Un espacio para pensar, reflexionar y descubrir nuevas perspectivas sobre management humanista, liderazgo, estrategia e innovación. A través de su estilo único, Xavier Marcet nos invita a explorar ideas profundas y sencillas a la vez, siempre con el foco en humanizar las organizaciones y dar sentido al cambio.
En cada episodio, las reflexiones de Xavier conectan con los desafíos reales de líderes y equipos, ofreciendo una brújula para navegar la complejidad de nuestro tiempo. Un podcast que inspira, provoca y, sobre todo, nos anima a liderar con propósito.
Este podcast es posible gracias a inusual, una comunidad de líderes que no solo hablan de cambio, sino que lo practican. Porque liderar no es hablar de transformación, es atreverse a encarnarla. Soy Xavier Marcet, y te doy la bienvenida a mi podcast. Directivos meteorito. Las empresas se dotan de valores porque son una comunidad y no son solamente un negocio.
Xavier Marcet:Es obvio que tienen que ganar dinero, pero muchos prefieren hacerlo no de cualquier manera, y las empresas van cimentando una cultura que expresa un modo de hacer, pues que las diferencia, que las cohesiona, las define como una comunidad profesional distinta de otras. Las empresas pueden vivir sin valores, sin explicitar la cultura, si queréis, casi sin intangibles. Ya sé que lo único fundamental es el binomio cliente asesoría, pero es que hay muchas empresas que quieren ir más allá, que quieren enfatizar aquello que les da sentido. Normalmente, son personas que a veces son clientes, que a veces son empleados, que a veces están en el conjunto de state holders que las rodea. Tener valores quiere decir tener límites, y contra lo que algunos piensan, con límites a veces compite mejor que con que sin ellos.
Xavier Marcet:Las empresas que nos inspiran son aquellas que saben afinar competitividad con valores, resultados empresariales con una cultura de la que puedan sentirse orgullosos, en el fondo de un conjunto de personas de la que puedan sentirse orgullosas. Ni los valores ni la cultura son monsergas a condición, eso sí, de que se ejemplifiquen en aquellos que tienen más visibilidad en la comunidad y ante los clientes. Una corporación, una empresa es una construcción social, y estos valores y esta cultura traspasan los muros de la empresa y se sintetizan en marcas que actúan como los símbolos de nuestra identidad, de nuestra capacidad de diálogo, y que se juegan su ser o no ser en la autenticidad. Cuando un directivo actúa, se manifiesta, se vindica, se pavonea con formas y fondos que son contrarios a estos valores y a la cultura de la empresa, entonces, se convierte en una especie de directivo meteorito, alguien que en vez de tirar a los demás para arriba, los tira hacia abajo, los aplasta, alguien que en vez de crecer haciendo crecer, solamente piensa en incrementar su ego. Hay que ir con cuidado, porque el éxito es un plato goloso de digestión compleja.
Xavier Marcet:A veces me gusta decir que el éxito es una fábrica de imbéciles. Es evidente que conozco mucha gente que ha tenido éxito y que no ha caído en esta trampa. Pero hay que ir con cuidado, porque algunos incluso hinchan el ego con victorias menores, se endiosan, se engorilan de ellos mismos, y en vez de empoderar a los demás, solamente empoderan su ego, que le evita y le evita y le evita para desazón de aquellos que les rodean. Es entonces cuando en la empresa se necesitan líderes que pongan estos egos en su sitio y dejen espacio a la comunidad. En una empresa nadie es imprescindible ni nadie gana la batalla por su cuenta, ningún directivo, ningún departamento.
Xavier Marcet:Una empresa es el todo por encima de las partes, y aquellos que se sienten por encima de los demás han escogido este papel de meteorito. Hay personas que son fundamentales, sin duda, decisivas, pero el día que su ambición se despega de su humildad, este día apuntan al meteorito. Necesitamos contrapesos a los meteoritos para que los egos no se conviertan en techos de cristal para los demás. Necesitamos líderes que sepan contener el efecto meteorito, manejando límites, cultivando ejemplos, iluminando generosidades. Los referentes son buenos profesionales y son personas honestas y son gente de convivencia positiva.
Xavier Marcet:Los líderes, más que ser esta gente de rompe y rasga, son gente de zurcir, de recoser. Hay un estilo de juego en el que la ambición coincide con el cuidado de las personas y la humildad es la base del aprendizaje. Se lidera desde el ejemplo positivo. Pero cuidado, el ejemplo negativo existe y corregirlos propio de líderes consistentes. Hay gente que derrapa en cada reunión y no es necesario.
Xavier Marcet:Derrapar más no significa ni ganar más ni ser más importante. En el pantone del liderazgo hay muchos tonos, y el color de los meteoritos en el cedupo le parece ser variado, rojo, amarillo, verde, pero los meteoritos cuando caen son negros. Los líderes hablan no con palabras, hablan con comportamientos constantes, sin tregua. Nos interesan trayectorias de líderes que brillan porque hacen brillar a los demás. Hay que tomarse en serio a estos meteoritos.
Xavier Marcet:Los valores y la cultura están para vivirlos, no para malvivirlos. La tierra no sé si se puede proteger de los meteoritos, pero las empresas deberíamos protegernos de estos directivos que no que no coinciden con los valores. Los referentes son esta gente que destaca por su sabiduría natural, por su capacidad de sacar la mejor versión de los demás. Son gente que trabaja también para el éxito de los demás. Los referentes tienen por seña la humildad personal y por horizonte la ambición corporativa.
Xavier Marcet:Son gente que pone la generosidad por delante. Liderar es asumir la complejidad sin miedo a la incertidumbre. Es entender que lo importante es crecer haciendo crecer. El management humanista no es una teoría bonita, es una práctica exigente. Menos artificio, más autenticidad.
Xavier Marcet:Menos procesos vacíos, más propósito real. Este podcast existe porque en inusual sabemos que el liderazgo nos enseña, se vive. Seguimos en el próximo episodio.