la sociedad, sus hijos, o sea, muchos miedos, y prefieren quedarse en su casa en esos miedos, en lugar de darse el empujón y decir, yo puedo, y conocer una nueva vida, ¿no? Que sí, sí se puede, es el consejo que les daría, sí se puede, pero se necesitan pantalones. A veces literalmente porque tienes que fumigar, ¿no? Oye, fíjate que en estos mismos micrófonos estuvo Araceli Ramírez, ahora con esto que comentabas ella, bueno, es directora comercial de una empresa que se llama Soft Restaurant, es una empresa importante de software, y comentaba algo similar a lo que tú decías, me la trajiste a la cabeza porque es una historia similar, una historia se acaba y empieza otra y renacen y crecen y se hace una vida muy muy interesante que lo cual creo que es tu caso y eso realmente es de reconocerse. ¿Qué es lo que te mueve a ti cada día? O sea, ¿te mueve algo que es tu instinto por hacer negocio? ¿O qué es lo que dirías tú que te mueve yo creo que el emprendimiento y también mi hijo, mi hijo es mi motor cuéntame de él, él es mi mejor amigo, mi compañero, y el como te fue en el trabajo, nos platicamos todo, como te fue en la escuela, entonces ver él cómo se siente orgulloso de mí es lo que van a ser ellos, no? Lo que ven tanto tu persona como tu vida laboral, no? Sí, sin duda, uno no puede ser lo que no ha visto. Exactamente, ¿cómo le vas a decir a tu hijo? Ponte a trabajar, ponte a estudiar, si ven que todo el día estás acostada en tu cama, o sea, me explico y no haces nada, ¿cómo le vas a decir? Estudia hijos y no haces nada, o ponte al deporte, haz deporte, si bien tú no haces nada, todo es con el ejemplo. Claro, oye y cuál es tu entorno actual, dijiste que tu hermano también es empresario, ¿verdad? Sí. ¿A qué se dedica? Él es el director de Grupo Cielo, de los restaurantes. Ok. Grupo Cielo es La Palapa, Sin Juegos, Kizin, etc., etc., son varios restaurantes. Oye, y tú que has visto crecer esta ciudad, ¿no? Que has hecho negocios a nivel ciudad, estado, región, nacional, ¿cuál es tu perspectiva de lo que puede ocurrir con tu negocio, con Yucatán, a partir de lo que has visto en los últimos días, en los últimos años? Mire, mi negocio, precisamente, hice por eso fumigación, porque pensé, es un negocio que tanta gente se está viniendo a vivir para acá, y es necesario, o sea, toda la gente de fuera nada más ve las termitas, se asustan, porque es muy dado de aquí, y te llaman, o muy dado las moscas, no soporta a la gente de fuera las moscas, entonces, pues vi esa oportunidad, precisamente la pregunta que me estás haciendo, pues el crecimiento que está teniendo es algo que es un bien que siempre vas a necesitar, porque lo necesitas para tu casa, para tu negocio, para todo, es más, te lo exigen en algunos comercios, te lo exige la Secretaría de Salud, si te cae, te multan, si te cae y ven que no has fumigado, te multan. Y me llama la atención también que insististe en que fuera un negocio de pocos empleados. Sí, porque no hay personal. Hoy en día hay muy poco personal aquí en Mérida, cuesta mucho trabajo conseguir la gente. Ok, pero al final si el negocio crece necesitas a más gente. Sí, sí, pero no es lo mismo contar con 600, 700 empleados. Como ya te tocó. Exactamente, que es un dolor de cabeza y mi ojo no paraba de temblar, no? Que si se va a presentar, que si no se va a presentar, etcétera, ¿no? A poco personal. Ok, oye, ¿y cuál es la trayectoria entonces que seguirá tu vida de aquí en adelante? ¿Cómo te imaginas que estarás en 10 años? Eh... feliz, en paz. Ok. O sea, ese es mi objetivo, estar feliz y en paz. ¿Cómo son tus fines de semana? Es decir, ¿son trabajando, que puede ser? Porque si disfrutas lo que haces no tendrías por qué detenerte. Sí, me encanta trabajar. De hecho a veces me dicen, no vas a seguir? No, estoy haciendo lo que más me gusta y que es trabajar. A veces me pongo en la computadora en las noches a contestar, si tengo ese problema, soy workaholic. Y los fines de semana, que me gusta? Me gusta ir al yoga, los fines de semana, normalmente voy sábados y domingos al yoga, me gusta mucho. Y no me gusta desvelarme, me gusta dormirme temprano, me gusta levantarme temprano hacer ejercicios y en 10 años te ves buceando te ves conociendo otros países me encanta viajar cuál ha sido cuál es tu lugar favorito actualmente es costa rica costa rica mira porque no se tiró lesas mucho el campo otra vez la aventura la aventura tú te sientes cómoda con la aventura y mar ok y buceo? Buceo también, si todo lo que tenga que ver con mar me encanta. Oye, Gaby, contabas que a ti te gustaba en un tiempo dar entrevistas, ¿no? por tus anteriores funciones, y que eventualmente te sientes cómoda con un futuro ante ti de los micrófonos, ¿o no? Ah, sí, me encantaría, regresar a los micrófonos, me encantaría, lo hice muchos años cuando daba entrevistas para la mercadotecnia, daba entrevistas en radio, en televisión, en prensa, y como te dije hace un ratito, hace mucho que no tenía entrevistas en radio, y ahorita andaba un poquito nerviosa, y nada más que se me quitó el record de mis viejos tiempos, y dije, estaría chévere. ¿Cómo ves las redes sociales? O sea, ¿cómo ves un mundo tú que has visto promover, o has promovido tú de manera directa pues muchas empresas de distintas actividades. Estamos viendo un mundo donde las redes sociales tienen un peso, pero no sólo las redes sociales sino que ahora tenemos una inteligencia superior a la nuestra creando, o sea, a lo mejor todavía no está ahí, pero no tarda en superar nuestra inteligencia, la inteligencia artificial. Entonces, ¿cómo ves ese mundo desde tu punto de vista? Tú que eres experta en relaciones públicas, eres experta en administración de negocios, ¿cómo nos ves conviviendo en ese ambiente? ¿Qué futuro te imaginas para los chavos, por ejemplo, en qué tipo de negocios? Pues mira, en redes sociales es indispensable, me acuerdo que hace 10 años, 15 años que yo hacía la publicidad, era tu espectacular, tu camión, o sea, atrás del camión, tu publicidad y prensa, y volantes. Hoy por hoy nadie, casi nadie usa esa publicidad, casi todo es por redes sociales, hace rato platicaba contigo de Google Ads, ¿te acuerdas? El Face, el Instagram, Twitter, TikTok, hay un montón de medios de comunicación, hoy los chavos lo único que ven es el TikTok. ¿Y cómo te actualizas ante todas esas herramientas? Es decir, ¿simplemente eres usuaria o te gusta involucro y me trato de juntar con gente chica, más joven que yo, y empiezo a preguntar. ¿Y cómo te acercas a ellos? Hola, ¿qué pasó? ¿Cómo estás? Oye, vi que no sé qué. Una pregunta, ¿y dónde normalmente ves esta promoción? Ah, esta aplicación para los restaurantes. Y me comentan, este restaurante está bueno para tal cosa y así voy preguntando a la gente joven o estoy en el gimnasio y veo que hay una chavita y veo que está en su celular le pregunto, así me acerco y así investigo. Algo que he notado en Gaby es que sonríes mucho. Sí, sí, sí. Y la sonrisa es una puerta o una llave más bien para muchas puertas, supongo que te ha funcionado eso para cualquier persona, o sea, un niño es mejor que te le acerques sonriendo, o sea, o a un adulto o quien sea. Lo noté y solo quería que lo comentaras si ha funcionado a ti, esa actitud, digamos, como una primera oportunidad para abrirte puertas. Totalmente, totalmente. Y ser receptiva y ser amigable, sociable, me ha ayudado muchísimo. También a la gente que ha venido a vivir de fuera, le he abierto las puertas, o no sabes dónde, no sé, el doctor y todo, porque luego me dicen que luego somos un poquito cerradas, ¿no? Como que no le damos apertura, ¿no? Y conmigo se han encontrado esa amabilidad y luego esas personas me presentan a otras y a otras, y así he estado conociendo gente de todos lados, ¿no?, que viven aquí. Estamos por terminar el programa, Gaby, y me gustaría preguntarte dos preguntas. Una, antes de terminar, es si hay alguna película o serie que te haya inspirado y que a lo mejor ayudaría a inspirar a otras mujeres alguna que te haya conmovido, si ves series de televisión, digo por no sé si te queda tiempo no, claro que si, los cines de semana, porque habías dicho light to me si no, los cines de semana cuando no salgo me encanta ver mis series voy a ver mis series, hoy no salgo cuál estás viendo en este momento? Ahorita estaba viendo una que está en Netflix, Minagra de Manzana, que es una blogger. La escuché, no la he visto. Es de la vida real, es una blogger que promocionaba, ya, ya, está buena. No la voy a contar, no la voy a spolear, pero está muy buena. Oye, ¿y alguna película que te haya hecho llorar alguna vez? No, no, o sea, sí, muchas. Soy muy llorona, pero que me acuerdo, esta pregunta que me digas, no, no me acuerdo ahorita ninguna. No, yo sí me acuerdo. Sociedad de los Poetas Muertos es una canción, una película que me hizo llorar. No sé, no me sorprendí. ¿Por qué? ¿Recuerdas cuál es la Sociedad de los Poetas Muertos? No, no me acuerdo. Robin Williams es un actor que me parece formidable y él es un maestro de escuela, ¿no? En donde su propósito era inspirar a los alumnos a entender, más que leer poesía, a entender lo que los poetas querían decir. Entonces hay una frase dentro de la película que es, Oh, Captain, my Captain, que se refiere justamente a algún texto que él provocaba, pero se convierte en un vínculo entre él y sus alumnos. Entonces él, no voy a spoilear, pero el final tiene mucho que ver con porque si alguien la quiere buscar se la recomiendo muchísimo es vieja pero es muy buena entonces hay un momento crucial en la película cuando ya está terminando en donde esa frase sale a relucir y la repiten varias veces y no hay manera de que no te quiebres o sea de verdad si eres ser humano te vas a quebrar pero bueno esa ya lo platicamos son las nueve de la noche yo tengo que cerrar este programa la última pregunta cuál es la canción que podrías escuchar cien veces sin aburrirte? Ay, este... No tengo. No tengo. Casi siempre estoy escuchando podcasts. Podcasts, o sea... Yo cuando me subo al coche solo eso escucho. Bueno, pues está... se entiende, o sea, ¿y un podcast que recomiendas? El de... este... ¿cómo se llama? Pero no importa, lo prometo. Es tuyo. Bueno, parteaguas. Este podcast lo van a escuchar, parteaguas, la historia de Gaby Romero, la van a escuchar en Spotify. Soy Jonathan Ruiz, esto es parteaguas efectivamente, y les agradezco mucho que hayan estado escuchando esta historia de vida. Ojalá que se les haya ayudado a ustedes a tomar decisiones. Gracias, Gaby Romero. Gracias por la invitación y gracias al público y como nada más como último dato si se puede si lo quieres y se puede. Ahí lo tienen, soy Jonathan Ruiz, esto fue Parteguas, buenas noches.