Parteaguas Diario

En este episodio de Parteaguas, Jonathan Ruiz plantea una paradoja sobre México: mientras la OCDE reduce sus expectativas de crecimiento, el mercado bursátil muestra señales más optimistas. El ETF EWW, integrado por grandes empresas mexicanas, ha subido casi 30% en un año, impulsado por compañías como América Móvil, Banorte, Femsa, Grupo México, Walmart de México y Cemex. La explicación está en el nearshoring, la posición arancelaria relativamente favorable de México y la reconfiguración global de manufacturas.
Después, Juan Carlos García Barcala analiza la salida de Telefónica de México tras la venta de Movistar. La empresa no se fue por falta de clientes, sino porque su posición competitiva ya no le permitía ganar de verdad. El episodio deja una pregunta clave para cualquier negocio: ¿sigues invirtiendo en algo solo porque ya le dedicaste demasiado

What is Parteaguas Diario?

Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.

Viernes 5 de junio de 2026. Oigan, tengo que contarles, y eso lo voy a hacer la próxima semana, acerca de lo que vine a hacer aquí a Boston, Massachusetts, porque he estado estudiando esta semana. La verdad es que a mí nunca me gustó la escuela. Tuve, sí, claro, me gradué de la universidad y lo que ustedes quieran, pero vaya, tengo mi propia versión en torno a lo que realmente puede o no puede ofrecer la escuela. En fin, terminé la escuela y ahora heme aquí estudiando de nuevo. MIT RIP, es el programa que estoy haciendo en el MIT. E insisto, más allá de razones personales que tenga para contarles, creo que lo más importante es lo que a partir de lo que estamos aprendiendo aquí, un grupo de personas, podemos llevar a México. En fin, soy Jonathan Ruiz y hoy tenemos a Juan Carlos García Barcalao, evidentemente, con su tema que es el de Telefónica. Y es importante este tema porque Telefónica vendió, es decir, vendió la empresa que tenía aquí en México. ¿Y es importante que ustedes se cuestionen están vendiendo o están ganando dinero? Porque son dos cosas diferentes. Una cosa es que vendas y otra cosa es que realmente tengas un negocio próspero. Y creo que fue lo que se replanteó aquí Telefónica, la empresa que vendía servicios celulares en México. Y Juan Carlos García Barcala lo analiza muy bien. Entonces lo van a escuchar en un momento. Así que por mi parte, bienvenidas, bienvenidos. Esto es parte aguas y esto es un viernes. Love it. ¿En mi columna Parteaguas de El Economista les pregunto: el nuevo efecto tequila? ¿Quienes compran y venden acciones suelen tener noches memorables, pero ahora están acaso trabajando intoxicados o qué? Aquellos que solo recurren al Instagram se quedan con historias como esta. La OCDE rebajó este miércoles a 08 su previsión de crecimiento para México en 2026, desde 13 estimado previamente. Yo no estoy para cuestionar esa hipótesis o esas estimaciones, pero sí debo resaltar las oportunidades que esa misma economía abre para quien sabe buscar, quizás ustedes. El iShares MCI. México ETF, conocido como EWW, es, digamos, como un combo de acciones de grandes empresas mexicanas. Es el instrumento que mejor refleja el desempeño bursátil de estas compañías en los mercados internacionales, cómo se compran y se venden sus acciones. Su propósito es rastrear los resultados de un índice amplio compuesto por acciones mexicanas, y lo que ha hecho es, en el último año, contradice una versión pesimista de la economía de este país, de México. Su valor ya subió casi 30 en 12 meses. Vaya, quienes compraron 1000 dólares de este instrumento en junio de 2025, hoy pueden venderlo casi en 1300 dólares. Su comportamiento ha superado al de las grandes capitalizaciones estadounidenses, con lo que yo creo que esto no es ruido, es una señal. El valor de las acciones de American Móvil se elevó en más de 50 en un año. Solo América Móvil. Y es que ahí está la paradoja: el mercado de valores no es la economía. Nunca lo ha sido. El mercado de valores descuenta expectativas y las expectativas sobre México, para quien sabe leer entre líneas, son mejores de lo que los titulares sugieren. ¿Quién complementa a la compañía de los Slim, me refiero a América Móvil, en la lista de EWW? Empresas como Grupo México, Grupo Financiero Banorte, FEMSA, Walmart de México, CME, Espeñoles, Grupo Aeroportuario El Pacífico. Walmart de México, CMEX, Peñoles, Grupo Aeroportuario del Pacífico, Arca Continental, Grupo Aeroportuario del Sureste, en fin, empresas de ese tipo. No son empresas pequeñas ni especulativas, son pilares del mercado mexicano y están subiendo por razones fundamentales. Una de esas razones es el Near Shoring. Banorte ha estimado que esta tendencia podría generar hasta 168 mil millones de dólares en exportaciones no petroleras adicionales durante los próximos cinco años. Estas empresas atienden industrias que crecen por esta reconfiguración de las cadenas de suministro: manufactura, electrónica, dispositivos médicos. México se convirtió en el principal socio comercial de Estados Unidos y el mercado lo está reconociendo. El otro factor son los aranceles: es el arancelario, vaya, pero al revés de lo que se piensa. De acuerdo con BBUBA Research, es decir, la firma de investigación del banco, la posición relativa de México frente a los principales socios comerciales de Estados Unidos es favorable. México enfrenta aranceles relativamente menores al exportar al mercado estadounidense, comparado con otros competidores, siempre en términos relativos. Y hay además una segunda oportunidad: el acceso preferencial a países que impusieron aranceles de represalia a Estados Unidos lo que hace a México más atractivo para que firmas exportadoras terminen uniendo sus fábricas para producir aquí en México. Así que este país parece haber superado lo peor de los aranceles y eso debería sentar las bases para una trayectoria macroeconómica más fluida. A ver, nadie, al menos yo, nadie dice que los aranceles se van, simplemente que México está y va a estar en una ruta digamos, relativamente más cómoda, porque eso conviene a las empresas de Estados Unidos. Curiosamente, EWW es el nombre del ETF que refiere a las empresas mexicanas, pero leído tal cual, letra tras letra, es decir, IU, para los estadounidenses equivale a nuestro huacala. Es una exclamación común, informal, Que se usa para expresar disgusto. Este país tiene varios problemas, pero uno constante es la percepción negativa a la que insistentemente contribuimos, aunque no nos convenga para nada. La paradoja mexicana no es tan paradójica si se mira bien. Un país puede tener crecimiento económico lento y al mismo tiempo empresas que se benefician de una reconfiguración global de manufacturas. Así se explica esta suerte del nuevo efecto tequila. El mercado no miente. Puede tardar, pero no miente. Soy Jonathan Ruiz. Ahora sí vamos con Juan Carlos García Barcala y esta explicación que nos hace de Telefónica. Imagínate que llevas más de 20 años construyendo algo. Tienes millones de clientes. Tienes cobertura en todo el país. Tienes marca. Tienes presencia. ¿Y un día llega alguien y te hace la pregunta más incómoda que te puedas imaginar: estás ganando o sólo estás aguantando? Soy Juan Carlos García Barcala, y esto es Estrategia en Tiempo Real para Parteaguas de Jonathan Ruiz. En abril de 2026, Telefónica anunció la venta de Movistar México por 390 millones de euros. Lo que parece un titular de negocios más es en realidad uno de los casos estratégicos más reveladores de los últimos años. No porque la empresa haya fracasado en el sentido convencional, sino justamente porque no fracasó. Movistar tenía cerca de 20 millones de clientes en México, una participación de mercado de entre el 15 y el 20 Cobertura nacional, una marca que cualquier mexicano reconoce. No era un jugador marginal, era el tercer operador de telecomunicaciones en uno de los mercados más grandes de América Latina y aún así Telefónica decidió salir. Para entender por qué tienes que entender cómo funciona económicamente este negocio. Las telecomunicaciones móviles son de los negocios más intensivos en capital que existen: espectro radioeléctrico, torres, red, tecnología, mantenimiento permanente, marketing, atención al cliente. Los costos fijos son enormes y casi no se reducen aunque tengas menos clientes. Fíjate en esto: si tienes 60 del mercado, como tiene Telcel, puedes distribuir esos costos sobre una base gigantesca de usuarios. Cada cliente carga una fracción pequeña del peso. Si tienes 15 o 20 cargas prácticamente la misma infraestructura, pero la divides entre muchos menos clientes. La matemática no te favorece. Lo que pasa es que Movistar no tenía un problema de clientes, tenía un problema de posición competitiva. Porter lo explicó hace décadas en industrias con costos fijos masivos y alta intensidad competitiva. Las empresas con participaciones intermedias suelen quedar atrapadas en el peor lugar posible, no son lo suficientemente pequeñas para operar de forma ligera y ágil, y tampoco son lo suficientemente grandes para aprovechar las economías de escala que hacen rentable el modelo. Es como correr un maratón con una mochila que los líderes no tienen que cargar. Y la señal más clara de que Telefónica ya sabía esto llegó antes de la venta, en 2019, cuando dejó de operar gran parte de su propia red y firmó un convenio con ATT para usar su infraestructura. Ese movimiento decía algo en voz alta: construir y mantener nuestra propia red ya no justifica la inversión. Básicamente, estaban reduciendo su apuesta en México mucho antes de anunciar que salían. Súmale que Telefónica había invertido más de 3600 millones de euros en México desde el año 2000, una cifra que podría llevar a cualquiera a decir hemos invertido demasiado para retirarnos ahora. Esa trampa tiene nombre: la falacia del costo hundido, la idea de que lo que ya gastaste justifica seguir gastando. En finanzas personales, aparece cuando alguien no vende una acción porque bajó y no quiere confirmar la pérdida. En negocios, aparece cuando se sigue operando en un mercado, no porque tenga sentido hacia adelante, sino porque hacia atrás se invirtió mucho. Mark Murtha, el nuevo presidente ejecutivo de Telefónica, rompió esa lógica. La pregunta que él hizo no fue cuánto se había invertido, fue dónde tiene Telefónica mayor probabilidad de ganar durante los próximos 10 años. La respuesta fue clara: España, Brasil, Alemania y Reino Unido. México no estaba en esa lista. Y ahí es donde conecta perfectamente con algo que Roger Martin lleva años insistiendo: la estrategia no consiste en decidir dónde estar, consiste en decidir dónde puedes ganar de verdad, no existir en el mercado, ganar, crear una posición desde la cual el retorno sobre el capital sea sostenible. Los riesgos de esta decisión existen, hay que decirlos. Telefónica reduce su diversificación geográfica, se concentra más en Europa, lo que la hace más vulnerable a ciclos regulatorios de esa región. Y si los mercados prioritarios enfrentan presión, ya no tiene otros mercados que amortigüen el golpe. Pero la alternativa era seguir invirtiendo capital en un mercado donde la posición estructural hacía muy difícil generar retornos competitivos, y eso a largo plazo destruye más valor que reconocer la realidad a tiempo. ¿Pregúntate esto en tu empresa o en tu industria, hay algún mercado, producto o cliente al que sigues dedicando recursos porque ya le invertiste mucho? Aunque los retornos ya no sean los de antes. A veces, la decisión más estratégica no es dónde crecer, es dónde tener la claridad de dejar de competir. Soy Juan Carlos García Barcala. Para más análisis y conversación directa, sígueme en wwwcom Esto es Estrategia en Tiempo Real para Parteaguas de Jonathan Ruiz. Gracias por escuchar Parteaguas. Yo soy Jonathan Ruiz. Gracias por escucharnos esta semana. Estaremos aquí de vuelta el lunes. Hasta entonces. I love it.