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Representantes de organizaciones sociales participaron de la jornada de protestas a nivel nacional. Más de 50.000 personas afectadas en esta provincia.

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“Los fines de semana vendo choripanes. Y estoy rogando a la vida, a Dios, a los Santos, al universo de vender algo, porque a veces no se vende. También hago cosas dulces, pizzas caseras, vendo medias. Pero no alcanza. La gente necesita un trabajo”, resumió Tania Apud, de 32 años y oriunda de Santa Ana, desde la protesta en la plaza Independencia.Ayer, organizaciones sociales y sindicales marcharon hasta allí desde el parque 9 de Julio, en reclamo por la decisión del Gobierno nacional de dar de baja el programa “Volver al Trabajo”, que alcanzaba a más de 50.000 beneficiarios en Tucumán y a unos 900.000 en todo el país.Si bien la administración del presidente Javier Milei ya había anunciado esta medida el año pasado, este plan social de $78.000 mensuales se mantenía vigente a partir de una cautelar que había dictado el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, en el marco de una causa judicial.Pero el Ministerio de Capital Humano que conduce Sandra Pettovello quedó en condiciones de cesar con los pagos desde el próximo mes, luego de que la Sala I de la Sala I de la Cámara Federal de San Martín revocara lo dispuesto por González Charvay.Así, mientras el Gobierno nacional impulsa el nuevo sistema de vouchers de capacitación laboral, es un hecho que en agosto los destinatarios del “Volver al Trabajo” no tendrán la acreditación de los $78.000.El escenario generó reclamos en todo el país, con piquetes y ollas populares.En Tucumán: marcha y reclamo frente a la plazaEn Tucumán, el epicentro del reclamo se ubicó frente a la Casa de Gobierno.Ante un celoso cordón de seguridad conformado por efectivos de la Policía, las organizaciones sociales, políticas y sindicales se colocaron con sus banderas y pancartas hacia la vereda de la plaza Independencia.PROTESTA EN TUCUMÁN POR LA CAÍDA DEL PROGRAMA Un equipo de sonido montado sobre una camioneta amplificaba los discursos que expresaron dirigentes de distintas ramas. La mayoría coincidió en las críticas a las políticas aplicadas para los sectores vulnerables.“El gobierno no entiende que el salario social complementario no es un número. Se trata de compañeros trabajadores de la economía popular: cartoneros, personas que asisten a los comedores comunitarios y los merenderos, el vendedor ambulante, el cuidacoche, compañeros que laburan. Y este salario social complementario, como lo dice, es un complemento al trabajo. ¿Por qué siempre el ajuste tiene que venir de abajo? A este gobierno hay que pedirle que salga más a la calle, que conozca lo que pasa en la barriada”, señaló Merry Anastacio, referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), a LA GACETA.La dirigente social anticipó la postura de las organizaciones de todo el país “seguir en la calle”, y anticipó la fecha escogida para la próxima movilización. “El 7 de agosto se va a volver a salir. Este año tiene que ser algo masivo, donde la CGT, la 62, la izquierda, porque todos tienen algún compañero que cobraba el salario social complementario. La idea es estar unidos, en la calle, y torcerle el brazo (al gobierno), incluso la ciudadanía no organizada tiene que estar”, planteó. Y lamentó el rumbo escogido por la Casa Rosada: “te hablan de capacitaciones, pero para eso primero tenés que tener es la panza llena”.Gabriela Gramajo, del Polo Obrero, advirtió sobre el impacto de retirar estos ingresos a las familias de escasos recursos que no pueden acceder a un empleo formal. “Los programas sociales no vienen de ahora, sino hace más de 20 años. La situación es tremenda”, indicó a este diario.Advirtió también sobre el limitado alcance de las capacitaciones en oficios. “Tenemos un grupo de compañeras que se han recibido de enfermeras, pero están sin trabajo. Lo mismo con quienes hicieron cursos de manicurista, de masajista. Siguen luchando. Para la persona que no tiene nada, $78.000 es mucho. Nosotros estamos en distintos barrios y vemos la situación económica, con familias que toman un mate cocido y se van a dormir a las siete de la tarde porque no tienen para la cena”, graficó.Pese a la llovizna y al frío de la mañana, en la plaza Independencia se agruparon decenas de personas para expresar su rechazo a la eliminación del “Volver al Trabajo”, que había sido creado junto al “Programa de Acompañamiento Social” en reemplazo del “Potenciar Trabajo”.Juan, estudiante universitario de 33 años, advirtió que estos $78.000 representaban “un ingreso que te ayuda en el comienzo de mes”. Y remarcó que, a través de las distintas organizaciones sociales, los beneficiarios efectuaban tareas en comedores, en el barrido de vecindarios o pueblos y limpieza de escuelas, entre otras actividades. “Hablan de sacar el país adelante, pero no dan alternativas. Cuando llegaron decían que iban a cambiar los planes por fuentes de trabajo, pero fue una promesa de campaña”, resumió el militante del Partido del Trabajo y del Pueblo.Apud, pese a un sinfín de actividades que realiza -desde la venta de choripanes hasta las pizzas caseras-, necesita de la ayuda de sus padres para subsistir. En su caso, efectuaba tareas de limpieza en una escuela y en la comuna de Santa Ana, pero ahora el ingreso por el “Volver al Trabajo” desaparecerá. “No podemos quedar tirados. Y esto es en todo el país”, advirtió.