Parteaguas Diario

En este episodio de Parteaguas, Jonathan Ruiz analiza el momento que vive el sector energético y empresarial en México. Mientras el precio del petróleo supera los 90 dólares por barril tras la tensión en Medio Oriente, surge una pregunta incómoda: ¿qué tan rentable es que los políticos administren empresas como Pemex? Con exportaciones de crudo en mínimos y decisiones estratégicas discutibles, el debate sobre el futuro energético del país vuelve al centro.
Además, Juan Carlos García Barcala explica la apuesta de 850 millones de dólares de Grupo Posadas para abrir 29 nuevos hoteles en México y el Caribe, una estrategia que busca adelantarse al crecimiento del turismo, el nearshoring y el nuevo perfil del viajero.
Un episodio sobre energía, inversión y ciclos económicos: cuándo invertir, por qué algunas empresas se adelantan al mercado y qué oportunidades se están formando hoy en México.

What is Parteaguas Diario?

Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.

Quienes realmente saben invertir invierten cuando nadie quiere hacerlo. Es el momento en el que los terrenos están baratos, cuando se vislumbran oportunidades que vienen a futuro. Y un ejemplo de eso lo pone Grupo Posadas. Hoy, Juan Carlos García Barcala les explica precisamente de qué se trata su plan de inversión de 800 millones de dólares en hoteles en México y en el Caribe. Yo les cuento una rareza. Políticos administrando empresas. ¿Qué de malo podría pasar? ¿O qué de bueno? Soy Jonathan Ruiz. Este es mi parteaguas. Bienvenidas. Bienvenidos. I love it. Viernes 13 de marzo de 2026. Viernes 13. En mi columna parteaguas publicada hoy en El Economista, reconozco qué puntería Pemex. Los empresarios no tienen habilidades en la política, pero ¿por qué los políticos sí administran empresas? Pemex es todavía la empresa más importante del país, pero quien decide por esta es el político en turno. El azul que no supo aprovechar la bonanza petrolera, el rojo que dejó de invertir porque llegarían las inversiones privadas, el guinda que dijo que es mejor quedarse aquí con el petróleo en lugar de exportarlo, en fin. Producto del caos iniciado por el ataque israelí y estadounidense a Irán, ayer el petróleo mexicano rebasó los 90 dólares por barril. Al inicio del año, con dificultades cotizaba en 60 dólares en el mercado internacional, un precio cercano, por cierto, también al que estimó el gobierno para fines de marzo. su presupuesto para todo 2026. No importa lo que ustedes vendan. Si pueden vender 50 por ciento más caro su producto porque así lo está pagando el mercado, pues es día de fiesta. Hay un problema. Pemex ahora exporta menos de 300 mil barriles de petróleo diariamente. Es un número ridículo. Todavía en 2021 vendía más de un millón de barriles diarios al extranjero. Permitan un cálculo lúdico y abran su mente. Si siguiéramos exportando un millón de barriles diarios como hace cinco años, Pemex, el gobierno y ustedes, por consecuencia, habrían recibido ayer 90 millones de dólares, producto de multiplicar 90 dólares por un millón de barriles. En lugar de eso, lo que puede cobrar Pemex por la actividad operación de ayer son 27 millones de dólares por la exportación de ese petróleo. Eso precisamente a los precios de este jueves. Este cambio representaría una pérdida de oportunidad del 70 por ciento. El hecho de no exportar. Pero claro, es solo un cálculo que ustedes pueden tomar a juego. El gobierno decidió reducir las exportaciones y presume que ahora nos quedamos el petróleo para refinarlo aquí, para reducir en teoría las compras de gasolina extranjera. Bueno, veamos cuánto bajaron el año pasado. El volumen de compras a Estados Unidos cayó 5 por ciento. A decir de los datos de la Administración de Información de Energía en Estados Unidos, seguíamos comprando en diciembre más de un millón de barriles diarios de productos petrolíferos que incluyen diésel y turbocina y solamente de gasolina 432 mil barriles diarios. Vaya, lo que hemos estado importando desde hace cinco años, si no es que un poco más. Vendemos menos crudo exportado y perdemos por ahí. Producimos más gasolina nacional y, por lo menos a mí, no me queda clara la ventaja, pero son políticos al frente del negocio. ¿Creen que esto solo pasa con el movimiento de regeneración nacional, es decir, con Morena? Luego les cuento anécdotas del pasado con panistas y priistas. Llevo 25 años siguiendo el mercado energético. Hoy, solo hoy, estoy enfatizando la puntería de las decisiones de esta era y a manera de balance debo destacar también una movida de Pemex que sí podría resultar muy conveniente en esta coyuntura. A finales del mes pasado, Pemex divulgó un dato que pasó de noche. aumentó 21 por ciento su producción de fertilizantes al cierre de 2025 en comparación con 2024. La elevó de 807 mil toneladas en 2024 a 975 mil toneladas en 2025. Reportó que son fertilizantes nitrogenados, fosfatados y urea, como los que se desayunaron esta mañana, que deben apoyar la producción nacional de alimentos, evitando importaciones precisamente en un buen momento. ¿Por qué? Porque adivinen cómo se van a poner los precios de esos agroquímicos como consecuencia de la guerra. Ahora, por Irán, viene otro incremento en los precios de los alimentos iniciado con la guerra en Ucrania hace cuatro años. Lo que traerá la nueva circunstancia es un precio todavía más alto de la carne, que viene precisamente de cerdos, vacas y pollos, que dependen de granos para crecer. El mundo, evidentemente, dificulta su operación. particularmente del lado del otro gran continente. Si los países de este lado del planeta se hacen más eficientes en la refinación de petróleo, pero para productos petroquímicos como los fertilizantes, tendrán más defensas. Pemex no se ha caracterizado por aumentar su producción de petroquímicos. Ha fallado mucho en esa área, pero informó el mes pasado que viene un cambio. Este año aplicarán 8 mil millones de pesos de inversión en el complejo petroquímico Escolín. Esos son como 400 millones de dólares, poco más. Eso es en Pozárrica y otros 2 mil millones de pesos más en el de Cozoliacaque, al sur de Veracruz. Esos son otros 100 millones de dólares o poco más para este otro proyecto. Hacerlo justo ahora representa finalmente algo de buena puntería. de posadas. Dime algo, ¿cuándo fue la última vez que tomaste una decisión importante? No porque el momento fuera perfecto, sino precisamente porque todavía no lo era. Eso es lo que distingue a las empresas que capturan los ciclos de crecimiento de las que llegan a aplaudir cuando ya está todo ocupado. Soy Juan Carlos García Barcala y esto es Estrategia en Tiempo Real para Parte Aguas de Jonathan Ruiz. Construir antes de que llegue la ola. Grupo Posadas acaba de anunciar 29 nuevos hoteles, más de 5 .000 habitaciones adicionales en México y el Caribe, una inversión cercana a los 850 millones de dólares. Antes de entrar al análisis, vale la pena saber quién es esta empresa, porque no todo el mundo la conoce por nombre, aunque casi todos hayan dormido en uno de sus hoteles. Posadas nació en 1967 en México y hoy es la cadena hotelera mexicana más grande del país. Su portafolio va desde el lujo con Live Aqua y The Explorian hasta el segmento económico con One Hotels, pasando por Fiesta Americana, Fiesta Inn y Gama en los segmentos medio. Y en esta expansión no solo suman habitaciones, lanzan IOH Freestyles Hotels para las nuevas generaciones que mezclan trabajo y ocio e indita Una plataforma gastronómica con siete marcas de restaurantes y bares de autor. No es solo hotelería, es una apuesta por capturar al viajero moderno en más momentos de su estadía. 58 años de historia en un solo mercado no es un dato menor. Es relaciones con desarrolladores, conocimiento del mercado mexicano y una red de distribución construida antes de que existiera internet. Eso no se replica en dos años. Ahora, la jugada de esta semana. El turismo en México todavía está consolidando su recuperación post -pandemia. Los destinos de playa están llenos, sí, pero mercados regionales, ciudades secundarias, rutas corporativas impulsadas por el lean shorting, muchas de esas plazas todavía no han llegado a su techo. y nadie sabe con precisión cuándo van a explotar. Ahí está el dilema clásico que Michael Porter llamaría de posicionamiento anticipado. Muévete antes y arriesgas capital en mercados inciertos. Si te pones a esperar confirmación, llegarás cuando las mejores posiciones ya están tomadas. Posadas eligió moverse antes, y no solo en cantidad de hoteles. Parte de esta expansión incluye nuevos formatos de marca orientados al segmento lifestyle. Ese viajero que ya no busca solo una cama limpia y desayuno incluido, sino una experiencia con identidad propia, diseño y comunidad. Es un segmento que está creciendo fuerte y donde las cadenas tradicionales históricamente han llegado tarde. Moverse ahora, con marca propia, es apostar a definir ese espacio antes de que otros lo hagan. Hace unos años, la empresa migró a lo que en el mundo hotelero se le conoce como el modelo Asset Light. Traducido al español, ya no construyen ni son dueños de la mayoría de sus hoteles. Un inversionista inmobiliario pone el terreno y construye el edificio. Posadas llega con la marca, el sistema de reservaciones, el equipo y la operación. El inversionista pone el ladrillo, Posadas pone todo lo demás y cobra tarifas por ello. Es el mismo modelo que usan Marriott o Hilton a nivel global y tiene una consecuencia directa. Puedes crecer rápido sin inmovilizar todo tu capital. Menos exposición en ciclos malos, más velocidad en ciclos buenos. Dame un segundo para conectar esto con el entorno. México está siendo redescubierto por viajeros internacionales. El Near Shoring está llevando ejecutivos a ciudades que hace 10 años no aparecían en ningún mapa hotelero. Los operadores globales que quieran entrar en este mercado van a llegar a negociar con desarrolladores que ya tienen contrato firmado con Posadas. Lo complicado realmente de esta apuesta no es financiera, es operativa. Abrir 29 hoteles bajo modelo de franquicia y operación exige que la experiencia en Torreón se sienta igual que en Los Cabos o en la Ciudad de México. Eso no viene en un manual. vive en la cultura de la empresa, en los sistemas y en las personas que los operan. Y es justo ahí donde este tipo de expansiones ganan o se desmoronan. Las empresas que mejor leen un ciclo de crecimiento no son las que reaccionan más rápido cuando el mercado ya confirmó la señal, son las que construyen su posición cuando todavía nadie volteaba a ver. Pregúntate esto. En tu industria, en tu empresa, ¿sabes cuál es el ciclo que se está formando? ¿Y estás construyendo posición ahora o estás esperando a que llegue la ola para empezar a nadar? Soy Juan Carlos García Barcala. Para más análisis y conversación directa, sígueme en www . jcgb . mx. Esto es Estrategia en Tiempo Real para parteaguas de Jonathan Ruiz. Soy Jonathan Ruiz. Si disfrutan de escuchar estos cortos parteaguas que les dicen por dónde va el mundo, suscríbanse si pueden, recomienden este podcast y síganme en redes sociales. Hasta el lunes.