Parteaguas Diario

Trump promete perforar Venezuela, pero en Estados Unidos los taladros se apagan. En este episodio Jonathan conecta petróleo barato, márgenes en caída y plataformas detenidas con la nueva fiebre real del dinero: inteligencia artificial, energía nuclear y fábricas de chips. Fernando Santa Cruz trae las cinco noticias clave de la IA que ya salió de la pantalla, y juntos te explican por qué el capital global cambió de mapa. Spoiler: el futuro no huele a crudo, se siente eléctrico.

What is Parteaguas Diario?

Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.

Capítulo 144 de Parteaguas. Yo soy Jonathan Ruiz y hoy me va a acompañar Fernando Santa Cruz. Antes de comenzar, el llamado que hago hoy, como en otros capítulos, es a prepararse. Entiendo que todavía haya personas escépticas en torno al impacto que va a tener la inteligencia artificial. Perdonen que este sea un rincón que insiste en la materia. Prepárense tanto como puedan en materia de inteligencia artificial o los latinoamericanos en verdad nos vamos a rezagar. Dejen, me voy al punto. Y sí, escuchen a Fernando Santa Cruz y sus cinco noticias en materia de inteligencia artificial. Yo hablaré de petróleo. Bienvenidas. Bienvenidos. Este es mi parte aguas y les planteo que Trump quiere perforar Venezuela, pero no lo hizo en Estados Unidos, al menos no hasta la fecha. Drill Baby Drill, dijo el presidente Donald Trump durante el día de la inauguración de su segunda presidencia en los Estados Unidos, el 20 de enero de 2025, hace casi un año. Perfora, verbe, perfora era más o menos la traducción. Así lo repitió en alusión a su interés por motivar a los estadounidenses para que hagan más pozos petroleros en su país y eleven la producción de hidrocarburos. El llamado supuso la liberación de inversiones presuntamente restringidas durante la era de su antecesor, Joe Biden. Y bueno, ¿qué ha pasado? De entonces a la fecha, es decir, en 12 meses, el número de perforaciones en su país no subió, es decir, cayó en 40 unidades, el número de perforadoras, quiero decir, de plataformas dedicadas a perforar que están en operación en este momento. Hay una empresa que lleva la cuenta, se llama Baker Hughes, compañía estadounidense global que se hizo en algún momento famosa en México y que vende tecnología a petroleros y generadores de energía en general. El número de plataformas de perforación en operación en la nación vecina se ubicaba en 544 hasta este sábado 9 de enero, hace dos días. Ese número ya resulta Es francamente lamentable frente a las 750 plataformas que llegaron a operar hace apenas tres años. ¿Por qué baja el número de perforaciones o el número de perforadores para extraer petróleo en lugar de aumentar? Vamos a los precios. Los precios están bajando, están en alrededor de 62 dólares por barril, o al menos eso estuvieron hasta el cierre de la primera semana de 2026. Están cerca del punto de equilibrio para muchos pozos. Vaya, vender un barril de petróleo conlleva costos. acceder a lugares remotos, llevar fierros hasta allá, que es caro, luego usar muchos de esos fierros que se desgastan o se rompen en el proceso de perforación y deben reemplazarse. Después, una vez que se obtiene el petróleo o el gas, hay que llevarlo hasta el lugar de consumo. Todo eso requiere instalar bombas y tuberías que son costosas y todo eso se acerca en algunos casos a los 62 dólares por barril. El margen de ganancia de Exxon se ubica en 17 .9 por ciento o al menos así se ubicaba al cierre de 2025, cuando en 2022 estaba por arriba de 23 por ciento. El de Chevron está en 21 .7 por ciento. Hace tres años estuvo arriba de 25 por ciento. Los márgenes de ganancias se están reduciendo en las empresas petroleras estadounidenses precisamente por la caída del petróleo, el precio del petróleo. El problema es una producción mundial de petróleo en ascenso, que se elevó 12 % en 5 años, mientras que ustedes no elevaron el consumo de plásticos, gasolina y diésel en la misma medida. ¿Resultado? Un exceso de producción, porque el petróleo viene de todos lados, no solo de un país. Cuando abunda un producto, pues evidentemente cae su precio. Y ese es el escenario actual que puede complicar el optimismo de quienes visualizan una abundancia de inversiones en Venezuela, donde los costos de producción de petróleo, según expertos, superan los 60 dólares por barril. Hasta el fin de semana, el petróleo extraído del Mar del Norte, el Brent, costaba 63 dólares por barril. Ese es el precio de mercado. El de Texas, el WTI, cotizaba en 59 dólares y la mezcla mexicana de exportación, que es similar al crudo venezolano, que son pesados, espesos. Estaba en 57 dólares por barril la semana pasada. Comparen el precio esos niveles con los más de 120 dólares que costaban en promedio esos productos en los días de agosto de 2022, hace poco más de dos años. Y podremos así entender por qué el entusiasmo podría enfriarse. El presidente Donald Trump espera que las compañías estadounidenses inviertan 100 mil millones de dólares en Venezuela. Pero ahora revisemos qué pasó en 2025. Exxon hizo inversiones en todo el mundo por 28 mil millones de dólares el año pasado, mientras que Chevron hizo lo propio con unos 17 mil millones de dólares también en 2025. Hagan cuentas, 100 mil millones de dólares solo para Venezuela implicaría dejar de invertir en todos lados durante los próximos tres o cuatro años solo para elevar la producción en ese país sudamericano. en lo individual puede predecir con seguridad lo que va a ocurrir con los precios del petróleo. Así que hay que ver. Lo que sí es un hecho es el giro de las inversiones en general, no solamente las petroleras, todas las inversiones en el mundo por parte, evidentemente, de las personas más ricas del planeta. Ahora, en estos días, si bien no se detienen, han dejado de lado el periodo de compra de startups que provocó una fiebre en 2021 y que derivó en el nacimiento de unicornios como Kavak y Ibizo en México ese año 2021. Los dueños de fortunas más grandes perciben un cambio de era. Ojo, estamos cambiando de época y como en los días del ferrocarril y el nacimiento del automóvil, apuntan las nuevas carreteras e infraestructura del mundo, es decir, apuntan a que ahí deben invertir en las nuevas carreteras del mundo. ¿Cuáles son esas nuevas carreteras? Bueno, no las podemos ver en muchos casos. Están comprando fábricas de chips, centros de datos y empresas eléctricas, que son la clave para el cierre de esta década. Y claro, también buscan tener a la mano las mayores reservas de energía y materias primas del planeta, como las del petróleo, para cuando el mercado de la vuelta en el sector. Por eso, muy probablemente por eso están llegando a Venezuela los estadounidenses. De ese cambio, de cómo los millonarios están en este momento volviendo a cambiar o volviendo, mejor dicho, a comprar el mundo. Vamos a hablar pronto en otros capítulos. Yo soy Jonathan Ruiz, esto es mi Parteaguas y ahora sí vamos con Fernando Santacruz que nos hable de sus cinco noticias más importantes en materia de inteligencia artificial.

Hola, soy Fernando Santacruz, líder de inteligencia artificial y automatización en Adibor y esto es parte de Aguas con Jonathan Ruiz. Les traigo cinco noticias, esta vez estoy aquí en México, de inteligencia artificial que marcan el momento en que la IA está saltando de las pantallas a la realidad física. Les platicaré, uno, de robots que aprenden en días, de tres mil millones de personas que tendrán un asistente en su correo, y tres, una verdad incómoda sobre quién controla el futuro. Vayamos a las noticias. Primera noticia de eficiencia revolucionaria. NVIDIA Rubin cambia la economía de la IA por completo. NVIDIA presentó en el CES, que es esta gran convención en Las Vegas, su nueva arquitectura Rubin. un sistema de 6 chips CPU Vera y GPUs con interconexiones de 6ª generación, los números importan. Reduce el costo de inferencia hasta 10 veces, es decir, que te contestes más barato, y necesita 4 veces menos GPUs para entrenar estos modelos gigantes. Ya está en producción en Amazon, Google, Microsoft OpenAI, Pensemoslo, lo que ayer costaba un millón de dólares para entrenar, mañana cuesta 100 mil. Si el costo de usar y entrenar ya se desploma 10 veces, ¿por qué nuestras empresas siguen diciendo que es cara? El problema hoy y en el futuro no será el precio, es ganar claridad e imaginación sobre qué construir con ella. Segunda noticia de destrucción masiva. Gmail integra Gemini y llega a 3 mil millones de usuarios en un solo día. Google desplegó Gemini 3 directamente en el Gmail. 3 .000 millones de personas ahora tienen un asistente que resume correos y responde preguntas complejas, entre otras cosas, gratis. Ejemplo, ¿quién fue el plomero que me cotizó el año pasado? La IA te responde. Microsoft lleva al menos un par de años vendiendo Copilot como una revolución de productividad. Google hoy la integra y la regala en el email que ya usas. La batalla ya no es quién tiene el modelo más inteligente, es quién está donde tú ya vives digitalmente. Cuando la distribución supera la tecnología, gana quien tiene 3 .000 millones de usuarios esperando. Tercera noticia de Paradoja América. 230 millones de personas ya usan ChatGPT para su salud, pero sin permiso. Les platico. OpenAI lanzó ChatGPT Salud esta semana en Estados Unidos. Una sección dedicada a salud que conecta expedientes médicos, datos del Apple Health y MyFitnessPal de forma segura. Memoria aislada, datos que no se usan para entrenar modelos, todo bien. Suena responsable hasta que entiendes que 230 millones de personas ya preguntaban sobre salud a ChatGPT antes de este lanzamiento. Esto es lo que veo constantemente ayudando empresas a adoptar y a la gente ya está usándola sin esperar permiso. Las organizaciones que triunfan reconocen los comportamientos existentes y los formalizan en lugar de prohibir. La adopción masiva precede a la formalización. OpenAI no creó el comportamiento, comienza un proceso de monetizar lo que ya está ocurriendo. Cuarta noticia de concentración brutal. Meta compra 6 .6 gigavatios de energía nuclear para alimentar sus modelos. Meta firmó un acuerdo con Terrapower y Bistra para asegurar 6 .6 gigavatios de capacidad nuclear hasta 2035. Una de las mayores compras corporativas de energía en la historia, 6 .6 gigavatios, es la energía de 5 .3 gigavatios. millones de hogares. Mientras Nvidia promete eficiencia 10 veces mayor, Meta está comprando reactores nucleares completos. El cuello de botella ya no es el algoritmo ni los GPUs, es la energía firme y constante. Todos pueden descargar un modelo Open Source, sí, pero solo unos pocos pueden controlar gigavatios de energía nuclear. Me vuelvo a preguntar, ¿la democratización que celebramos es un teatro? ¿El verdadero poder se concentra en quien posee los enchufes? Quinta noticia de automatización física. Boston Dynamics y Google DeepMind crean el robot que aprende en un día. Boston Dynamics presentó la versión de producción de Atlas, integrando los modelos Gemini Robotics de Google DeepMind. ¿El resultado? Aprenden tareas nuevas en menos de 24 horas e interactúan naturalmente con los humanos. Hyundai, por cierto propietaria de Boston Dynamics, los desplegará en fábricas para este 2026. No es ciencia ficción lejana, es timeline concreto. Este año, mientras debatimos si ChangPT puede escribir buenos correos, los robots humanoides que aprenden en vías ya tienen fecha de instalación en plantas industriales. Si un robot que aprende en un día estará en Hyundai en 2026, ¿cuánto tiempo tienes antes de que tu competencia tenga uno? ¿Cinco noticias? Una transformación evidente. La IA saltó del software al que te logueas a infraestructura física que transforma fábricas, correos y consultorios. Pero solo si tienes electricidad para alimentarla y claridad sobre qué construir. La revolución no necesita tu permiso, pero sí necesita tu claridad para que seas parte de ella. Soy Fernando Santa Cruz. Seguimos en 2026 documentando la infraestructura de energía, distribución y adopción que define quién gana. Para Parte Aguas.

Eso fue todo por hoy, lunes 12 de enero de 2026. Soy Jonathan Ruiz y esto fue Parteaguas. Hasta mañana.