Parteaguas Diario

Una conversación casual en el coche terminó revelando algo mucho más grande: el nacimiento de unas emprendedoras que puede marcar 2026. En este episodio de Parte Aguas, Jonathan Ruiz conversa con Renata Millet Ponce, co-fundadora de GINIA, una plataforma que ataca uno de los problemas más silenciosos —y más costosos— de México: la desconexión entre el talento joven y las oportunidades reales de empleo.
Renata, Antía y Melissa consiguieron 1.7 millones de dólares en inversión internacional (fondos de Estados Unidos, México y Brasil) para construir un ecosistema que acompaña a estudiantes desde antes de graduarse hasta su primer empleo formal, usando inteligencia artificial para guiarlos en currículum, trámites, entrevistas y decisiones de carrera.
Pero esta historia no empieza en Silicon Valley, sino en la Sierra de Chiapas, en aulas rurales, en dos universidades al mismo tiempo (ITAM y UNAM), y en una epifanía incómoda: no basta con educar bien si el acceso a las oportunidades sigue siendo desigual, opaco y excluyente.
Aquí se habla de educación, meritocracia, barreras mentales, informalidad laboral, relevo generacional y del enorme riesgo social de dejar fuera a millones de jóvenes.
También se habla de negocio: cómo GINIA conecta universidades, estudiantes y empresas, y por qué este modelo puede cambiar la forma en que México inserta a sus jóvenes al mercado laboral. Una historia de obsesión, datos, propósito y sistema.

What is Parteaguas Diario?

Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.

Tuve una conversación casual durante un trayecto en mi coche con Renata Millet Ponce. Esta entrevista exclusiva se las presento porque yo creo que Renata será la emprendedora yucateca de 2026. no sólo por haber conseguido fondos internacionales por 1 .7 millones de dólares para su emprendimiento, GINIA, sino por corregir un problema que parecía insuperable, la desconexión entre gente talentosa que necesita un empleo y precisamente las empresas que los están buscando. Renata Millet fundó la empresa estadounidense Genia, con una filial en México, y obtuvo para eso 1 .7 millones de dólares de fondos de Estados Unidos, NFX, otro de México, que es el Lead Investor, WOLF, y otro de Brasil. Latitud. Ginia conecta a estudiantes con empleadores o empresas antes de graduarse incluso, utilizando inteligencia artificial para guiarlos en cada etapa de sus carreras profesionales, desde la creación de un currículum hasta la obtención de documentos y la preparación para entrevistas, hasta la búsqueda de oportunidades laborales que se ajusten a sus habilidades. Soy Jonathan Ruiz. Este es mi parte Aguas. Bienvenidas. Bienvenidos. dos, tres. Bueno, estoy con Renata Miguel Ponce. Ella es una emprendedora que no supo que iba a ser emprendedora y ella misma se plantea esa pregunta. Cómo llegaste a ser emprendedora? O sea, cómo pasar de donde estabas a donde estás Renata? Pues creo que la primera cosa es que te tiene que obsesionar algo. O sea, creo que cuando algo te obsesiona, da igual. la vía, como que lo único que quieres es solucionar esa cosa que te obsesiona. ¿Y qué te obsesiona? A mí me obsesiona, eh, la educación, y en específico me obsesionan las oportunidades desiguales de la educación. O sea, yo creo que la educación, al menos en mi caso, ha sido un camino como para sentirme más libre, como más empoderada, más... Genuinamente creo que lo que pasa es que La vida y la realidad me ha hecho darme cuenta que no basta nada más con entender las cosas y trabajar por ellas, sino que hay cosas que son sistemáticas, que generan una desigualdad sistemática. El acceso a ciertos contactos, el acceso a ciertos espacios. Y entonces tengo una obsesión porque las personas puedan desarrollar su mejor potencial, porque creo que si las personas pueden desarrollar su mejor potencial, van a poder generar una mejor humanidad y vamos a crear un mundo más. Ok, pero ahora tocaste dos temas. Uno es la educación, o sea, el poder que recibiste tú mediante la educación. Y dos, la distribución, digamos, de ese poder. ¿Tuviste algún tipo de epifanía en algún momento? Cuéntame. Bueno, yo estudié en el ITAM, Ciencia Política, por una beca, el 50%. Y cuando estaba, antes de entrar al ITAM, perdón que me vaya un poquito más largo, pero antes de entrar al ITAM, atrasé seis meses mientras me fui a trabajar de maestra a Chiapas durante seis meses de maestra auxiliar en una comunidad rural. ¿Por qué? Porque quería, no sé, tenía como una espinita que no sabía explicar muy bien, quería conocer mejor mi país, quería trabajar y la educación pues siempre es algo que me había gustado, pero nada. Y me voy y me enamoro de la educación y entonces entro, en secreto, porque mis papás están muy preocupados, aplico el examen de la UNAM, y entro en secreto en la UNAM. ¿Para qué carrera? Para pedagogía. Porque estaba yo obsesionada, porque cuando estaba yo en la Sierra de Chiapas, me obsesionó la idea, era justo cuando estaba todo lo de la reforma educativa y había paros de maestros, etcétera. Me obsesionó la idea que los que estaban tomando las decisiones de la reforma educativa nunca habían sido maestros. o no eran los maestros que estaban en las comunidades rurales y que los maestros que estaban en las comunidades rurales no entendían nada de las cosas de como el movimiento, de cómo se comporta la política económica, política, sabes, como había una distancia tan grande entre estos dos mundos y me parecía brutal y entonces dije como no, o sea, yo tengo que, algo se tiene que poder hacer aquí y entonces me convencí mucho que tenía yo que tener las dos credenciales. Dicho eso, entro a la UNAM y el momento para mí como de la epifanía, si lo quieres ver así, Un día en el cual estaba yo en la UNAM, entré en mi cuarto semestre del ITAM, fue mi primer semestre de la UNAM, me eché las dos carreras complejas, una en la mañana y una en la tarde, me iba caminando porque en mi cuarto día me robaban mi bicicleta. O sea, estabas estudiando la carrera de pedagogía en la UNAM y la carrera de ciencia política en el ITAM, y acaban las dos. Y entonces, estando en la UNAM, como en mi segundo semestre, me acuerdo que estaban unos compañeros presentando, No me acuerdo muy bien el tema, pero me acuerdo muy bien de la frase que ellos dicen como cerremos los ojos, hagamos un ejercicio y cerramos los ojos y pensemos que cuando todos nos graduamos, todos conseguimos un trabajo en el cual nos pagan. En ese momento estoy hablando hace diez años, ocho años, no menos, como diez años. En ese momento nos pagan cinco mil pesos de tiempo completo a todos, todos tenemos un trabajo. Cinco mil pesos eran menos del salario mínimo. O sea, yo me quedé así y dije, y entonces otros compañeros responden, ojalá. Entonces como que yo digo como, como, como. Mis amigos del ITAM, que la mitad son becados, pero mis amigos del ITAM, las vacantes que a mí me llegan de medio tiempo en el ITAM, pagan más de 5 ,000 pesos al mes. Y son vacantes de medio tiempo. Y luego eso solo se fue desarrollando. Mi amiga que es la más brillante de mi carrera de pedagogía, que estudió conmigo, una, una. Para mí es la mente más brillante o de las más brillantes de pedagogía de nuestra generación. ganaba un tercio de lo que yo ganaba en mi trabajo, y ya sentía que no podía acceder a estas vacantes. O sea, como que no es solamente una percepción, no es solamente que la vacante no les llegue, sino que te sientes poco capaz de acceder a ciertas vacantes. O sea, hay como miles de barreras. ¿Bloqueo mental? O sea, hay barreras mentales por parte de quien la está aplicando, pero también barreras Es importante porque esa esa barrera mental no necesariamente tiene que ver quizás con una cuestión psicológica, sino bueno, sí, evidentemente, pero quizás tiene que ver con tu falta de conocimiento. O sea, no te sientes con las armas necesarias para defenderte. Es así. Y también hay preferencias adaptativas, no? O sea, tú prefieres las cosas a las que crees que tienes posibilidad de acceder. O sea, alguien que nunca no sabe ni siquiera que existe Disney, o no lo consideran ni en el radar, pues no va a desear, ya dicen. O a lo mejor lo desea, pero en un sueño guajiro. Correcto. Y cuando sientes que hay un camino para accederlo, entonces se vuelve parte de tus preferencias. ¿No? O sea, son preferencias adaptativas. Y entonces, a mí eso me mató, porque no es nada más que las oportunidades no les estén llegando, es que luego, si les llegan, sienten que no dan el ancho para aplicarlas. Y luego, el contraste para mí era gente no solo del ITAM, sino también de otras universidades, sobre todo privadas, que creían que podían acceder a todo esto si... por el hecho de estar. Y no lo digo porque eso sea malo, sino porque me frustraba que los otros no pudieran sentirse igual. Sí. ¿No? Y creo que vemos eso también, por ejemplo, siento que las mujeres también tenemos eso en comparación con los hombres. Pero bueno, este tema como de acceso a desigual me mataba. Y para mí es algo que me ha acompañado siempre. Dicho eso, fast forward a muchos años, Me meto a trabajar en temas de educación, en un think tank y en una ONG. Siempre estuve más cerca como del sector público. Trabajaba yo para Secretarías de Educación Local, llevando proyectos financiados sobre todo como por privados, pero en el sector público. Y había varias cosas que me frustraban. O sea, como que siempre dedicada a cómo mejoramos el la calidad de la educación, o sea, cómo mejoramos la calidad de lo que los maestros enseñan para preparar mejor a las personas. Pero había algo que no me cuadraba, o sea, yo nos desvivíamos haciendo estas cosas y yo supongo que los indicadores van de mal en peor. Y entonces, mi primera intuición fue, nos falta información para tomar decisiones. Y yo creo que era una intuición correcta, que era, necesitamos poder tomar mejores decisiones, y para poder arreglar cosas de la educación, ¿no? Y cuando empezamos a recolectar más información, generamos como un chatbot para levantar mejor información de las escuelas. O sea, fue como la primera idea antes de irme a la maestría en Harvard. Y levantando esa información, nos dimos cuenta que había un problema enorme porque los jóvenes, por ejemplo, del CONALEP, Decían, no sé dónde buscar trabajo, no sé cómo hacer valer mi título, no sé cómo hacer... Y ahí fue cuando todo hizo clic. Fue como, claro, o sea, da igual que yo los entrene perfecto y que yo capacite a los maestros. Es que no es que da igual, es que... si yo lo genero el ecosistema para que un joven que está bien formado y que tiene aspiraciones pueda acceder a las oportunidades y sepa cuáles son las habilidades que él tiene, sepa cuáles son las cosas que las empresas piden, sepa cuál es el gap entre lo que él tiene o ella tiene y lo que la empresa o el sector privado o su objetivo final necesita y sepa cómo construir ese camino. Entonces, si yo no genero un ecosistema que permita eso y que democratice el acceso de la información para todos, entonces da igual que yo me enfoque en formar extraordinarios jóvenes, porque su barrera de acceso personal y como sistémica, es demasiado alta. Me encanta cómo lo dices. Y por eso nació GINEA. Y por eso nació GINEA. ¿Qué es GINEA? GINEA es una plataforma que conecta, es un ecosistema que conecta instituciones educativas, sobre todo de media superior y superior, estudiantes y empresas y sector productivo, no solamente empresas, porque también puede haber empleadores del sector público, para hacer la transición entre la educación y el primer empleo. Acompañamos, guiamos, orientamos y conectamos. recién egresados con su primer empleo y ayudamos a empresas a encontrar talento para poderlo cultivar desde que son jóvenes. Acabas de levantar capital. Sí. ¿1 .7 millones de dólares? Sí. ¿Qué vas a hacer con ese capital? Con ese capital estamos construyendo un equipo. Hoy en día somos ocho personas. Somos tres socias fundadoras, tres mujeres. ¿Quiénes son? Antía Vázquez, Melisa Manrique, las mujeres más extraordinarias de este planeta Tierra. Una colombiana, otra mexicana. Eh... Melisa es quien lleva toda la parte tech, Antia es quien tiene toda la... como de startups de construir 0 a 100. Yo soy más como el subject matter expertise, como que el cómo, esta visión como de producto, pero de conocer a los estudiantes y de conocer cómo el ecosistema y cómo funciona. Estamos creciendo el equipo. Hoy en día tenemos 5 .000 estudiantes con los que estamos trabajando. Estamos en tres estados de la república. Y estamos creciendo. 5 ,000 estudiantes que, si lo estoy entendiendo bien, próximamente podrían tener una oportunidad de encontrar un empleo razonablemente bueno, o sea, con un nivel salarial respetable. Exacto. Entonces, la idea es que estos estudiantes están hoy en día con acceso a servicios, que son poder sacar todo su papeleo para prepararse para el sector, para el mercado laboral, desde RFC, en número de seguridad social, etcétera. Construir su currículum, recibir orientación personalizada y recibir vacantes alineadas con su perfil. Sobre todo con lo que quieren hacer. Algo muy importante es que la gente se enfoque en tus credenciales y el futuro es enfocarte en lo que las personas, las habilidades que las personas tienen y la motivación que las personas tienen, qué es lo que quieres hacer y cómo este trabajo se embona en lo que quieres hacer. Porque la gente sin objetivos no llega a ningún lado. Por eso es que tenemos tantos jóvenes que entran a una empresa y se salen en los tres meses. Porque no hay un crecimiento en la empresa, porque solo entraron porque necesitaban un trabajo. ¿Cómo le hacemos para que también las empresas construyan estos caminos de carrera adentro? Porque el relevo generacional está a la vuelta de la esquina. Y si no tomamos con responsabilidad la inserción laboral, de los jóvenes al mercado laboral nos va a caer, se nos va a venir encima. Hoy en día el 40 % de la fuerza productiva en Yucatán es, tiene menos de 30 años. Y después el 66 % están en el sector informal. Los que están en el sector informal es muy poco probable, menos del 10 % de probabilidad que pasen al sector formal. Son gente que no van a generar, si lo explico, como antigüedad y que ya los perdimos en innovación, en el sector productivo. O sea, lo que estás hablando es de un riesgo de generacional, esta gente no va a tener para retirarse, no va a tener, va a generar un problema social, un pasivo, o sea, una deuda que de algún modo el país les va a pagar en algún momento su supervivencia. Exacto. Oye, y ok. Y eso también tiene una parte, un componente muy importante, no solamente que los jóvenes quieran entrar al sector formal, sino que los, el ecosistema cambió y nos tenemos que tomar todos con las instituciones, el sector público, el sector privado, con responsabilidad el hecho de que tenemos que construir caminos en los cuales, por ejemplo, de verdad, o sea, un puñado de empresas en Yucatán, o sea, contándolas con las manos, aceptan practicantes pagados. Porque no tenemos una cultura de practicantes pagados, porque no queremos construir un semillero de talento. ¿Y eso se aplica para todo México? Y eso aplica para la gran mayor... La gran parte de... de México. Y entonces, si no tenemos caminos en los cuales decimos, OK, entra el joven y hay un camino de crecimiento, ¿cómo queremos atraer talento joven? ¿Queremos qué? ¿Atraer talento que le pagamos mal, que no tenga futuro de crecimiento y además que sea leal? No, pues, o sea... Entonces, si entiendo bien, Ginea es una puerta de salida para estos jóvenes que están buscando una oportunidad y que en realidad están desorientados, no saben cómo conseguirla. ¿Y para qué empresas podrían trabajar? En realidad también es una puerta de entrada, así como es una puerta de salida, pero es una puerta de entrada para todas las empresas. Empresas que oyen de todo tipo, porque el fin de semana día tenemos estudiantes desde bachillerato técnico hasta eh universidades y universidades técnicas. Y entonces es una puerta para todo aquel que quiera contratar talento joven eh eh alineado a los perfiles que se necesitan y a la cultura organizacional de las eh de su empresa eh es para eso y entonces tenemos empresas. De todas las prácticas. De Felicidades por tu emprendimiento. Es un privilegio hablar contigo porque, evidentemente, tu trayectoria apenas empieza y ya te veremos crecer. Gracias, Renata. Gracias. Y a todo esto, ¿cómo es el negocio? La ventaja es que divide costos a sus clientes y al mismo tiempo duplica opciones de ingresos para Genia. Se le cobra un fee a las universidades por todo el servicio de acompañamiento, colocación y seguimiento egresados y a las empresas solo cuando contratan. Gracias por escuchar Parte Aguas. Si quieren escuchar más historias sobre emprendimientos y personas que están cambiando México y el mundo, denme un follow. Hasta mañana. I love it.