Diccionario sonoro que recoge los nombres, historias y lugares protagonistas de la emocionante aventura que representa la música contemporánea desde su creación a la actualidad. Más información: march.es/contemporanea
Josep Maria Mestres Quadreny
Compositor (Manresa, 4 de marzo de 1929 – Manresa, 18 de enero de 2021).
El hijo de Josep Mestres i López y Emilia Quadreny i Orellana, Josep Maria, escucha Radio Associació y Radio Barcelona, que emiten zarzuelas, y él mismo se inventa sus propias canciones –melodía y texto– como un juego infantil más. De vez en cuando, acude a las representaciones de zarzuela con músicos de la Orquesta Nacional de España, que la CNT organiza en el Prat de Llobregat. Así la música entra en su infancia, que se desarrolla en los terribles años de la Guerra Civil.
Al término de la guerra, la familia Mestres Quadreny se traslada a un piso en la barcelonesa calle Rosselló. Son años de miseria moral y represión, estos en que estudia el bachillerato y profundiza en su interés por la música, estimulada en las matinés dominicales que la Banda Municipal de Barcelona ofrece en el Palacio de la Música. Suenan clásicos de Beethoven, Schubert, Mendelssohn, Berlioz, Strauss y Wagner. Mestres Quadreny recordará siempre estos conciertos. Y el primero al que asiste en el Liceu, donde presencia “una representación memorable de la ‘Aida’ de Verdi”.
Su padre le procura clases con la pianista Rosa María Kucharsi, quien abre su gusto hacia Debussy, Ravel, Stravinski y Prokofiev. Va a completar su educación en solfeo y piano con Leonor Sigg y, más adelante, su composición con Cristófor Taltabull. Todo ello sin dejar de lado sus estudios de Ciencias Químicas en la Universidad de Barcelona.
Con 23 años –esto es, en 1952– se adhiere al ‘Círculo Manuel de Falla’. Con 28, se interesa por el serialismo, de lo que va a quedar constancia en piezas como ‘Sonata’ (su primera obra, de 1957), ‘Epitafios’ (1958) y ‘Tres invencions móbils’ (1961). En esos días forma parte del grupo ‘Música Oberta’, es integrante del Club 49 para el fomento de la difusión de la nueva música junto con Juan Hidalgo Codorniu y Joaquim Homs.
Frecuenta La Ricarda, un espacio de recuperación cultural en El Prat de Llobregat que acoge a intelectuales y artistas de la talla de Joan Miró, Merce Cunningham, John Cage, Joan Brossa o Antoni Tàpies, con varios de ellos colaborará durante años, caso de Brossa, cercanísimo colaborador, libretista en sus futuros trabajos en ballet y teatro musical. Por ejemplo ‘Suite Bufa’ o ‘L’armari en el mar’, y las óperas ‘Cap de mirar’ y ‘El ganxo’. Por cierto, la pieza que está sonando es ‘Tramesa a Tàpies’, de 1961.
A lo largo de su carrera, la música de Mestres Quadreny evoluciona del neoclasicismo hasta la aleatoriedad. Su vocación es la de renovar constantemente el lenguaje, incorporando nuevas técnicas, tanto en la propia composición como en el sonido. Es de alto interés su concepto de la notación, que va desde el pentagrama convencional hasta la partitura gráfica.
Algunas de sus composiciones, como ‘Self service’ (1973), necesitan del público para su interpretación. Otras, como ‘L'estro aleatorio’ (1973-1978) están creadas a partir de tablas de números aleatorios. Otras las compone con ordenador, caso de ‘Ibèmia’ (creada con un IBM en 1969).
En otras, como esta ‘Aronada’ (1971), la música se genera a partir de una partitura circular en forma de diana, con una duración de tiempo indefinido. Mestres Quadreny –que también compone música incidental para teatro y cine– identifica estas piezas con el concepto de “músicas visuales”.
En 1968 funda el ‘Conjunt Català de Música Contemporània’. En 1974, la Fundación Phonos –destinada a consolidar la actividad del Laboratorio de Música Electroacústica de dicho nombre, pionero en la música electrónica y electroacústica en España–; lo hace junto a Andrés Lewin-Richter y Lluís Callejo. En 1976 da forma al ‘Grup Instrumental Català’, con Carles Santos. Es parte de la comisión coordinadora del ámbito de música del Congrés de Cultura Catalana (1976-1977). Este último año es nombrado presidente de la Associació Catalana de Compositors, cargo que mantiene hasta 1979.
Participa como docente en los Cursos de Verano de Darmstadt, es invitado a participar en el Curso Latinoamericano de Música Contemporánea en Brasil y a las ‘Jornades Internacionals de Nova Música’ de Sitges.
Premio Nacional de Música de Cataluña en el 2000, es también miembro de la Real Academia Catalana de Bellas Artes. Recibe la Medalla de Honor de Barcelona y la Cruz de Sant Jordi (2006). Es autor de varios ensayos sobre música, entre ellos, destaca su ‘Pensar i fer música’ (2000).
‘Tocatina’ es una pieza de Josep Maria Mestres Quadreny compuesta en 1975 para su interpretación con botellas de anís. La escuchamos en el cierre de este podcast.