Parteaguas Diario

¿El Banco de México se está preparando para una tormenta global acumulando oro… o sólo está viendo cómo sube su precio? En este episodio de Parteaguas, Jonathan Ruiz conecta tres hilos que hoy mueven al dinero: la presión política de Donald Trump sobre la Reserva Federal, el nerviosismo silencioso de los bancos centrales frente a un dólar más débil y las decisiones de inversión en una era dominada por ruido tecnológico y euforia por la inteligencia artificial.
Además, una lección quirúrgica de estrategia empresarial, a cargo de Juan Carlos García Barcala: cómo la cooperativa Pascual se adelantó a Coca-Cola y Pepsi con una jugada fiscal y de portafolio que convierte un nuevo impuesto en ventaja competitiva. No es innovación por moda, es innovación por supervivencia.
Un episodio para quienes quieren entender qué hacen realmente los grandes jugadores cuando la política se mete con los bancos centrales, por qué el oro vuelve a importar y cómo pensar tu empresa —o tu dinero— cuando el mercado promete mucho… pero cobra por adelantado.

What is Parteaguas Diario?

Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.

Aquí no hay spoiler alert porque yo prácticamente no vi esa serie, esa serie de La Casa de Papel, una serie española famosísima. La verdad es que me quedé, no sé si en el primero o segundo capítulo, cuando la policía a cargo de investigar un crimen enorme, un crimen de alta dimensión en España, pues pierde la batería de su celular, es decir, se le acaba la pila de su celular. Y bueno, pues como tenía una llamada urgente que hacer, Pues, lo que son las cosas. Ahí en el bar, en donde ella estaba sentada, ahí en la barra, pues estaba el ladrón, que ella no sabía, por supuesto, que era el ladrón que había cometido el crimen. Y bueno, pues, ¿por qué no? Le pide el teléfono para hacer una llamada súper confidencial de alta responsabilidad en el gobierno de España a un desconocido, y empieza, pues, a explicar cosas muy delicadas. Ahí fue cuando dije, no, no, esta sería... no es para mí entiendo su éxito y vamos a hablar precisamente de esos de esos volúmenes inconmensurables de oro soy jonathan ruiz esto es parteaguas bienvenidas bienvenidos Viernes 23 de enero de 2026. Oigan, por cierto, hoy Juan Carlos García Barcala nos habla de un tema, vamos, divertido. Cómo se les adelantaron los de Pascual, estos de la bebida Boeing, muy popular en México. Es una bebida dulce. Se les adelantaron a los de Coca -Cola o Pepsi con una estrategia para pagar menos impuestos. De eso habló la Juan Carlos García Barcala. Y en torno al Partido Aguas de hoy, les pregunto, ¿el Banco de México está guardando oro? Casi todos vieron esa serie en la caseta. Papel, pero si no fue su caso, su narrativa versa sobre la intención de unos ladrones de quedarse con la piscina de oro del Banco de España. El Banco de México, que reparte y distribuye los pesos mexicanos, también tiene sus reservas, que hasta hace dos años incluían una aburrida cuenta de oro que no pasaba del equivalente a unos 8 mil millones de dólares. Pero eso cambió. Hasta noviembre acumulaba el equivalente a 16 mil 182 millones de dólares. Vaya, el doble con respecto a hace dos años. Uno podría pensar que el Banco de México se prepara para una tormenta como cual, digamos, una caída abrupta en el valor de los dólares estadounidenses, en los que el banco que cuida el dinero de los mexicanos respalda la mayor parte del valor de su moneda. En otras palabras, una de las razones del superpeso que presumen en Palacio Nacional está en que guardamos muchos dólares. El problema es que esa moneda ya perdió casi el 10 por ciento de su valor desde que el presidente Donald Trump llegó a la presidencia de los Estados Unidos frente a las principales divisas del mundo, el euro incluido. Mucha gente teme que pierda más valor. ¿Por qué? Por la intención del mandatario estadounidense de controlar el banco que imprime y distribuye los dólares, la Reserva Federal. La presión llegó a un extremo ridículo. Ya habrán escuchado que su equipo de trabajo incluso persigue judicialmente al líder de este banco, Jerome Powell, porque presuntamente gastó de más en la remodelación del edificio que alberga la institución. Cuando un presidente mete las manos en un banco central, queda fuera la técnica y entra la política. Todo se descompone y la gente pierde confianza en esos papeles que representan valor. Al final, los billetes. el dinero, no son más que cheques al portador. Crecen las versiones que advierten sobre la precaución de bancos centrales que empiezan a acumular oro para protegerse en caso de una caída más pronunciada del dólar. Pero no parece ser el caso de México. La subida en las reservas mexicanas de oro de los dos años más recientes es del mismo tamaño que tuvo el crecimiento del valor del metal desde 2023 a 2025. Poco más de un 100 por ciento. En esencia, parece que como el anillo de compromiso o la medalla de la abuela, ese tesoro solo ganó valor, pero no hay más medallas o anillos ahí que hace dos años. Bancos centrales de otras regiones están adquiriendo oro físico marcadamente en instituciones de mercados emergentes como Polonia, Brasil y Kazajstán. Ustedes no gobiernan el Banco de México, sino acaso una cuenta en Banorte o BBVA. Así que, Conviene que revisen qué pueden hacer en estos días en los que los presidentes parecen gobernar con el megáfono en mano y se olvidaron del diálogo. Hoy convivimos con dos ruidos simultáneos, el tecnológico y el político. Hagan lo posible por ignorar el ruido. Fíjense en lo que Trump hace, no en lo que dice. Y en otro sentido, la historia es terca. Cada gran innovación, el ferrocarril, el Internet, ahora la inteligencia artificial, produce primero euforia financiera y después una depuración. A corto plazo, el mercado puede seguir respirando optimismo. A largo plazo, el margen de error se reduce. Hoy los bonos, esos pagarés que emiten los gobiernos para que les presten dinero, vuelven a pagar por esperar. Y muchas acciones de crecimiento ya cobran por adelantado éxitos que aún no ocurren. No es casual que, casas como Vanguard, el mayor administrador de fondos de los Estados Unidos, sugieran invertir al viejo equilibrio. Menos euforia, más colchón. También importa dónde pararse. La inteligencia artificial no sólo va a enriquecer a quien fabrica los picos y las palas de esta revolución, sino a quienes aprendan a usarlos. Si no tienen dinero, pónganse a ver qué hacen con herramientas súper innovadoras que están al alcance de su computadora. Busquen V0 o V cero. También está N8N. Discúlpenme, yo no les puse nombre. Si tienen algo de capital, revisen empresas industriales, servicios, sectores aburridos, pero baratos. El primero que se benefició de la ola de la inteligencia artificial fue el sector eléctrico. Ojo con eso. El Banco de México no parece acumular más oro y uno tiene que ver cómo protegerse por su cuenta. Soy Jonathan Ruiz y ahora sí, vamos a escuchar a Juan Carlos García Barcala y su historia del pato pascual.

El gobierno acaba de encarecer tu negocio, tus competidores tienen 10 veces tu presupuesto y todos asumen que vas a hacer lo mismo que ellos, subir precios y cruzar los dedos. Aquí es donde te equivocas si eres Pascual. Y ahí es donde ganas. Soy Juan Carlos García Barcala y esto es Estrategia en Tiempo Real para Parteaguas de Jonathan Ruiz. A principios de diciembre, la cooperativa Pascual anunció algo que pasó bajo el radar de muchos. Lanzó Néctasis, una bebida nueva que no paga el impuesto especial sobre producción y cerveza. el famoso JETS. Al mismo tiempo, ajustó la fórmula de Boeing, su producto insignia, para reducir calorías. Lo que hace esto interesante no es el lanzamiento en sí, es el momento. Pascual se movió meses antes de que el nuevo IEPS entrara en vigor en 2026. Mientras Coca -Cola, PepsiCo y otros gigantes discutían cuándo subir los precios, Pascual ya estaba jugando en otra cancha. Piensa en esto como una partida de ajedrez donde todos ven el mismo movimiento del contrario, en este caso el aumento de impuestos, pero cada quien responde diferente. Las grandes refresqueras tienen músculos financieros. pueden absorber parte del golpe, negociar con distribuidores, meter músculo en marketing. Pascual no tiene esa capacidad. Es una cooperativa. No maneja los mismos márgenes ni tiene acceso a capital como las transnacionales. Lo que pasa es que Pascual convirtió esa desventaja en ventaja. En lugar de pelear en el ring de los precios, donde seguro pierde, decidió crear un producto completamente nuevo que no entra en la categoría grabada. Néctasis no tiene sellos. no paga IEPS. Es como si cambiaras las reglas del juego cuando sabes que no puedes ganar con las actuales. Ahora bien, esto no solo es innovación por innovación. Es gestión de portafolio estratégica. Boeing sigue ahí, pero ya no carga solo con toda la responsabilidad. Pascual está diversificando el riesgo. Si el IEPS aprieta demasiado a Boeing, Nectasys puede compensar. Si los consumidores buscan opciones más saludables, que es justo lo que el impuesto quiere provocar, Pascual ya tiene algo que ofrecerles. Date cuenta de algo. Las grandes refresqueras también tienen portafolios amplios, pero están atados a marcas gigantes con inercia. No pueden reformular Coca -Cola o Pepsi, sin arriesgar su identidad. Pascual, por su tamaño y estructura, puede moverse más rápido. No tiene que pedir permiso a una matriz en Atlanta o Nueva York. Lo que hace esto complicado de verdad es el modelo cooperativo. Pascual no busca maximizar ganancias para accionistas. Reparte utilidades entre sus socios trabajadores. Esto le da menos margen de error. pero también menos presión cortoplacista. Puede tomar decisiones pensando en sostenibilidad a largo plazo, no en el reporte trimestral. Donde se pone bueno es cuando piensas en tu propia empresa. La mayoría de las veces, cuando enfrentamos un cambio regulatorio, fiscal o de mercado, nuestra primera reacción es defensiva. ¿Cómo minimizo el daño? Pascual se preguntó, ¿cómo uso esto para crear algo nuevo? Traducido a la realidad, cuando un competidor baja precios, cuando un proveedor sube costos, cuando una regulación cambia las reglas, la pregunta no es cómo sobrevives, es cómo te posicionas mejor antes del cambio. Pascual no está sobreviviendo el Jeps, lo está usando como catapulta. Ojo con esto. Tampoco es que todo sea perfecto. Lanzar un producto nuevo cuesta. Reformular otro, también. Pascual está apostando a que la inversión hoy les dé una posición competitiva mañana. Podrían equivocarse. Néctasis podría no pegar. Los consumidores podrían seguir prefiriendo el Boeing original, aunque cueste más. El riesgo existe. Lo que vale la pena entender es que Pascual está ejecutando lo que Peter Drucker llamaba innovación sistemática. No están innovando por inspiración. Están innovando porque el contexto lo exige. Y lo hacen con método. No sacaron 10 productos a ver cuál pega. Lanzaron uno estratégico y ajustaron otro que existe. Es cirugía, no experimentación salvaje. Ahora, súmale esto, Pascual no es el único jugador enfrentando el Jeps. Todos en la industria están bajo la misma presión. La diferencia está en cómo cada uno elige responder. Las grandes pueden subir precios y mantener volumen gracias a su músculo de distribución y lealtad de marca. Las pequeñas van a sufrir. Pascual eligió un camino intermedio, innovar para no tener que competir en el mismo juego. La pregunta que te dejo es esta. ¿Tu empresa reacciona a los cambios del mercado o los anticipa? Cuando llega una regulación, un competidor nuevo, una crisis. ¿Ajustas a lo que tienes? o creas lo que falta. Soy Juan Carlos García Barcala. Me puedes seguir en www . jcgb . mx. Esto es Estrategia en Tiempo Real para Parteaguas de Jonathan Ruiz.

Gracias por escuchar Parteaguas. Esto fue todo por hoy. Soy Jonathan Ruiz. Si les gustan los Parteaguas, recomiéndenlo. Si pueden, también denme un follow. Nos escuchamos el lunes.