CHANGELOG

Cuando todo sale bien, pocas veces nos preguntamos qué ha costado conseguirlo. Y ahí está una de las trampas de la exigencia: si los números acompañan, es fácil confundir presión con rendimiento y sacrificio con compromiso.

Este Changelog propone mirar la excelencia como la capacidad de crear condiciones para que podamos volver a hacerlo mañana, con más criterio, más aprendizaje y sin dejar a las personas por el camino.

Porque cómo hacemos posible lo que conseguimos es lo que mueve el listón más allá de los resultados.

Contenidos que conectamos en este episodio:

El año que conseguí demasiado -poco- · Artículo editorial
https://club.inusual.com/c/articulos/el-ano-que-consegui-demasiado-poco

Liderar lo invisible: lo que no vemos también está dando forma a nuestros equipos · Próximo evento
https://club.inusual.com/c/eventos/liderar-lo-invisible-lo-que-no-vemos-tambien-esta-dando-forma-a-nuestros-equipos

Humanizar las organizaciones: culturas que cuidan y dan mejores resultados · Grabación de masterclass
https://club.inusual.com/c/eventos/humanizar-las-organizaciones-culturas-que-cuidan-y-dan-mejores-resultados

Esto es Changelog. Explorar. Cuestionar. Transformar.

#Liderazgo #Exigencia #Excelencia #Equipos #Changelog #INUSUAL

¿Qué es CHANGELOG?

Bienvenido a CHANGELOG, el videocast de INUSUAL para quienes entienden que el cambio no es una opción, sino una constante. En cada episodio, exploramos cómo el cambio impulsa el desarrollo profesional y organizacional, ofreciendo reflexiones, aprendizajes reales y estrategias que te inspirarán a crecer como líder y transformar tu entorno.

A través de historias del proyecto INUSUAL, compartimos nuestra evolución desde los inicios hasta nuestra visión de futuro. Recordamos experiencias que nos han marcado, imaginamos lo que está por venir y desvelamos herramientas prácticas para afrontar los desafíos del cambio con confianza e innovación.

Este espacio está diseñado para quienes quieren convertir la incertidumbre en progreso, liderar con propósito y marcar una diferencia real en su vida y en sus organizaciones. Si te apasiona el crecimiento, este es tu lugar.

Speaker 1:

Durante años, trabajé en una organización en la que los objetivos funcionaban de una manera bastante curiosa. Si no llegabas, es porque tenías que esforzarte un poco más, pero si llegabas, significaba que el objetivo no había sido del todo realista, o al menos parecía no haber sido el más adecuado, así que, al año siguiente, el objetivo subía. Yo era responsable de 1 de aquellos proyectos y, durante bastante tiempo, podría decir que los resultados fueron buenos, tan buenos que pensaron que, quizás, podría haber todavía más beneficio si, además de subir resultados, se destinaba menos recursos. Y así, cada año, un poco más. Subían objetivos, bajaban recursos.

Speaker 1:

Aquello terminó convirtiéndose en una competición conmigo misma. Por mí, que no quede, me repetía constantemente. Y creo que pocas frases me han hecho trabajar tanto y tan mal, porque cada año nuevo, en el que conseguía superar los objetivos, reforzaba 2 ideas. La 1º, la organización entendía que todavía podía pedirme más, que no estaba al máximo de mi rendimiento. La 2º, yo entendía que seguir dando más era precisamente lo que demostraba mi compromiso, mi responsabilidad y, de alguna manera, también mi valor profesional.

Speaker 1:

Hasta que llegó un año en el que, prácticamente, no quedaban recursos, pero el resultado llegó, y fue extraordinario. Recuerdo perfectamente la sensación. Sentía que había ganado, que había dado absolutamente todo lo que podía, no había dudado ni por un 2º en vaciarme por completo. Acabar rota era parte del trato conmigo misma. Esta semana, preparando chain lock, no he podido evitar volver a aquella historia, porque creo que hay algo especialmente peligroso en los malos resultados.

Speaker 1:

Pueden hacer que dejemos de preguntarnos cómo los estamos consiguiendo. Y eso solo alimenta una cultura en la que cada éxito se convierte en la evidencia de que todavía es posible acreditar un poquito más. La lección es aprendida de esta semana. Recupera el caso del stack raking de Microsoft. Esta organización utilizó durante años un sistema de evaluación basado en una curva forzada, similar a una campana de gaus.

Speaker 1:

Aunque todo el equipo hubiera rendido bien, alguien tenía que quedar necesariamente en la parte baja, y ocurrió algo bastante previsible. Las personas empezaron a competir entre ellas, y esto es, a todas luces, un caramelo envenenado, porque, si premiamos llegar cueste lo que cueste, aprenderemos a llegar cueste lo que cueste. De la misma manera que, si siempre felicitamos o reconocemos a la persona que resuelve, aunque lleve meses agotado, podemos acabar enseñando que agotarse forma parte del compromiso. En resumidas cuentas, si ante cada objetivo conseguido la única conversación que se abre es hasta dónde podemos llegar ahora, estamos poniendo todo el foco en la exigencia y dejando la excelencia como algo deseable, pero casi residual. Y aquí quiero hacer una distinción importante, porque puede parecer que la alternativa es bajar el listón o dejar de subirlo, y no es necesariamente esto.

Speaker 1:

Amy Edmonson lleva años investigando qué ocurre cuando combinamos estándares altos con seguridad psicológica, y su trabajo desmonta una falsa lección que hacemos demasiadas veces por miedo a pasarnos apretando la tuerca, exigir menos para cuidar a las personas. A partir de su trabajo, podríamos decir que la excelencia consiste en crear las condiciones para que las personas puedan llegar a un listón alto sin tener que romperse por el camino. Y creo que aquí está la diferencia que durante mucho tiempo yo no supe ver. La exigencia pregunta hasta dónde eres capaz de llegar. La excelencia pregunta cómo podemos hacerlo cada vez mejor.

Speaker 1:

La exigencia produce resultados extraordinarios a base de esfuerzos puntuales. La excelencia busca construir capacidad, criterio, aprendizaje y unas condiciones que permita volver a hacerlo mañana. La excelencia no necesita héroes exhaustos, necesita personas, sistemas y formas de trabajar que puedan sostenerse. Y creo que ahí cambia por completo la conversación. De hecho, esta semana pasada, en el 30 segundos, planteábamos 2 maneras de fijar objetivos en una reunión.

Speaker 1:

La 1º, entras a la sala y dices, necesitamos llegar a esta cifra. Eres claro, pero muchas veces esta misma frase lleva implícita otra idea, y es que vamos a llegar a esa cifra cueste lo que cueste. Así que que cada 1 se arremangue hasta donde pueda. La 2º forma de entrar a esta reunión es, sé que podemos llegar a esa cifra. ¿Qué necesitamos para conseguirlo?

Speaker 1:

El objetivo es exactamente el mismo, la ambición también, pero el tipo de liderazgo que hay detrás es completamente diferente. En la 1º, todo el peso de llegar recae sobre la persona, sobre sus límites, sobre su capacidad de aguante. En la 2º, aparece una responsabilidad compartida. Si voy a pedirte más, también tengo que preguntarme qué condiciones debo crear para que puedas llegar. Y es que la excelencia se mide por cómo llegamos, con quiénes llegamos, qué aprendemos por el camino y qué hemos sido capaces de sembrar para seguir creciendo.

Speaker 1:

Si te preguntas por dónde empezar esta semana, yo te recomendaría 2 puertas. La 1º es que confirmes ya tu asistencia a la masterclass de la próxima semana, liderar lo invisible. Lo que no vemos también está dando forma a nuestros equipos. Y la 2º va por el mismo camino, y es que visualices la grabación de la masterclass humanizar las organizaciones, culturas que cuidan y dan mejores resultados. Porque en el buen liderazgo, el qué apunta al destino, pero el cómo marca el camino.

Speaker 1:

Esto es chain lock, explorar, cuestionar,.