Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.
Vaya fin de semana. Mucha información para arrancar esta semana, pero evidentemente hay un punto central, un punto medular, un punto que nos va a mover a todos. Yo soy Jonathan Ruiz, este es mi parte Aguas, y hoy me acompaña como cada lunes, Fernando Santa Cruz, diciéndoles cuáles son las cinco noticias más importantes en materia de inteligencia artificial. Así que, sin más, esto es parte Aguas, yo soy Jonathan Ruiz, bienvenidas, bienvenidos.
Lunes 2 de marzo de 2026 y en mi columna Parteaguas, publicada hoy en El Economista, les digo Irán, dame más cara la gasolina. Este es uno de esos días en los que pienso que sí debí comprarme ese coche eléctrico. La circunstancia de una nueva guerra en Irán ya es triste de por sí. El hecho de que le hayan dado al centro del mercado energético de los árabes es una amenaza directa a mi tarjeta de débito. Yo no quisiera estar bajo el saco de Edgar Amador Zamora este lunes. El secretario de Hacienda muy probablemente tendrá que decirle a la presidenta Claudia Sheinbaum que deben aumentar los precios de la gasolina. Adiós a los 24 pesos por litro. Ayer, Irán cambió para siempre con el deceso de su líder supremo, Ali Jameni, sobre todo por la forma en que ocurrió. Su muerte no fue natural. Él era el Ayatollah, un hombre que une las fuerzas más poderosas, la religiosa y la política. En cualquier país, quien controla ambos poderes carece de rival. No tiene un sustituto directo y eso es un problema para el mundo. Él no necesitó ser presidente. Irán tiene a uno llamado Massoud Pazeskián, un médico que ahora se queda al frente del país, pero sin el respaldo espiritual de Khamenei. Habrá políticos que querrán su puesto, como sucede en cualquier nación, y va a enfrentar esa corriente interna. Para colmo, encara una inflación horrible, cercana al 50 por ciento, en la que los precios cambian cada semana y una economía desacelerada que no brinda los empleos necesarios para calmar a la población a la que se le mantiene quieta por la fuerza. Vaya, no veo manera de que Irán pueda estabilizarse pronto y no habría mayor problema global si no produjera hoy tres veces más petróleo que Venezuela. Además, sus misiles y combatientes tienen acceso al carril por el que pasa el crudo de Arabia y el gas de Catar. En corto, tienen el poder de cerrar el paso. Y ayer hubo noticias de que, en efecto, no hay valientes que quieran cruzar un barco hoy por el estrecho de Hormuz. A la hora de escribir este texto, no conocía los nuevos precios internacionales del crudo y gas de este lunes, pero salvo que algo rarísimos, ustedes estarán viendo hoy un disparo en esos indicadores. Como todos los conflictos que he presenciado en este siglo y que golpean al mercado energético global, este también puede ser temporal. La duda general radica en la dimensión del plazo. Así agarran a Amador Zamora esta mañana, con una lista de preguntas que no puede responder salvo por una. si se debe subir el precio de la gasolina. ¿Por qué? Porque los políticos de todos los partidos, eso incluye a todos, no se hagan, hicieron a esta nación cada vez más dependiente de los mexicanos y menos del exterior. El gobierno vive claramente de los impuestos que cobra a su gente y no del crudo exportado. De los ingresos que recauda la Secretaría de Hacienda hoy, el 15 % son petroleros. No es poca cosa. Pero compárenlo con lo de hace 20 años, cuando representaban el 37 por ciento. Es lógico. Este país dejó de invertir en extracción de petróleo y esa es la consecuencia. ¿Cómo le hizo esta dependencia para compensar la caída? ¡Cazándolos a ustedes! Los ingresos tributarios provenientes del ISR, el IVA y otros brincaron del 40 al 65 por ciento en ese lapso. Pero además, panistas, priistas y morenistas se toparon con un dulce. el IEPS que le cargan a la gasolina. A ustedes, pues, pero en la gasolina saltó exponencialmente del 0 .8 por ciento al 5 .5 por ciento de lo que cobra Hacienda. Si a partir de esta semana sube el petróleo, la gasolina que importamos también subirá. Una opción para Edgar Amador será la de reducir el cobro del IEPS para que la gasolina no deje de subir. precio y se quede cerca de los 24 pesos, como pactó la presidenta Claudia Sheinbaum con los gasolineros hace un año. En el escenario actual, eso pondría nerviosas a las calificadoras Fitch, Standard & Poor's y Moody's, lo que prendería un riesgo que hoy no tenemos, en carecer los créditos para empresas y ciudadanos. Detener esta economía, que el año pasado lució estancada, golpearía además el cobro del ISR y del IVA. Otra opción es la de mantener la estructura del IEPS como está y cobrarnos la gasolina más cara, olvidando el pacto. Eso atenta contra la popularidad de la mandataria, como lo hizo en su momento con los presidentes Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón. Y sí, está la idea de que ahora el petróleo se queda en casa y lo refinamos aquí. ¿Qué creen que va a pasar con los ingresos petroleros? si crece esa circunstancia. Recuerden, los petroleros que hoy representan el 15%. De nuevo, no quiero estar bajo el saco del secretario de Hacienda en este lunes. Voy a buscar una bici eléctrica, mientras los dejo con Fernando Santacruz y sus cinco noticias más importantes en materia de inteligencia artificial. Hola, soy Fernando Santacruz, líder de IA y automatización en Alibor, y esta es Parte Aguas con Jonathan Ruiz. Les traigo cinco noticias de inteligencia judicial de una semana en la que la IAEA dejó de ser conversación para convertirse en un tema de seguridad nacional. Les platico. Primera noticia. El Pentágono amenaza a quien le pone límites a la IAEA. El gobierno de Estados Unidos dio un ultimátum antrópico. Elimina tus restricciones contra armas autónomas o te catalogo como riesgo de muerte. de suministro. Esa etiqueta obligaría a empresas como Boeing y Lockmart a purgar cloud de sus sistemas. No, no es una multa, es una sentencia comercial. OpenAI firmó un contrato clasificado con restricciones mínimas y XAI fue aprobado sin ninguna restricción. La ética en la IA pasó de debate filosófico a una arma competitiva. Y hay un detalle que lo explica todo. El incentivo financiero para cooperar sin restricción, pues la verdad es que es brutal. Segunda noticia que nos dará contexto del impacto en el uso militar. La IA elige ataque nuclear en 95 de cada 100 simulaciones militares. Investigadores probaron modelos de OpenAI, de Google, de Antropic en juegos de guerra. El dato, 95 de cada 100 escenarios terminaron en opción nuclear. Y no, no es porque estos modelos sean malvados, simplemente están optimizados para ganar el conflicto. Por el camino más rápido, sin calcular devastación colateral. Es la diferencia entre un ajedrecista que sacrifica piezas y un general que sacrifica ciudades. Para la máquina, ambos movimientos son óptimos. Esto valida y justifica la resistencia de Antropic mejor que cualquier comunicado de prensa por el impacto que puede tener quitar las restricciones. Tercera noticia de concentración de Twitter. OpenAI cerró la mayor ronda de financiación tecnológica de la historia. 110 mil millones de dólares con una evaluación de 730 mil millones. El detalle que pocos reportan. Firmó también un acuerdo con Amazon para agentes corporativos. Pero Microsoft cobra cada vez que Amazon vende el servicio de OpenAI. Microsoft construyó el casino y gana sin importar quién juegue. Y mientras tanto, empresas como Blog, la fintech de Jack Dorsey, el creador de Twitter, destiló al 40 % de su platilla. ¿Más de 4 .000 personas? No, no lo disfrazó, lo llamó reemplazo. Y esto será el nuevo plan. de 2026. Cuarta noticia de agentes autónomos, la interfaz conversacional comienza a morir. Perplexity lanzó Computer, que es un orquestador de hasta 19 modelos que ejecuta proyectos completos de forma autónoma. Por su parte, Microsoft lanzó Copilot. Task para tareas recurrentes en segundo plano y Codex de OpenAI programó 30 .000 líneas de código en 25 horas continuas sin intervención humana. El rol del programador ya cambió de escribir funciones a auditar agentes que son incansables. Esto es exactamente lo que veo ayudando a empresas implementaría. El cuello de Botellana ya no es el modelo, es saber qué delegarle. Quinta noticia, una startup grabó un modelo de ella directamente en el metal. Talas levantó 169 millones y presentó el HC1, un chip donde el modelo, Yama 3 .1, no corre como software, está físicamente grabado en las compuertas lógicas del silicio. No ejecuta el modelo, es el modelo. El resultado, 17 .000 tokens por segundo, 100 veces más rápido que hardware estándar. Si esto escala, desaparece el cuello de botella para robots, asistentes de voz y dispositivos médicos en tiempo real. La IA dejó de ser software que instalas y empieza a ser hardware que compras. La tecnología avanza, el gap entre capacidad y supervisión crece. Cerrarlo no es trabajo de esos gigantes tecnológicos, es trabajo de cada empresa y cada profesional que decide cómo y para qué usarla. Soy Fernando Santacruz y estas noticias te dejaron pensando en el significado de esto para tu negocio. En Fernando Santacruz encuentras mis análisis, reportes y cómo conectar conmigo. Seguimos documentando el futuro que ya nos alcanzó para Parteaguas.
Gracias por escuchar Parteaguas. A mí me encuentran como Parteaguas Club en redes sociales. Nos escuchamos mañana.