Diccionario sonoro que recoge los nombres, historias y lugares protagonistas de la emocionante aventura que representa la música contemporánea desde su creación a la actualidad. Más información: march.es/contemporanea
María de Alvear
Compositora (Madrid, 27 de octubre de 1960).
Su madre es Helga de Alvear, prestigiosa galerista; su padre, el arquitecto Jaime de Alvear. En su casa, pues, la experiencia artística está presente con toda normalidad.
Sus estudios básicos comienzan en el Colegio Alemán de Madrid. Los musicales incluyen canto, piano, composición, interpretación y teatro musical. Dos grandes compositores resultan decisivos: son Eduardo Polonio y Mauricio Kagel, ilustres profesores que la forman respectivamente en Madrid y Colonia, ciudad esta última a la que se traslada en 1979 –con 19 años– y desde la cual desarrolla su carrera.
No solo la suya: también la de otros. Funda su sello discográfico y ahí concentra parte de su obra tras una conversación con Karlheinz Stockhausen, que tenía el suyo. “Lo creó porque no se fiaba de nadie y quería tener el control sobre las ediciones de su obra. Yo pensé en aquel momento que la idea era muy interesante y estuve dándole vueltas durante algún tiempo. Nunca ha sido fácil mantener a flote World Editions, porque hacer un disco es una tarea burocráticamente aburrida y económicamente cara. Pero ya tenemos una rutina, somos un sello pequeño que editamos entre una y tres referencias al año”, explica la compositora.
Respecto a su creación: “Yo tengo piezas claramente posrománticas y otras, casi siempre pianísticas”, cuenta, “como ‘Asking’. Pero también tengo obras más radicales y controvertidas. Mi mundo es muy rico. Además de componer y publicar discos también edito la revista ‘KunstMusik’ en la que exclusivamente escriben compositores, lo hacen hablando de sus sueños, son lo que yo llamo ‘textos primarios’. Invito a muchos compositores, cuanto menos tengan que ver con mi propia música mejor, más enriquecedor”, le cuenta al periodista Ismael G. Cabral.
“Me gusta la música que no tenga nada que ver con la mía”, asegura. Tampoco la suya tiene que ver con la de los demás. Su gran originalidad es fruto de sus investigaciones etnomusicológicas, que la han llevado a Norteamérica, Escandinavia, Túnez, y al norte de Rusia y Siberia, en busca de experiencias musicales esenciales. Estas forman parte de una personalidad artística que se desenvuelve en el ámbito de la escena, la instalación sonora, el arte radiofónico, la videocreación y la electroacústica. Para el musicólogo e historiador del arte Raoul Mörchen, sus obras y su forma de trabajar son cercanas a Joseph Beuys, al compositor Morton Feldman, a la estética de Barnett Newman y Mark Rothko.
Desde 1998 mantiene una colaboración privilegiada con su hermana Ana de Alvear, artista visual, en la creación de instalaciones fotográficas, performances, y diversos contextos interdisciplinarios y multimedia, así como en el campo de las artes visuales. “Trabajamos con un principio muy ‘John Cage’: música y video son independientes y funcionan bien por separado. Pero tenemos una visión creativa muy cercana... nos interesan los mismos temas, la naturaleza, la arqueología, el cosmos, las cuatro realidades…. al final todo encaja ˝.
María de Alvear ha ofrecido numerosos conciertos en Europa, EE UU y Canadá, en centros como el Glenn Gould Concert Hall, Toronto; el Lincoln Center, Nueva York; el Donaueschinger Musiktage, en el Suroeste de Alemania, en la Universidad de Waterloo, Ontario; en el Museo Nacional de Arte Reina Sofía de Madrid.
Sus obras han sido interpretadas por agrupaciones como Ensemble Modern, Sinfonietta Basel, Ensemble Köln, Quinteto de la Orquesta Sinfónica de Berlín. Ha recibido premios como el Bernd Alois Zimmerman, en 1992. Nuestro Premio Nacional de la Música en la categoría de Composición en 2014. Desde 2017 forma parte de la Academia de Ciencias, Humanidades y Artes de Renania del Norte-Westfalia.
Entre sus obras destacan la ópera ‘Colorful Penis’ (de 2008, interpretada en el Festival for New Music, Festspielhaus Hellerau/Dresden). ‘Sky Music 2’, para piano y orquesta, estrenada en Waterloo y con Eve Egoyen al piano, en 2009. ‘Equilibrio’, música para la película ‘The Tale of Yishan Island’ de Isaac Julien, que es la que está sonando. ‘Magna Mater’, que presenta en 2013 en la Semana de la Música Religiosa de Cuenca. O ‘Prime Sounds’, que lleva al Centro de Arte Reina Sofia en 2014.
Escuchamos ahora un fragmento de ‘Flores V’, obra que, en palabras de Raoul Morchen, trata, como toda la obra de María de Alvear, del ideal de libertad interior.