Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.
Ayer les contaba que hay mucha información y es porque las empresas están entregando sus cuentas de cierre de año. Y Meta, la propietaria de Instagram y de Facebook, subió. Y la razón de que subió es que le va a meter duro a la inteligencia artificial. Ya se imaginarán para qué. En fin, hoy Juan Carlos García Barcala me acompaña para platicar lo que fue de la marca Tupperware. México al menos, pero creo que en muchos países todos tenemos un topper o alguna vez tuvimos un topper en la casa. ¿Qué fue de esa marca? Él les va a platicar. Yo soy Jonathan Ruiz, este es mi parte de aguas, bienvenidas, bienvenidos. I love it. Viernes treinta de enero de dos mil veintiséis. Oigan, en mi parte de aguas publicado en El Economista, les cuento que ya no vamos a necesitar dinero, de verdad. Ya es viernes y si no van a abrir su mente, paren aquí mismo. Pongan de pausa. No tienen que seguir escuchando. Esto es para quien ya está a punto de descorchar una botella y pretende entender lo que dijo el miércoles el hombre más rico de este planeta. Elon Musk, el personaje que dejó plantada a Santa Catarina, Nuevo León, ese municipio norteño, con una fábrica mexicana que no se hizo o al menos no se ha hecho, tuvo que salir al público a media semana. La razón? En su calidad de director general de Tesla, debe explicar a sus socios accionistas cómo cerró 2025. Los envidiosos van a decir que le fue mal. Las personas objetivas también. Sus ventas anuales cayeron por primera vez 2 .9 por ciento en este caso en todo el año. Todavía en 2023, crecido 18 % pero bueno ya saben cómo está la competencia de coches eléctricos hoy luego vino una suerte de maldición del valle del cabrito por incumplir su palabra tal vez y ahora vemos el resultado todos o al menos todos los interesados en la agenda del mundo estaban esperando su reacción a esta pues mala noticia de caída de ventas. Y esta fue su expresión. Abro comillas. Hemos actualizado la misión de Tesla hacia una abundancia asombrosa y esto pretende enviar un mensaje de optimismo sobre el futuro. Creo que probablemente nos encaminamos hacia una era emocionante y asombrosa de abundancia, y creo que con la llegada de Tesla o el continuo crecimiento de la inteligencia artificial y la robótica, nos dirigimos a un futuro de altos ingresos universales, no un ingreso básico universal, sino un ingreso alto universal. Cierro comillas. Estará hablando en términos relativos. A ver, pesimistas, háganse un lado. Estamos entrando en un nuevo camino y francamente estorban. Antes de descartar el discurso de Musk, Bien vale la pena referir que en el pasado le dijeron a él que los coches eléctricos jamás entrarían al mercado y que era imposible recuperar cohetes al regresar a la Tierra para volver a usarlos, como lo hace, por cierto, con SpaceX. Ahora este multimillonario se refiere a un tipo de abundancia que no entendemos las personas, tal vez como tampoco comprendemos o nos cuesta entender la existencia de una cuarta dimensión. El líder de Tesla, llegó entusiasmado de la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos, porque allá arribó después de platicar con su amigo Peter Diamandis. Él es el campeón de los optimistas, quien defiende desde hace años la llegada de la era de la abundancia. Esta no se basa en que todos tengamos mucho, sino en que las cosas que necesitamos cuesten muy poco. Vaya, la cosa es al revés de como pensamos hoy. ¿Por qué cuesta mucho una casa? En parte porque hay que pagar cemento, acero, vidrio, cables, tubos, trabajadores y lo que transporta todo eso. Lo que dice Musk es que ahora Tesla se va a enfocar en reducir los costos de todo. ¿Y eso cómo se hace? Empezando por reducir el costo de la energía. Según Musk, abro comillas y repito lo que acabo de decir. Hemos actualizado la misión de Tesla hacia una abundancia asombrosa, advirtió este millonario. Luego explicó cómo. Está construyendo más capacidad de fabricación de células solares que agregarán 100 gigawatts de capacidad de generación anualmente. Vamos a entendernos. Con 15 gigawatts alimentamos toda la Ciudad de México. Con 100, todo el país, México. Él va a producir 100 gigawatts de capacidad de paneles al año. En fin, hasta ahí la cifra. No es que todos los paneles de Tesla vengan a México, obviamente, sino que agregan a la oferta mundial y sustituyen o compiten con otros mercados en un efecto dominó. Luego está lo de los prometidos óptimos. Musk dijo que dejará de producir coches modelo X y S en California para producir ahí la tercera generación de estos robots que, según él dijo, aprenden viéndonos a nosotros, a los humanos, aprenden de cómo hacemos nosotros las cosas. A su juicio, la energía y el trabajo barato se trasladan a buena parte de la cadena de suministro de la economía, reduciendo así los precios, los costos y luego los precios. Obviamente pago por ver. Espero que no sea mucho. Habrá modo de comprar unos cuantos robots para la Cámara de Diputados o la de senadores. Así a lo mejor hacemos leyes que en efecto trasladen esos beneficios a las personas. Tal vez el salario mínimo, por ejemplo, podría alcanzar para una casa, coche y vacaciones. Eso es la abundancia. Por lo pronto, lo que ya hizo Musk fue detener la caída en el precio de las acciones de su empresa, de Tesla. Soy Jonathan Ruiz, esto es Parte Aguas, y ahora sí vamos con Juan Carlos García Barcala, quien les va a contar esta historia triste y feliz de Tupperware. Hay marcas que mueren por mala suerte y hay marcas que mueren porque sus dueños dejaron de saber qué hacer con ellas. Es como llegar a una fiesta y encontrarte a alguien que hace 30 años era la estrella indiscutible, pero ahora está sentado en una esquina. con el traje medio desgastado, sin nadie que la voltee a ver. La pregunta no es por qué cayó, es quién va a tener el ojo para acercarse, porque sabe que esa persona todavía tiene lo necesario para brillar otra vez. Soy Juan Carlos García Barcala y esto es Estrategia en Tiempo Real para Parteaguas de Jonathan Ruiz. Hace unas semanas, Betterwear de México, la empresa detrás de Jafra y los productos para el hogar vendidos por Catálogo, anunció que va a comprar las operaciones de Tupperware en América Latina por 250 millones de dólares. Sí, esa Tupperware. La de los recipientes que tu mamá o tu abuela probablemente todavía tienen guardados en la cocina. En México, cuando le pides a alguien, pásame un Tupper, no estás pidiendo un recipiente de plástico genérico. Estás usando el nombre de una marca como si fuera el nombre de la categoría completa. Incluso la Real Academia Española de la Lengua terminó aceptando las variantes Tupper, Tupper o Tupper en su diccionario. Eso no pasa por casualidad, pasa cuando una marca se mete tan profundo en la vida cotidiana de la gente que su nombre reemplaza al producto mismo. ¿Por qué fue vendida la marca? Lo que pasa es que Tupperware ya no es lo que era. La empresa matriz entró en quiebra en 2024, perdió tracción, Perdió relevancia y tuvo que empezar a vender pedazos de su operación para sobrevivir. BetterWear vio eso y dijo, nosotros sí sabemos qué hacer con esto. Porque una cosa es que la empresa haya fracasado, otra muy distinta es que la marca haya perdido su valor. Ojo con esto, cuando la mayoría de las empresas quiere crecer, buscan nuevos mercados, lanzan nuevos productos, intentan diversificarse. BetterWear hizo exactamente lo opuesto. No compró una empresa de tecnología. No se metió al e -commerce puro. No intentó inventar una nueva categoría. Compró más de lo mismo. Pero mejor. Lo que hace esto brillante es que Betterware entiende algo que muchas empresas olvidan. Crecer no siempre significa ir a otro lado. A veces significa dominar mejor el terreno donde ya estás parado. Topperware tiene algo que Betterware necesita escalar. Una marca que se volvió sinónimo de toda una categoría, historia, red de vendedoras ya instalada, presencia emocional en millones de hogares. Y Betterware tiene lo que Topperware predispone. ejecución, disciplina operativa, capacidad de gestionar redes comerciales a gran escala. Ahora bien, mucha gente va a pensar que lo importante aquí son los recipientes, los productos, la marca física. No. Lo que Betterway realmente compró fue acceso a una red comercial consolidada. Miles de vendedoras que ya saben cómo funciona el modelo, que ya tienen clientes, que ya confían en el sistema de venta directa. Piénsalo así, construir esa red desde cero te lleva décadas. Comprar la lista, aunque esté medio dormida, es un atajo estratégico brutal. Donde la cosa se pone complicada es en la integración. Porque puedes tener la mejor red del mundo, pero si no sabes operarla, si no logras mantener a las vendedoras motivadas, si no alineas la logística, terminas con un activo muerto. Y eso es exactamente lo que le pasó a Tupperware bajo su antiguo dueño. Tupperware dejó de ser una ventaja competitiva para Tupperware. Pero eso no significa que dejó de ser valioso. Significa que en otras manos, bajo otro modelo, En otra geografía, puede volver a ser. Lo que BetterWear está apostando es que ellos son esas condiciones nuevas. Tienen experiencia gestionando marcas de venta directa, tienen infraestructura, tienen músculo financiero y, sobre todo, tienen hambre. TopperWear perdió eso, BetterWear no. Lo que de verdad importa entender aquí no es solo que una empresa mexicana compró una marca global icónica. Es que lo hizo porque reconoció algo que muchos ejecutivos olvidan. Hay marcas tan poderosas que se vuelven parte del lenguaje. Cuando eso pasa, el valor no está en la fábrica ni en el producto. Está en décadas de construcción cultural. No innovó, no inventó nada nuevo. Simplemente tomó algo que otros no tenían. dejaron morir y dijo, yo sí sé cómo revivirlo. Sin rodeos. La estrategia no siempre es crear desde cero. A veces es reconocer qué sigue teniendo valor y quién puede extraer lo mejor. Soy Juan Carlos García Barcala. Me puedes seguir en www . jcgb . mx. Esto es estrategia en tiempo real. para parteaguas de Jonathan Ruiz. Gracias por escuchar esta semana parteaguas. Están ocurriendo muchísimos parteaguas en la historia de negocios de este mundo. Si quieren estar al tanto, suscríbanse y si pueden, recomienden este podcast a una amiga o a un amigo. Gracias por escuchar. Hasta el lunes.