Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.
Que si va a haber o no va a haber una explosión de una burbuja en verdad debemos ocuparnos de eso los mexicanos de una posible explosión de una burbuja en inteligencia artificial que afecte el mercado financiero en los Estados Unidos o debemos ocuparnos en otra cosa también relacionada con la inteligencia artificial de eso quiero platicarles hoy y Juan Carlos García Barcala les va a platicar por su parte de esos camiones que usamos cuando queremos viajar, digamos, de una ciudad a otra y queremos viajar cómodos, los ETN. Y la empresa que los posee, que es Flecha Amarilla, una empresa casi centenaria de esas empresas de las que casi no se habla y ahora ha dado de qué hablar. Yo soy Jonathan Ruiz. Esto es Parteaguas. Bienvenidas. Bienvenidos. Viernes 19 de diciembre de 2025 y les pregunto en este Parteaguas ¿Viene el apocalipsis zombie? Escuchen esta declaración. Nunca he comprado arte ni vino, pero después de hablar con el profesor Azwat Damodaran de la Escuela de Negocios de Stern de la NYU, pensé que quizás debería invertir algo de dinero en una obra de arte por si acaso. Si la cosa se pone fea y llega el apocalipsis, estaré yo con un cuchillo de cocina delante de esta obra de arte, defendiéndome de los zombies. En resumen, tengo acceso a las personas más brillantes del mundo y sigo sin saber qué hacer. La mayor parte del tiempo ando pensando, debería comprar. No, debería vender. Cierro las comillas. Es el resumen de la situación actual. hace Scott Galloway, uno de los podcasters que más sigo yo. Él es profesor de la NYU e inversionista serio que atinó a comprar a tiempo hace décadas acciones de Apple y de Amazon, entre muchas otras. Tiene millones de dólares en distintas empresas y activos. Yo sí colecciono piezas de artistas emergentes mexicanos y tengo dudas de poder venderlas si el mundo se viene encima. No sé si me atrevería a deshacerme del grabado que compré de Tito Fuentes, el vocalista de Molotov. Se llama Me faltan piezas y representa un cráneo humano blanco sobre fondo negro al que literalmente le faltan piezas. Simboliza la accidentada trayectoria de este artista bien conocido en Latinoamérica. Pero antes de vender, debe ocurrir un apocalipsis financiero como una burbuja que reviente por la falta de confianza en el futuro de la inteligencia artificial. Nadie puede asegurar que eso no va a pasar, pero creo que la mayoría de los miedos están infundados y que más bien nos encaminamos a un destino que definirá cuál será la nueva región más pobre del mundo, porque su gente no supo adaptarse a una revolución. Me explico. Internet hace cosas. Como 25 años mejoró dramáticamente nuestra manera de comunicarnos, no hay duda. Nuestra experiencia consistió en conocer las funciones de un nuevo cable, literal, del que todos querían colgarse. Acortó los tiempos de comunicación para todas las relaciones humanas. Sí, ustedes dejaron de pagar larga distancia y se olvidaron de escribir cartas. Hicieron pagos en línea y ya nadie, o casi nadie, va a la agencia a comprar un boleto de avión. Internet sí cambió la historia, pero fue un cable. Una vía. La Inteligencia Artificial. otra cosa. Empecemos por preguntar cuál inteligencia artificial, porque hace tres años fue la de Chaty Petit. Hoy es la de esa herramienta, pero también la de empresas grandes y consolidadas como Google, con Gemini Copilot, de Microsoft Cloud, de Perplexity, que está basada en buena medida en AWS. Y no he hablado de las chinas o las coreanas. Y de cuál habilidad de estas estamos hablando? Porque no es solo que cada una de ellas abrevié la comunicación, cada una acorta y mejora los análisis médicos, el orden de la contabilidad en el negocio, las compras, las ventas, diseña marketing, vaya, incluso escribe código para hacer inteligencia artificial. Y cada una de esas inteligencias artificiales está a un paso de mejorarse a sí misma para hacer cosas nuevas. La limitación para realizar proyectos hoy es nuestra capacidad de explicarlos a las máquinas. Si sabes pedirlo y le das seguimiento, vas a tener lo que quieres. Un consultorio médico eficiente puede ser más productivo y próspero que una clínica no actualizada. Pero déjenme ir a algo más tangible en lo que se sostiene la inteligencia artificial. Hay miles de millones de dólares en inversiones en las máquinas físicas que podemos tocar y que hacen funcionar a todas esas inteligencias artificiales del mundo. Una sola fábrica de chips en Arizona, de la taiwanesa TSMC, costará cerca de 150 mil millones de dólares y está cerquita de Sonora. Dimensionemos. Las plantas automotrices que hasta la década pasada llegaban por montones al norte de México representaban inversiones unitarias de mil millones de dólares que celebrábamos. Y eso era en el mejor de los casos. Las inversiones en electricidad son muchas e inmensas allá, al punto que suena ya pequeña la revelada noche. Trump Media, sí, del presidente Donald Trump, se va a fusionar con una empresa de fusión nuclear en un acuerdo de seis mil millones de dólares. La alianza entre la empresa de medios del presidente Trump T A E Technologies, T A E Technologies, es una apuesta para utilizar la energía de fusión para impulsar el auge. ¿De qué creen? De la inteligencia artificial. Me imagino que el presidente Trump sabe algo que yo no. El hecho de que esa efervescencia de la inteligencia artificial no vaya al mismo ritmo en México o en Argentina no significa que no esté ocurriendo. México se beneficia del disparo en compras de material eléctrico por esta razón. Las exportaciones de esos productos crecen y llevan las exportaciones mexicanas totales a un récord en un año que se suponía iba a ser difícil por los aranceles. Recuerden que incluso una empresa regiomontana hace poco aprovechó el momento y vendió a GE, su empresa Prolec, de transformadores y otros equipos, por más de 5 mil millones de dólares. Esa empresa es Cygnus. El reto para México y para Argentina o Colombia y Brasil, es revisar de qué manera, atención, de qué manera podemos resolver problemas nuestros con la inteligencia artificial antes de que alguien venga a resolverlos por nosotros y nos venda cara la solución. ¿Cuál problema? Pues ¿cuál no? Agua potable, limpieza de drenaje, más energía, atención médica, seguridad. Elijan, enlisten la que quieran. qué están haciendo ustedes o su negocio por entender cómo resolverlo. lío usando la inteligencia artificial? Ahí hay negocio. Hace un siglo necesitábamos resolver la disentería, la rapidez del transporte, la iluminación de las calles. En vez de resolverlo nosotros aquí, terminamos comprando jabón palmolive, coches Ford y focos General Electric. A mí me preocupa más que Latinoamérica se convierta en la nueva zona pobre del mundo. Una caída financiera Es algo de lo que conocemos y damos cátedra. Sabemos que es pasajera o soportable. Nosotros no esperamos un apocalipsis zombi. Nosotros ya hemos invitado a cenar esos monstruos. Soy Jonathan Ruiz. Ahora sí vamos con Juan Carlos García Barjala, quien nos dice precisamente cómo es el negocio de Flecha Amarilla. Imagínate que diriges una empresa donde cada día pones en la calle cientos de toneladas de acero quemando combustible. Tu competencia puede copiarte las rutas, bajarte el precio, comprarse los mismos camiones. ¿Cómo construyes así una ventaja que no desaparezca con la próxima licitación o la siguiente guerra de tarifas?
Soy Juan Carlos García Barcala y esto es Estrategia en Tiempo Real para Parteaguas de Jonathan Ruiz. Grupo Flecha Amarilla acaba de hacer público algo que en el sector del autotransporte mexicano suena casi radical. Convirtieron la sostenibilidad en tablero de control estratégico. Y cuando hablo de sostenibilidad me refiero al famoso ESG, Environmental, Social and Governance. Ambiental, Social y Gobernanza. Tres letras que hoy deciden si una empresa consigue financiar gana licitaciones públicas, atrae talento o simplemente sigue operando sin multas. No es plantar arbolitos para la foto, ni poner un logo verde en el camión. Son 169 autobuses Euro 6 que redujeron 2 ,339 toneladas de CO2 Es decir, autobuses eléctricos que evitaron 85 toneladas más y créditos de carbono verificados por 2 ,390 toneladas compensadas. ¿Por qué esto es estrategia y no filantropía? Porque en un negocio donde tus márgenes se las come el combustible, las multas ambientales, los accidentes y la presión regulatoria, cada una de esas cifras es dinero que dejas de perder o licencias para seguir operando. Michael Porter lo diría así, la ventaja competitiva real viene de hacer trade -offs, es decir, decisiones donde renuncias a algo para ganar otra cosa, que tu competencia no puede o no quiere hacer. Aquí la renuncia es clara, invertir fuerte en flota limpia y procesos auditables para competir con confiabilidad y no en precio. Piensa en esto como si fueras dueño de un restaurante en una ciudad que cada año endurece las normas de sanidad. Puedes esperar a que te cierren y luego correr a cumplir o adelantarte, invertir en cocinas más limpias, documentar todo y convertir ese cumplimiento en tu carta de presentación cuando llegue el inspector y cuando el cliente corporativo busque quien le garantice que no habrá sorpresas. Flecha Amarilla está jugando exactamente eso. Y para que tengas contexto, Flecha Amarilla no es solo una línea de autobuses, es un grupo con varias marcas. Tienen Flecha Amarilla para Servicio Económico Regional, Primera Plus para Ejecutivo, ETN que es su línea de lujo y hasta presencia en Logística, Paquetería y Hotelería. O sea, cuando hablamos de estrategia ESG aquí, hablamos de aplicarla a todo un portafolio de negocios, no solo a una marca. Desde 2023 formalizaron la sostenibilidad como eje rector. No programa, no iniciativa, eje. Lo anclaron en cuatro pilares que no son aspiracionales, son operacionales. Planeta, comunidades, talento y gobernanza. Cada uno son métricas. Planeta no es sólo hablar de emisiones, es mostrar cuántos autobuses, qué tecnología y cuántas toneladas evitadas o compensadas logran. Talento no es decir valoramos a nuestra gente, es tener un comité central de seguridad y reconocer públicamente a 150 conductores por eficiencia y seguridad. Comunidad es cuantificar 3 ,500 kilos de víveres entregados y 79 ,000 kilómetros recorridos llevando apoyos. ¿Para qué medir? Porque lo que no se mide, no se gestiona. Y lo que no se gestiona, no puedes venderlo como diferenciador cuando un gobierno local o una empresa te pide cotizar el transporte de su gente y te pregunta. ¿Qué nos garantizas de que no tendrás problemas regulatorios? ¿Cómo sabremos que tu flota cumple con las nuevas normas ambientales? Aquí está la renuncia estratégica que muchos no ven. Competir solo por precio en autotransporte es una carrera al fondo. Siempre hay alguien dispuesto a operar con unidades más viejas, pagar menos mantenimiento, cortar esquinas. Pero si subes el estándar operativo, Flota más limpia, procesos auditados, seguridad verificable, compites en otro tablero. Dices, no somos los más baratos, somos los que te evitan problemas. Y hay algo más sutil pero poderoso. Cuando una empresa de 93 años que nació en el Bajío moviendo personas entre León e Irapuato en camiones adaptados, decide reinventarse, no cambiando de giro sino cambiando la lógica con la que opera, manda una señal de profesionalización institucional. Crearon la figura de director general corporativo desde 1988. Hace 40 años ya pensaban en escala y gobierno. Ahora piensan en cómo la sostenibilidad no es extra, es sistema operativo. El riesgo claro es el greenwashing. Si estas cifras no se sostienen, si un auditor encuentra inconsistencias, si la gente percibe que eso es solo maquillaje, la estrategia colapsa. Por eso mencionan verificación externa, dictámenes de unidades acreditadas ante Semarnat. Saben que en esto no hay medias tintas. O es real y te protege, o es postura y te hunde. La oportunidad es enorme. México está endureciendo regulaciones ambientales en transporte. Las empresas que contratan servicios piden cada vez más reportes ESG verificables. Los gobiernos municipales y estatales buscan operadores confiables para sistemas de movilidad pública. Y el talento, especialmente en una industria con alta rotación, prefiere trabajar en empresas que no solo pagan bien, sino que tienen cultura de seguridad y propósito. Flecha Amarilla apuesta a que ESG no es costo, es infraestructura competitiva. Como cuando Amazon invirtió en logística propia, dolió en el corto plazo, pero en el largo plazo se volvió una ventaja incopiable. Entonces pregúntate, en tu negocio, ¿qué parte de cumplir mejor podría convertirse en competir mejor? Y si ya tienes iniciativas de sostenibilidad, las estás midiendo o solo las estás comunicando.
Soy Juan Carlos García Barcala. Me puedes seguir en www . jcgb . Esto mx Esto es Estrategia en Tiempo Real para Parteaguas de Jonathan Ruiz.