Exclusivas de La Gaceta
No fue Google, ni OpenAI, ni Anthropic. Ninguna de las empresas que hoy presumen el liderazgo de la inteligencia artificial fue la encargada de registrar y ordenar los millones de datos producidos por los 104 partidos del Mundial. Sorprendentemente, la marca que vimos al costado de los campos de juego y en las computadoras de los entrenadores fue Lenovo, una compañía con una enorme tradición de equipos tecnológicos para el trabajo de ingeniería. La empresa china fue la principal patrocinadora tecnológica del torneo y se encargó de desplegar toda la información a lo largo de la primera cita mundialista de la era de la IA.Termómetro del Mundial: ¿cómo viviste la final entre Argentina y España?Desde su último despertar con la aparición de ChatGPT, la IA transformó todo lo que tocó y el certamen no fue un evento exento. La FIFA anunció a Lenovo como nuevo patrocinador del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá y también estará presente en el Mundial Femenino 2027 de Brasil. De esta manera, la empresa se adelantó a sus competidoras norteamericanas en su propio suelo y dicha visibilidad la posicionó como uno de los principales sponsors de la FIFA.A lo largo de toda la competencia, Lenovo implementó infraestructura llamada Hybrid AI, que se basó en centros de datos personalizados y computadoras con IA capaces de procesar información en tiempo real para optimizar toda la logística del torneo. Una de sus contribuciones operativas más importantes es el Centro de Comando Inteligente, una plataforma unificada que ofreció a los organizadores una vista integral en tiempo real de los 16 estadios y sus distintos sistemas. Esta sala de control de 360 grados fue la encargada de coordinar lo que no vimos en la televisión, ya que procesó la seguridad, la movilidad y el sistema de boletos, utilizando gemelos digitales y tecnología de vanguardia para anticipar escenarios e identificar riesgos potenciales rápidamente. El objetivo era garantizar un entorno seguro y eficiente para millones de asistentes, y en paralelo se reforzaron sistemas de ciberseguridad destinados a pagos e información de usuarios.Argentina luchó hasta el final, pero no pudo con España en la final del Mundial 2026Hubo un enorme flujo de datos partido por partido. Ni bien terminaba cada encuentro, en distintas plataformas de la FIFA se podía consultar no solamente el porcentaje de posesión de cada equipo (una métrica clásica para medir el nivel de competitividad de cada equipo), sino también datos más llamativos como los kilómetros recorridos por jugador, la cantidad de giros que daban las pelotas o la biometría de todos los deportistas que compitieron en el torneo. En las redes sociales se viralizaron fotos de pelotas cargándose con USB, por el chip que llevaban integrado para poder medir, entre otras cosas, jugadas fuera de juego, entradas al arco y toques de jugadores. A partir de todo ese procesamiento, en cuestión de segundos veíamos reconstrucciones en 3D de cada jugada analizada por el VAR.Por primera vez en la historia de los Mundiales se desarrolló un asistente de conocimiento de IA generativa construido sobre una plataforma de Lenovo que era capaz de orquestar múltiples agentes para evaluar millones de puntos de datos y más de 2.000 métricas de rendimiento deportivo, generando informes tácticos, gráficos y animaciones inmersivas en cuestión de minutos. Gracias a esta tecnología, los cuerpos técnicos pudieron recrear los partidos en entornos 3D para analizar el posicionamiento de los jugadores y las estrategias rivales, democratizando la información avanzada para que incluso las federaciones más pequeñas pudieran prepararse con la misma profundidad analítica que las grandes potencias.¿Y qué se puede esperar para el próximo Mundial? Sin duda, encontraremos una mayor competencia entre las compañías que están empujando las fronteras de la IA. La Fórmula 1 ya es un escenario de experimentación donde los sponsors se disputan espacios en los cascos de los pilotos o en sus autos, y esta presencia se expandirá en todos los espectáculos deportivos. Los datos se convirtieron en un agregado fundamental para los fanáticos y hoy ofician de segunda pantalla para seguir, en tiempo real, el análisis del juego. La NBA fue una de las pioneras en desplegar esta información durante los partidos, como parte del show pero también como posibilidad de entender el encuentro más allá de lo que las cámaras transmiten. Habrá mayor velocidad de los datos y su procesamiento, con gran expectativa puesta en los protocolos 6G, hará que las revisiones, como las del VAR, sean casi instantáneas.Otra cosa casi segura es que la competitividad crecerá impulsada por la tecnología y lo hará a gran escala. Selecciones de todas partes del mundo llegarán más preparadas porque la IA impactará en los próximos cuatro años en las formas de entrenar pero también en las estrategias y la personalización de la preparación para cada jugador. Además, se aprovechará el enorme conjunto de datos que deja este torneo de manera abierta y accesible, para que cualquier equipo estudie en detalle la estrategia de los más exitosos.Qué predijeron cinco inteligencias artificiales sobre la final del Mundial 2026Pero la pregunta que también emerge con el final del Mundial es si tanta tecnología no matará la pasión por el deporte. El VAR, las cámaras en los árbitros, los chips en las pelotas llegaron para quedarse y difícilmente haya una marcha atrás en el despliegue tecnológico de los últimos años. Pero la revisión de jugadas no reemplazó al grito de gol, en todo caso lo hizo esperar unos segundos más antes de soltarlo. La tecnología no compitió con la pasión, en todo caso salvó al error humano y allí ganó siempre. Pero ningún algoritmo, por más que procese millones de datos, todavía puede explicar por qué un equipo no se rinde aún cuando pierde 2 a 0. Allí no hay chip, ni código que valga. El deporte por ahora nos impulsa pasiones y la tecnología de este Mundial, al menos por ahora, será solo un recuerdo.