Parteaguas Diario

México se prepara para una nueva era de innovación. Claudia Sheinbaum anuncia créditos para emprendedores mientras Larry Fink, el hombre que mueve 10 billones de dólares en BlackRock, llega al país buscando proyectos donde invertir. ¿Podrá la nueva Impulsora Nacional de Innovación revivir el espíritu de los emprendedores y conectar el talento mexicano con el dinero global? Este episodio revela por qué el futuro económico podría escribirse —otra vez— desde México. Además, Juan Carlos García Barcala analiza las razones del dueño de Oxxo, Grupo Femsa, para seleccionar a su nuevo director general.

What is Parteaguas Diario?

Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.

Jueves, 9 de octubre de 2025.
¿Vieron quién se sentó ayer junto a Claudia Sheinbaum, la presidenta de México?
Un hombre que tiene bajo su administración 10 billones de dólares —o *10 trillion* en inglés—.
Este individuo es el líder de BlackRock y viene más o menos cada seis meses.
De eso voy a hablarles hoy.

Pero además, hoy por primera vez nos acompaña Juan Carlos García Bárcala.
Creo que les va a sorprender su forma de analizar empresas, especialmente las familiares.
Soy Jonathan Ruiz. Bienvenidas, bienvenidos.

En mi columna Parteaguas en *El Financiero*, en México, publiqué lo siguiente:

**Sheinbaum prepara créditos para emprendedores**
Si ayer estaban en otro asunto, pongan atención a la reunión que tuvo la presidenta Claudia Sheinbaum en la Ciudad de México.
Para quienes controlan 10 billones de dólares, como Larry Fink, tuvo un mensaje, y ya iremos a eso.
Pero antes está el tema para los mortales que emprenden y buscan capital.

Anoten este nombre: *Impulsora Nacional de Innovación*.
Es parte del proyecto *México, País de Innovación*, que el gobierno debe presentar pronto y que, en financiamiento, se apoyará en la banca de desarrollo —es decir, en Nafin o el Banco del Bienestar—.
Todo, de acuerdo con lo anunciado por Sheinbaum este miércoles a los participantes del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), que tuvo sesiones en México esta semana.

La Presidencia de la República informó que la impulsora en cuestión financiará a líderes de pequeñas y medianas empresas en proyectos que apunten precisamente a innovar.
Aún no hay más detalles, pero el propósito es claro.

Esto remite a un antiguo programa gubernamental eliminado en 2018, que tuvo un impacto sensible, por ejemplo, en la proyección de Guadalajara como capital económicamente disruptiva.
Hubo laboratorios de diseño de semiconductores instalados por Intel, que motivaron una cadena de suministro tecnológica.
El programa fue encabezado por el desaparecido Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM), que apoyó más de 600 000 proyectos y movilizó cerca de 40 000 millones de pesos en inversiones públicas y privadas.

La próxima *Impulsora Nacional de Innovación* será uno de los cuatro ejes del proyecto *México, País de Innovación*.
Los otros tres serán:

1. Formación científica, técnica y humanística, desde la infancia hasta la educación superior.
2. Servicios de ingeniería.
3. El Laboratorio Nacional de Inteligencia Artificial.

Ya hablé de eso, precisamente del *Laboratorio Nacional de Inteligencia Artificial*, aquí mismo en este pódcast que titulé *El plan de Claudia*.
Involucra oportunidades para inversionistas interesados en la salud, entre otras actividades y mercados, pero a un nivel tecnológico alto.

El plan completo de *México, País de Innovación* aún no es de conocimiento público, pero su mención frecuente desde la Presidencia eleva expectativas que deben cumplirse en un contexto económico como el actual, que requiere acciones rápidas y bien ejecutadas, particularmente en tecnología.

Pero volvamos a Larry Fink, quien vino acompañado de dos asistentes a las reuniones del Foro Económico Mundial.
Están interesados en el plan *México*, que es la columna vertebral de los propósitos del gobierno para detonar la prosperidad futura.
La macroeconomía mexicana ya ofrece buenos rendimientos financieros hoy, pero los inversionistas buscan más oportunidades basadas en lo que el país puede ofrecer pronto.

Sobre México, el Foro Económico Mundial destaca su talento industrial y su potencial en manufactura avanzada, energía limpia, infraestructura e innovación digital, factores que pueden consolidarlo como líder económico regional.
Eso dice su sitio web.

Habrá que ver qué surge de las negociaciones para renovar el T-MEC en América del Norte, pero hasta ahora la retórica nacionalista del presidente Donald Trump no ha provocado cierres de fábricas nacionales, al menos no en un número significativo.

Líderes globales con los que he hablado estos días coinciden en que, durante este siglo, México acumuló mucho conocimiento sobre redes globales de comercio; así que golpear este motor regional —es decir, México— afectaría severamente a la economía estadounidense.

Por el contrario, siguen llegando a México proyectos e inmigrantes vinculados a la nueva economía digital y tecnológica, algo que a Larry Fink y a otros inversionistas les gusta mucho.
Seguramente le interesa invertir en los proyectos de Sheinbaum para añadir 27 000 megawatts de capacidad eléctrica al país, pero recordemos que la mente del líder de BlackRock ya apuesta por un futuro de mercados tokenizados.

Fink es un converso que lanzó *EBIT*, su ETF de Bitcoin, que superó los 80 000 millones de dólares en activos bajo administración, y quiere que su empresa lidere la convergencia entre los mercados públicos, privados y digitales, donde el liderazgo dependerá del control de datos, la infraestructura y la confianza institucional.
Si los mexicanos no hablan este lenguaje —si tú no lo hablas—, Fink se inclinará hacia quienes sí lo hacen.

Esto es *Estrategia en Tiempo Real*, para Parteaguas, de Jonathan Ruiz.

Detrás del cambio de esta fecha hay un cambio de estrategia.

**FEMSA**, con 28 000 tiendas en 11 países y más de 200 millones de transacciones mensuales, acaba de nombrar a un nuevo director general.
La pregunta clave no es quién, sino por qué alguien con este perfil fue elegido para dirigirla.

José Antonio Fernández Garza-Lagüera asumirá el cargo en noviembre.
Proviene de FEMSA Proximidad y Salud, la plataforma que integra la red de OXXO con sus más de 24 000 tiendas, 4 500 farmacias y 550 gasolineras.

Su trayectoria revela algo más: pasó por planeación estratégica en OXXO, fue CEO de Coca-Cola FEMSA en Centroamérica, luego dirigió SPIN y ha estado al frente de proyectos de transformación digital.
No tiene un perfil tradicional de operación o manufactura.

Cuando una empresa elige a su próximo CEO, en realidad está eligiendo su próxima estrategia.
FEMSA no busca solo a alguien que gestione mejor lo que ya tiene, sino a alguien capaz de convertir sus tiendas físicas en nodos de un ecosistema digital.

Ahí entra SPIN: 63 millones de transacciones mensuales en pagos digitales, apalancadas en la red de miles de locales de FEMSA.
¿La verdadera apuesta?
Transformar su infraestructura física en una plataforma de servicios financieros.

Esto significa que FEMSA ya no compite solo con 7-Eleven o Circle K.
Sus rivales son los bancos digitales y las fintech.
¿La diferencia?
Ya tienen millones de clientes que entran a sus puntos de venta cada día.

En SPIN lo saben bien: el comercio minorista no puede imaginarse sin una experiencia digital integrada.
El mensaje es claro: el modelo tradicional quedó atrás.
Mientras otros minoristas defienden su territorio, FEMSA redefine qué territorio vale la pena defender.

La pregunta ya no es cómo vendemos más, sino cómo nos volvemos indispensables en la vida financiera de millones de latinoamericanos.
Ese cambio requiere un CEO que piense más como constructor de plataformas que como minorista.
Alguien que vea cada tienda como un punto de acceso a servicios, cada transacción como información y cada cliente como usuario de un ecosistema más amplio.

FEMSA apuesta a que el futuro del comercio no es físico o digital: es físico **y** digital.
Y eligió al líder que mejor entiende esa intersección.

La lección trasciende a FEMSA: se trata del *timing* estratégico, de reconocer cuándo la ventaja competitiva debe reinventarse, y tener el valor de desafiar lo que ha funcionado hasta ahora.
Las empresas que marcan el futuro no esperan a que el mercado las empuje; se transforman mientras lideran.

Soy Juan Carlos García Bárcala y esto es *Estrategia en Tiempo Real*.
Nos vemos pronto.