Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.
Buen miércoles a todos en México, es un placer, esto es Parteaguas, bienvenidas y bienvenidos. ¿Están amenazados los médicos? La inteligencia artificial se asoma como un toro que los pondrá a prueba, pero ayer en la capital de los Estados Unidos, en donde por cierto ando esta semana, surgieron bases para pensar que no están en riesgo de ser sustituidos. Ni ellos, ni quizás ustedes, los gerentes de banco, abogados, contadores. Los que nos enfrentamos a un verdadero riesgo somos nosotros. La mitad de los hombres será diagnosticada con cáncer en algún momento. Un tercio de las mujeres,, de acuerdo con el Memorial Sloan Catering Cancer Center MSK, basado en Nueva York. El londinense Ana S. Ophodile vino este martes a Washington DC a decir eso a un auditorio de cientos de personas reunidas en el centro de convenciones de esta ciudad. trajo otro dato para pensar. Dos millones de personas en Estados Unidos recibirán ese diagnóstico de cáncer este año. De una serie de paneles y reuniones en el mismo recinto, surgió también una conclusión que alivió un poco, brinda optimismo, vamos. El cáncer es un problema de datos, de muchos datos. Y después de siglos de enfrentar la carencia de una base útil, estos comenzaron a llegar hace cinco años a la inteligencia artificial generativa. Lo que veremos ustedes yo durante los próximos dos años cambiará nuestra perspectiva de una enfermedad que hoy significa una amenaza de muerte. El trabajo es difícil, pero el razonamiento es simple. Ningún cáncer es igual a otro. Cuál es el problema? Cómo vas a saber cómo son todos los demás? Para eso resulta valiosa la recopilación de datos y el uso de la inteligencia artificial generativa para su análisis. Mientras más información acerca del comportamiento de tumores tenga un médico, más fácil será encontrar una solución. Si una computadora puede acceder rápidamente a cientos de casos similares y dar una conclusión del diagnóstico, la médica o el médico en cuestión pueden actuar rápidamente. Eso está ocurriendo ya gracias a una alianza de trabajo entre MSK y Amazon Web Services, AWS, y ahí está el truco del futuro garantizado para ese gremio. ¿Quién asume el riesgo? Siempre habrá un humano responsable de tomar una decisión con base en lo que la inteligencia artificial deduzca. Va una frase que permite conceptualizar un futuro de interacción permanente entre personas y máquinas. La comprenderán ustedes si usan frecuentemente chat GPT o algo similar. Se han fijado que ante la misma pregunta, esas herramientas responden algo distinto cada vez? Va la frase. Esta cita surgió de un panel en el que participaron Lakshmi Raman y Steve Schmidt, directora de Inteligencia Artificial en la CIA de los Estados Unidos y el director general de Seguridad de CIA de AWS, respectivamente, durante la semana del Summit Washington D.C. de la citada empresa de tecnología. Hay que dejarlo claro porque el caso lo amerita. En el ámbito sanitario, la inteligencia artificial debe ser probabilística, no determinista, y las personas serán responsables de las decisiones finales. La confianza se construye mediante la co-creación con expertos en el sector, la validación continua y tolerancias de riesgo bien definidas. Si analizan bien, notarán que esa conclusión aplicaría prácticamente para todos los servicios técnicos o profesionales. Las actividades médicas atañen, sin embargo, a todos, sea como profesionales o como pacientes. A Fodile, la persona que les dije del MSK, trajo otro mensaje alentador proveniente de ese centro oncológico fundado en 1884. En una década, la tasa de defunciones por tumores malignos creció. En una década, la tasa de defunciones por tumores malignos creció 10% en México, de acuerdo con datos del Inegi. El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum debe propiciar una interacción mayor con quienes acopian y analizan datos mediante la inteligencia artificial en Estados Unidos o en donde sea, esto en afán de conseguir mejores condiciones para pacientes en el país. Desafortunadamente, por decisión o por las circunstancias, el enfoque de su administración no permite buenos augurios de mejora en los servicios del IMSS. ¿Cómo les va con el Issste?