Diccionario sonoro que recoge los nombres, historias y lugares protagonistas de la emocionante aventura que representa la música contemporánea desde su creación a la actualidad. Más información: march.es/contemporanea
Steve Reich
Compositor (Nueva York, 3 de octubre de 1936).
Divorciados sus padres cuando él tiene apenas un año, la infancia de Stephen Michael Reich transcurre en Nueva York (donde vive su padre, abogado) y Los Angeles (nuevo hogar de su madre, cantante lírica). Con cinco años recibe sus primeras clases de piano con partituras de Beethoven, Schubert, Caruso o los espectáculos de Broadway. Con quince años su gusto se ensancha al escuchar a Stravinski, Bach y el jazz de Miles Davis, Charlie Parker y Kenny Clarke, clave en su inminente futuro como estudiante de percusión.
Entra en la Universidad de Cornell en 1953, y en 1957 obtiene la licenciatura en Filosofía, doctorándose con un trabajo sobre Wittgenstein. Profundiza también en sus conocimientos sobre la historia de la música, de Bach al siglo XX. Después se forma en la batería con Roland Kohloff, timbalista principal de la Filarmónica de Nueva York. Más tarde refuerza sus conocimientos de composición en Juilliard y en el Mills College.
De vuelta en Nueva York, estudia composición con el jazzman Hall Overton, y después con William Bergsma y Vincent Persichetti en Juilliard (entre 1958 y 1961); ahí conoce a Philip Glass.
En 1964 ayuda a montar el estreno de "In C” (“En Do") de Terry Riley, que tanto le influye en su acercamiento a la música repetitiva. Poco después completa ‘It's Gonna Rain’, su cinta seminal de fragmentos de discurso en bucle. En esos años frecuenta el San Francisco Tape Music Center.
Otra vez en Nueva York, en 1966, funda su propio ensemble, el Steve Reich and Musicians, con el que logra éxito mundial. Descubre la música de Indonesia gracias a la lectura de ‘Music in Bali’, estudio del compositor Colin McPhee. El gamelán cautiva tanto a Reich –que ya encarna el minimalismo con su obra de ‘Pendulum Music’– como la percusión de África Occidental. Fruto de este interés por los tambores africanos, que estudia en el Instituto de Estudios Africanos de la Universidad de Ghana, es ‘Drumming’, pieza para voces y percusiones que cree entre a principios de los 70. De 1976 es ‘Music for 18 Musicians’, la pieza que ahora suena.
Reich escribe ‘Music for 18 musicians’ para un violonchelo, un violín, dos clarinetes, cuatro pianos, tres marimbas, dos xilófonos, un vibráfono y cuatro voces femeninas. La obra se basa en una serie cíclica de once acordes. Cada pieza individual se basa en uno de los acordes, y al final de la actuación regresa al punto original.
Esta es la primera pieza de Reich para grandes conjuntos orquestales. El aumento de armonías y melodías, y la forma en que éstas se desarrollan en la obra es un elemento determinante, como lo es el uso de la respiración humana, sobre todo en clarinetes y voces, que tanto ayuda a dar estructura e impulso al resultado.
En esos años Reich está bajo otra poderosa influencia: el estudio del judaísmo y el hebreo. Le interesan las formas tradicionales de declamación melódica, sobre las que trabajará en obras como ‘Tehillim’ (de 1981) o ‘Desert music’ (de 1984) sobre textos del poeta William Carlos Williams. Poco después vuelve a las cintas magnéticas para producir obras como ‘Different trains’, pieza para cuarteto y cinta que confronta los recuerdos de los trenes que toma en su infancia entre Nueva York y Los Angeles, y los trenes que transportan a los judíos hasta los campos de exterminio nazis. Aquí las palabras de textos grabados sirven para crear el material instrumental.
El Steve Reich de los años 90 y posteriores deja atrás el minimalismo. De 1995 es este ‘Proverb’, pieza para tres sopranos, dos tenores, dos vibráfonos y dos órganos eléctricos. El compositor, que trabaja con un texto de su viejo conocido Wittgenstein, se enfoca en su experimentación con la ‘speech melody’ o melodía del habla y la polifonía medieval.
En otro trabajo de la época, ‘City Life’, dos teclados tocan fragmentos de palabras y ruidos urbanos. Con estas obras, Reich se prepara para entrar en el nuevo milenio desde la creación multimedia. Entre 1998 y 2002 compone ‘Three Tales’, ópera video que trata el papel de la tecnología en el siglo que termina a través de figuras icónicas como el dirigible Hindenburg o la Oveja Dolly. Le van a seguir instrumentales como ‘Variations for Vibes’, ‘Piano and Strings’ y la obra con la que rinde homenaje a las víctimas del ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001: ‘WTC 9/11’. Ahí, su ‘String Quartet and Pre-Recorded Voices’ incorpora las grabaciones del personal de emergencia y de los residentes de Nueva York el día de la tragedia. Fue estrenada en marzo de 2011 por el Kronos Quartet en la Universidad de Duke, Carolina del Norte.
En 2006 Reich recibe el Praemium Imperial en Japón, en 2007 el Polar Music Price en Suecia y en 2009 el Pulitzer de la Música por su ‘Double Sextet’. “Sólo hay un puñado de compositores vivos que pueden afirmar legítimamente que han alterado la dirección de la historia musical y Steve Reich es uno de ellos”, se ha escrito en The Guardian.
Durante un año, de 1970 a 1971, Steve Reich trabajó en la que iba a ser su pieza más larga. ‘Drumming’ dura entre 55 y 75 minutos, y se divide en cuatro partes que se interpretan sin pausa. La obra es fruto de su viaje a Ghana a principios de esa década; allí conoce al percusionista Gideon Alorwoyie, miembro del pueblo ‘Anlo Ewe’, que deja su impronta rítmica en el estadounidense. Escuchamos un fragmento de ‘Drumming’, obra maestra del minimalismo.