Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.
Viernes treinta y uno, pues se fue julio. Hoy me acompaña Juan Carlos García Barcala con una interesante historia de negocios. Yo soy Jonathan Ruiz, esto es Parte Aguas, bienvenidas, bienvenidos. Y en mi columna Parte Aguas publicada hoy en El Economista, una boda en Yucatán, por 13 millones de pesos. ¿Cuánto cuesta casarse? Depende del sapo y de la princesa, pero tuve acceso a un dato: una boda para 100 personas en Yucatán costó en promedio 1266000 pesos en 2024. Súmenle la inflación y en este 2026 pueden redondear la cifra a algo cercano a 13 millones de pesos en este año. Para que vayan haciendo cuentas y maletas. Saco a flote este tema a propósito de la guerra que México está librando contra el sargaso, problema que ayer fue detallado durante la mañanera presidencial. Este año está llegando al país cuatro veces más sargaso que el año pasado. Esa planta es un lastre para Cancún y sus vecinos. Es urgente innovar para evitar que la economía caiga y, en ese sentido, el gobierno generó una estrategia para atraer industria y al sector financiero mediante distintos incentivos fiscales. Lo que dicen los datos del INEGI es que algo está funcionando. La economía de Quintana Roo cayó 26 por ciento en un año contado hasta marzo. No es para hacer fiesta, pero compárenlo con la baja del 92 por ciento registrada en 2025. Entonces así pueden ponderar. México, sin embargo, tiene que explorar nuevas estrategias para generar actividad turística. Es ahí donde entran en acción ciudades cuyo principal atractivo no son las playas, aunque también las tengan. Un ejemplo son los destinos de Yucatán. Una firma regional llamada Yucatalove, a cargo de Luis Ángel Canul, publica anualmente un reporte titulado The Yucatán Weddings Book". En su edición más reciente, publicada en 2025, informó que durante 2024 se celebraron en Yucatán entre 400 y 450 de Tipo conocido como Destination Wedding o boda de destino. Es un fenómeno en auge impulsado por parejas que buscan lugares capaces de enriquecer su experiencia romántica. Más allá de las ceremonias legales o religiosas, muchas celebraciones incluyen rituales simbólicos y culturales distintos de las tradicionales en México, como ceremonias mayas, hindúes, chinas o judías. Estas celebraciones resultan especialmente atractivas para las parejas que quieren marcar a sus Invitados, generalmente treintañeros y cuarentones de alto poder adquisitivo, coleccionistas de experiencias. Esos encuentros pueden incluir a familiares, pero reúnen primordialmente a amigos con características similares a las de quienes se casan, por ejemplo, en lo económico. Son de una boda que cumple con esas características. Ambos contrayentes, sudamericanos de nacimiento y empleados de empresas multinacionales. Sus amigos llegaron desde Nueva York, Miami, Ciudad de México, Caracas y Buenos Aires. El ingreso personal de los asistentes probablemente ronda los 200 mil dólares anuales, por lo que no enfrentan precisamente una situación de precariedad. La fiesta, en este caso, no se limitó a una noche, incluyó una reunión previa de bienvenida y una gran ceremonia al día siguiente, claro, en una antigua hacienda yucateca. Además de algunos encuentros menores, entre ellos uno de despedida durante la mañana posterior a la ceremonia grande. ¿En qué se va el citado presupuesto de 13 millones de la boda? Va a una lista en orden de relevancia: recinto, catering, es decir, alimentos y bebidas, flores y decoración, wedding planner, que se lleva alrededor del 10 por cierto, iluminación, fotografía, vídeo y aproximadamente una cuarta parte del dinero en servicios complementarios. El gasto promedio que hace cada invitado por su cuenta ronda los 14 mil pesos sin contar los vuelos. Con ello pueden hacerse una idea de que a la gente de ese estado le caen unos 70 millones de dólares solamente por ese pequeño negocio cada año. Yucatán creció 21 en Un año contado hasta el primer trimestre de 2026. Me refiero a la economía yucateca. Además de las bodas, dentro del negocio turístico crece el mercado del consumo de lujo en general, y la próxima celebración de la Bienal de Yucatán de arte debe acentuar esa tendencia. De ahí la relevancia de la coordinación entre empresarios para diseñar estrategias. Esta semana, Jordi Abraham, presidente entrante del Consejo Empresarial Turístico de Yucatán apuntó precisamente a la vinculación. Nadie puede transformar el turismo trabajando por separado, ni el gobierno puede hacerlo solo, ni las empresas podemos hacerlo solas, ni la academia puede hacerlo solamente desde las aulas. Necesitamos escucharnos, coordinarnos, alertó en una cita textual, precisamente el nuevo presidente de CETUR. Pensar en el turismo de bodas, el de lujo y el de convenciones representa una poderosa alternativa para una península atacada por un enemigo biológico. Y ahora sí, vamos con Juan Carlos García Barcala. I love it. Hay líderes que se van de un día para otro y hay otros que avisan con casi un año de anticipación. Y aún así, la empresa se pone a moverse como si la salida fuera mañana. Refinancian deuda, cambian al director de finanzas, todo antes de que el jefe siquiera se despida. ¿Por qué prepararte tanto para algo que todavía no pasa? Soy Juan Carlos García Barcala y esto es Estrategia en Tiempo Real para Parteaguas de Jonathan Ruiz. Grupo La Moza lleva más de 135 años fabricando pisos, azulejos y adhesivos para la construcción. La misma persona, Federico Tucent, la dirigió desde 1992, 34 años. Bajo su mando compró marcas en México, Sudamérica y hace tres años la española Val2CER, hasta volverse, según la Bolsa Mexicana de Valores, el segundo productor de cerámica más grande del mundo. Y ahora Tucent se va. El primero de enero de 2027 deja la dirección general, se queda como presidente del consejo. Pero fíjate en el detalle: menos de un mes después de anunciar quién lo va a reemplazar, La Moza refinanció el 30 de toda su deuda. Piensa en una carrera de relevos: el corredor que trae la estafeta lleva 34 años corriendo el mismo tramo. La entrega no funciona si la suelta y grita: ahí te va, resuélvelo. Funciona cuando los dos corren juntos unos metros, hombro con hombro Hasta que el que recibe ya siente el ritmo en las piernas. Eso hace La Moza. Tu sed no desaparece. Se mueve el consejo. Y quien recibe la estafeta, Jorge Aldape, lleva más de 40 años dentro de la empresa dirigiendo adhesivos y aislantes, el negocio que crece más rápido y con mejor margen que el de pisos y azulejos. Checa este dato. En el primer trimestre de este año, pisos y recubrimientos cayó 6 en ventas y 21 en utilidad de operación. Adhesivos, en cambio, creció 6 en ventas y 9 en utilidad, casi el doble de margen. No es casualidad que el nuevo director venga precisamente de ahí. Prahalad lo explicaba hace décadas. Lo que de verdad protege a una empresa no son las fábricas ni las marcas, son Las capacidades que tardaste una década en construir y que nadie compra en una sola operación. El riesgo de cualquier sucesión es que esas capacidades vivan solo en la cabeza de una persona. Por eso Lamosa también metió a un nuevo director de finanzas con experiencia en Alfa, Alpek y Nemak, y estiró el plazo de su deuda de 3 años y 3 meses. A 5 años y un mes. Menos presión de pagos inmediatos, más ritmo para que el nuevo liderazgo se acomode. Ahora bien, los riesgos son reales. La deuda sigue en 28 veces la utilidad operativa. Las ventas internacionales cayeron 14 este trimestre, con Estados Unidos y España flojos. Y tener al líder histórico como presidente del consejo mientras otros dirigen la operación puede sonar prudente o puede volverse dos veces más al mismo tiempo si nadie se para bien quién decide qué. Jim Collins lo resumía con una frase simple: preservar el núcleo, estimular el progreso. La moza apuesta justo a eso: conserva el conocimiento y la disciplina, pero cambia las personas y el perfil de la deuda y deja la puerta abierta para seguir invirtiendo, como ya lo hace en la nueva planta de Tlaxcala. ¿Pregúntate esto: si tú tuvieras que dejar tu negocio mañana la estrategia seguiría caminando sola o se detendría porque vivía nada más en tu cabeza? Las empresas que duran no preparan solamente su siguiente inversión, preparan también quién la va a tomar y con qué margen de maniobra. Soy Juan Carlos García Barcala. Para más análisis y conversación directa, sígueme en wwwjcgbmx Esto es estrategia en tiempo real. Para partear De Jonathan Ruiz. Gracias por escuchar Parteaguas, eso fue todo por esta semana. Si les gusta lo que escuchan, recomiendan este podcast a sus amigos. A mí, Jonathan Ruiz, me encuentran en redes sociales como Parteaguas Club. Hasta el lunes. I love it.