Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.
Me encuentro auténticamente contento de haber descubierto un campo de acción económica que francamente no tenía en el radar. No, no lo había pensado. Vaya, es que francamente también hoy, pues todo el mundo habla de que vamos a desaparecer como empleados, no? Y que todos terminaremos pedaleando bicicletas para generar electricidad para los centros de datos. Básicamente, no sé, quizás deba cambiar de amigos. Soy Jonathan Ruiz. Este es mi Parteaguas. Bienvenidas. Bienvenidos. I love it. Martes 17 de febrero de 2026. Y a propósito de lo que les comentaba, les platico que se publica hoy en El Economista bajo el nombre de mi columna Parteaguas. ¿Quién rayos es científico en bioinformática? Ojo, este podcast es para quienes quieren conocer lugares relativamente seguros en el efervescente mercado laboral de esta década. Puedo imaginarme a qué se dedicará quien se gradúe con ese título, pero honestamente no sé lo que hace un científico en bioinformática. Lo que entiendo es que en plena era de desaparición de trabajos, quien se gradúe con ese título en México tendrá una armadura más sólida que la mía y la de la mayoría en la era tecnológica que nos atropella. Lo digo con base en lo que dice el vid. Quieren orientar a un adolescente? Atención, Hay más que ese camino para encontrar oportunidades en esta nueva era, pero vamos por partes. El Banco Interamericano de Desarrollo se dedica a buscar en América proyectos a los que pueda prestar dinero. algunas condiciones, que tengan alto potencial de mejorar la situación de su país y, sobre todo, que tengan futuro. Para eso, sus analistas frecuentemente hacen estudios sobre la economía de cada nación. Este mes lanzaron un informe con este larguísimo nombre, abro comillas. ¿Qué trabajos se están creando en América Latina? análisis de las vacantes laborales electrónicas publicadas en América Latina y el Caribe. Cierro comillas. Incluye tres páginas dedicadas a la situación de México y en estas avisa que uno de cada diez puestos de trabajo en el país en sitios como Indeed y LinkedIn ya demandan conocimientos de inteligencia artificial. Lo más relevante aclara que puestos laborales demandan más práctica con esta herramienta. Eso me reveló, como ya les anticipaba, un mundo paralelo. el de los científicos en bioinformática, que me abrió la puerta a un negocio del que hablamos poco. Solamente en LinkedIn encontré más de 3000 posiciones abiertas con esas palabras clave. Ahí les va una para orientarnos. Formulation Scientist, o sea, algo así como científico de formulaciones o de fórmulas. Esa vacante me permitió conocer la existencia de Roa, R -O -H -A, una corporación india que tiene operaciones en Querétaro. La empresa quiere profesionales que se sienten justo en el punto donde la química deja de ser teoría y se convierte en producto vendible. Su trabajo es diseñar y dirigir investigación aplicada, desarrollar nuevas formulaciones, proponer métodos de análisis para medirlas y asegurarse de que estos métodos funcionen. También operan como bomberos de élite. Si en un laboratorio de planta aparece un problema que rebasa al personal local, entran como consultores técnicos, diagnostican y corrigen. Ojo, no son un químico o una química más, son quienes protegen la confiabilidad científica de la empresa y claro, su reputación. No voy a abundar. Lo que conviene dejar claro es que quienes necesitan a gente en puestos como estos los quieren a todos al 100 % con experiencia en inteligencia artificial, porque deben realizar modelos predictivos para genómica, clasificar ingredientes o resultados con Machine Learning, analizar imágenes biomédicas y luego establecer automatización e ingeniería de datos. Todo eso es más fácil, evidentemente, con IA. En México ellos están en la punta del uso precisamente de la inteligencia artificial, pero el BID ofreció un top 5. ¿Quiénes completan esa lista? En segundo lugar aparece una figura previsible. Ingenieros en robótica. ¿Vieron que vamos a una nueva era de drones? SpaceX, propiedad de Elon Musk y su filial XAI compiten en un nuevo concurso secreto del Pentágono para producir tecnología de enjambre de drones autónomos controlados por Bosch, de acuerdo con Bloomberg. Les anticipo que México hará parte de la manufactura de proyectos como este y las empresas del sector piden conocimientos de inteligencia artificial para 4 de cada 5 puestos que ofrecen en México, en este país. Luego están los ingenieros en mecatrónica que los quieren con esa habilidad en 3 de cada 10 vacantes. Finalmente, especialistas de datos en encuestas y miren nomás, creadores de contenido y escritores en los que más de la mitad de las vacantes solicitan experiencia con inteligencia artificial generativa. Vaya, me parece sobrevendida la idea de que desaparecerán todos los puestos laborales en el corto plazo. Creo que quien más defiende esa idea es quien vende servicios de asesoría tecnológica. Atención, eso no le resta vuelo a la revolución que estamos experimentando. Más vale que nadie se confíe. Bueno, Sólo quien ostente una curul en San Lázaro. Soy Jonathan Ruiz, este es mi Parteaguas. Aquí les anticipo lo que va a ocurrir en unos meses. Si quieren escuchar más Parteaguas que les permitan a ustedes tomar decisiones a tiempo, suscríbanse si no lo han hecho todavía. A mí me encuentran como Parteaguas Club en redes sociales. Gracias por escuchar. Hasta mañana.